THE STRAY CATS ROCKED THIS TOWN!

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STRAY CATS
The Rooftop at Pier 17, New York City, 6 de agosto de 2019

Ahora es cuando me toca explicar cómo fue eso de ver a los Stray Cats hace 3 días. Debería empezar diciendo que siempre fueron una de las bandas que más deseé ver alguna vez, pero que al mismo tiempo pensé que nunca iba a poder llegar acumplir con mi deseado objetivo. Al menos desde que los descubrí allá por 1983, cuando editaron Rant n’ Rave with the Stray Cats, que tal vez sea mi álbum favorito del grupo.

IMG_5135Algo más tarde, los que los descubrimos durante esos tiempos, tendríamos la oportunidad de disfrutar de sus videos promocionales, que fueron muy difundidos en las señales de videos musicales, si bien solían aparecer en Argentina bastante tarde. Pero siempre había algún videobar (para los que no lo saben, alguna vez hubo bares donde nos pasábamos horas eternas mirando videos musicales). Por eso resultó ser por demás gracioso, y sobre todo absolutamente realista cuando llegado el momento de presentar (She´s Sexy) +17, Setzer anunció quje “el video de esta canción tuvo mucha difusión en la MTV en los días en los que la MTV pasaba música real”. Como fuera, uno todavía se pregunta cómo es que los Stray Cats, una de las mejores bandas de la historia, nunca llegaron a Argentina. Sí estuvieron en Brasil, más precisamente en la ciudad de Sao Paulo, en marzo del ’90, donde el show fue incluso grabado para la TV brasilera (interesados, pueden rastrearlo en YouTube) 36 años después, entonces, estando yo en New York con motivo de los shows de los Stones, y demás, alguien me comenta que el grupo está por tocar en la ciudad. “Cuándo?”, pregunto en estado de desesperación. “Mañana”, me avisan, aumentando mi de por sí exagerada impaciencia. “Y hay tickets?”, indago, mientras rezo a todos los santos posibles descubiertos, y los que aún resta descubrir. “No, está sold out”, me confirman, mientras busco en Google Maps un cementerio en la ciudad para morirme tranquilo y sin que me cobren mucho. Y entonces se me ocurre ir a la página oficial del grupo y ver qué pasa. Alguna figura celestial habrá escuchado mis plegarias, porque es ahí donde encuentro un enlace directo al sitio de Ticketmaster en el cual puedo leer claramente el anuncio de “tickets disponibles” Acto seguido, y aún con la inseguridad propia de un momento así (acaso existe algo más odioso que comprar entradas online?), descubro que SÍ quedan tickets, y bastante accesibles respecto a su precio, aún con la tarifa extra que cobra Ticketmaster (y que cierta vez les valió el amigable apodo de “Ticketbastards”) Click entonces en el botón de tickets y, voilá, ticket confirmado! Como fuera, no existía manera posible de que pueda haberme perdido a una de mis bandas favoritas, con la formación original (no hacía falta aclararlo), al aire libre en la terraza del muelle Pier 17 del sur de New York, con el río Hudson a nuestras espaldas, y el puente de Brooklyn iluminado del otro lado (acaso el mejor telón imaginable) Y por si todo esto fuera poco, en la tierra natal de los Setzer y Cía., originarios de Massapequa, Long Island, a 45 km. de aquí, convirtiendo a este preciso show en el más clásico de la actual gira del cuadragésimo aniversario del trío. Y yo a 3 m. del escenario (no me odien, muchas gracias) “Me muero”, me dije. Oh yeah.
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A las 7 pm apareció el acto telonero, el James Hunter Duo (esto es, James Hunter en guitarra eléctrica y su contrabajista), que hicieron un muy buen show con canciones propias y algunos hits de los ’50, todo en plan vintage rock’n’roll y rockabilly, claro, ganándose al público presente, que llegó a los 1.000 asistentes, calculo, colmando el lugar (ver foto) 1 hora después los roadies de los Stray Cats aprontaban todo lo qaue había que aprontar sobre el escenario. La batería de Slim Jim Phantom, los tres contrabajos de Lee Rocker y, claro, las Gibson y las Gretsch del gran Brian Setzer. Sin escenografía, y con apenas dos tachos de metal (como en el video de Stray Cat Strut), que terminaron siendo las heladeras de las cuales los músicos sacaban las botellas de agua mineral durante el concierto.
Los Cats salieron a escena a eso de las 20.30 hs. En rigor, formando con Slim Jim Phantom (uno de los músicos más cool de la historia, y por siempre uno de mis bateristas favoritos junto a Charlie Watts, Clem Burke, Fred Below y algunos otros pocos) a nuestra izquierda, Setzer al medio, como corresponde, y Lee Rocker a la derecha. No voy a extenderme mucho sobre el listado de canciones, pero sí decir que eventualmente no faltaron ninguno de los clásicos del grupo, intercalados con algunas canciones del nuevo disco “40” (el primer álbum de estudio de los Cats en 26 años!)

IMG_5137Cuarenta años después, entonces, el grupo se mantiene y suena intacto, como si el tiempo no hubiera pasado. Estos tipos aman lo que hacen, no pueden parar de sonreir, se les nota demasiado, y resulta muy interesante observar las miradas que entrecruzan en ese marco de nostalgia que se propusieron traer desde que se juntaron para hacer lo que más les gustaba allá lejos y hace tiempo. Lo cantan en su eterno hit Bring It Back Again, y se lo preguntan a la audiencia antes de hacer la canción (“Do you want us to bring it back again?”) Ya sobre el final, deciden despedirse por primera vez con Rock This Town, y entonces regresar con tres bises más y finalmente dejar el escenario tras tocar Rumble in Brighton. Ver a los icónicos Stray Cats en vivo y descubrir que siguen siendo los mismos que soñamos ver eternamente, en su ciudad, y rodeados de sus fans de antaño, hizo de su show en New York City una velada inolvidable. Gene Vincent y Eddie Cochran pueden descansar tranquilos.

SETLIST:
Cat Fight (Over a Dog Like Me)/ Runaway Boys/ Double Talkin’ Baby/ Three Time’s a Charm/ Stray Cat Strut/ Mean Pickin’ Mama/ Gene and Eddie/ Cry Baby/ I Won’t Stand in Your Way/ Cannonball Rag/ Misirlou/ When Nothing’s Going Right/ (She’s) Sexy + 17/ Bring It Back Again/ My One Desire/ Blast Off/ Lust n Love/ Fishnet Stockings/ Rock This Town/ Rock It Off/ Built for Speed/ Rumble in Brighton

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NEW YORK SHUFFLE – The Rolling Stones, East Rutherford, NJ, 5 de agosto de 2019

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The Rolling Stones en el Metlife Stadium – East Rutherford, New Jersey, 5 de agosto

La idea era hacer una crónica del segundo show stoniano en el Metlife Stadium del lunes pasado (“el número 91” de la historia en el área New Jersey-New York, tal como lo anunció Sir Mick durante la velada) , pero luego ocurre que no hay tiempo que resulte suficiente como para hacerlo tan detalladamente, que las noches terminan siendo muy cortas, que surgen actividades todo el día, y que el cansancio general acaba superando la integridad física y mental de uno. En pocas palabras entonces, un resumen ajustado debería indicar que éste fue el show con más sorpresas de lo que va del tour. Todo planeado meticulosamente como para complacer al público local en acaso la ciudad más clásica de USA en lo que a shows stonianos a través de las décadas se refiere. Como empezar con Jumping Jack Flash en lugar de Street Fighting Man, y elegir You Got Me Rocking en el lugar de la segunda de las canciones de la noche. Y agregar Monkey Man, o You Got the Silver (en lugar de Slipping Away, como vino ocurriendo en los shows más recientes) en el setlist. Y la mayor de todas de la mano de Harlem Shuffle (cómo no hacerla en New York City?), que empezó de manera bastante lenta y fue poniéndose mejor a medida que avanzaba, y tocada en vivo por primera vez en 30 años. Por el resto, ya sabemos, los hits de siempre, los que la mayoría del público asistente quiere escuchar, en un estadio inmenso que estuvo prácticamente colmado de cabo a rabo, y que celebró a los Stones en el que hasta el momento fue su último show en la ciudad. Y que posiblemente también sea el último de la historia del grupo por estos lares. Quién lo sabe?. Vuelvo a pedir disculpas por no hacer una crónica más detallada, pueden encontrar muchas otras dando vueltas por ahí. Por mi parte, también fue mi cuarto y último de esta gira después de los de Jacksonville, Philadelphia y el primero en New Jersey (y el número 80 desde aquel 1 de agosto de 1994 en el estadio RFK De Washington DC)

ROLLING STONES EN PHILADELPHIA, 23 de julio de 2019

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The Rolling Stones
Lincoln Financial Field, Philadelphia, 23 de julio
“Tenés al sol, a la luna, y a los Rolling Stones”, dijo cierta vez Keith Richards. Le faltó referirse a la lluvia porque, sin ella, el show de los Stones de anoche en Philadelphia hubiera sido “apenas” maravilloso. Con la lluvia cayendo sobre nosotros durante buena parte del conc‪ierto, entonces, lo maravilloso se torna grandioso, y así los Stones brindaron lo que bien podría considerarse uno de los mejores shows de su historia y, en lo que a mí respecta, un candidato firme al Top 10 de los 78 que llevo vistos hasta ahora.
IMG_4552 (Large)Ya sabemos cómo es, a los Stones les encanta tocar en esas condiciones y así, lo que debería considerarse solamente un detalle climático, termina resultando ser un ingrediente extra ideal dentro del marco general del show. Lo vivimos en el show en Buenos Aires del 2006, en el de Porto Alegre del 2016…Con un estadio prácticamente repleto (el Lincoln Financial Field, que vino a reemplazar al legendario JKF Stadium, demolido hace unos años, por el que los Stones pasaron infinidad de veces), la banda dio un show histórico y que, a diferencia del de Jacksonville, contó con excelente calidad de sonido a lo largo de la velada, a pesar de la lluvia. La sorpresa de la noche fue para ‘Bitch’, y ‘Angie’ y ‘Dead Flowers’ en el escenario B. Después, el listado oficial de siempre, claro, incluyendo la mejor versión en vivo de ‘Paint It Black’ que escuché en años. Mención aparte para el sentido de humor y excelente disposición de Sir Mick (a punto de cumplir sweet little 76), que le pidió disculpas al público por la reprogramación del show, rematando con la frase “hemos estado viniendo a Philadelphia por 54 FUCKIN’ años!!”
IMG_4545 (Large)Ya para el final de la velada, con ambos banda y audiencia en estado de emoción desmedida (fuimos muchos los que derramamos más de una lágrima), los Stones se despidieron del que seguramente fue un público maravilloso que supo acompañar las canciones de la misma manera, con una interacción de Mick como pocas veces se ha visto. Este podría ser el último show de los Stones en su vasta historia de conciertos en Philadelphia (casi seguramente la ciudad de USA donde más tocaron junto a New York City, Los Angeles y Chicago), y una de las más bellas del país. Aquí mismo donde se firmó la declaración de la independencia hace casi 250 años. Y donde la banda de Rock’n’Roll Más Grande de Todos los Tiempos (porque a pesar de las frases hechas, sabemos que no hay otra manera de describirlos) dio un concierto inolvidable, bajo la lluvia, 54 años después de su primera visita allá al país por 1964.

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30 AÑOS SIN FEDERICO

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Los que estamos un poco más grandecitos de lo que estábamos apenas ayer solemos recordar a los ’80 como una década nueva y no tan remota. Habiendo pasado casi 30 años de su cada vez más próximo triple aniversario final, por algún motivo nos sigue sonando tan fresca como si hubiera concluido apenas un tiempo atrás o, quizás engañándonos un poco, lo hacemos inconscientemente para evitar sentirnos tan obsoletos. Entre tantas páginas a revisar por haber sido parte de la adolescencia que nos tenía de protagonistas por entonces, si vivías en Argentina y eras un incondicional adepto a la música, siempre te va a resultar difícil olvidar años como el de 1982 y tu principal aliada a la hora de mantener tus oídos en forma y bien entrenados: la radio. Nada ni nadie, ni siquiera los discos de vinilo o cassettes de los que podías hacerte por ahí podían reemplazar el poder del único medio de difusión que, al igual que ahora sucede con la internet, podía informarte 24 hs. al día. Con la excepción que escuchar música en la radio en 1982 era de manera censurada, acotada. Condenadas a algún capricho ridículo de alguno o varios miembros del gobierno dictatorial que “administraba” el país, y alentados por la Guerra de Malvinas, a lo largo de los casi 2 meses y medio por los que se extendió el conflicto, los interventores de las radios bajaron la orden estricta de no transmitir música extranjera. De un día para el otro, las radios dejaron de pasar música en inglés, reemplazando aquellas canciones de tinte “imperalista” por las de intérpretes nacionales de forma tajante, muchos de los cuales que curiosamente habían sido censurados durante la dictadura. Parte del pueblo se mostraba agradecido. La nueva medida alimentaba la falsa cuota de nacionalismo impuesta por el gobierno militar, que oportunamente hizo usufructo de ese fervor para su propio beneficio. Una idea tan perversa como redonda. Charly, Mercedes Sosa, Pedro y Pablo, Gieco, conseguían más divulgación radial que en épocas pasadas. Las banderas argentinas flameaban como nunca antes en un concierto de rock durante el Festival de la Solidaridad Latinoamericana de aquel 16 de mayo mientras, entre comunicado y comunicado de guerra, un buen número de jóvenes inexpertos defendían la patria en algún rincón remoto del Atlántico Sur mientras meditaban sobre si algún día iban a regresar a sus hogares. Entre tanta locura oficializada, la nueva orden de facto de las radioemisoras trajo aparejado algo bueno. Los nuevos músicos locales, los que recientemente habían atterizado en la escena, tuvieron la chance de hacerse conocer de mejor manera que si hubieran tenido que competir codo a codo con las canciones que llegaban de afuera. Los Abuelos de la Nada, Dulces 16, Zas, Suéter, la movida rosarina encabezada por Baglietto, Los Violadores, Riff…Entre aquellos también se alistaba el de un sexteto oriundo de La Plata y su refrescante propuesta de New Wave, que bajo un nombre apenas conformado por cinco letras, y una imagen que desafiaba el marco de moralidad impuesto por entonces por el gobierno de turno, llegaba para dejar una huella imborrable en el panorama autóctono de manos de su por entonces segundo álbum, “Recrudece”. Los Virus lucían modernos. Muy modernos. Tenían peinados raros, con gel, y un cantante de orejas grandes, en una época en la cual ser homosexual era considerado una salvajada atroz que no le permitía mostrarse como tal. Flaco y de porte cuasi anoréxico, Federico Moura destilaba una imagen andrógina como nunca antes habíamos visto en las filas del rock o el pop local, que tradicionalmente se había mostrado muy homofóbico. Naturalmente elegante y transgresor, aunque reservado en lo respectivo a su vida personal, Federico no tuvo reparos a la hora de proyectar esa ambigüedad que le permitió dejar grandes canciones por al menos cinco años más. Para 1987, en el momento en que recibió la noticia de que era portador de VIH (la enfermedad a la cual prácticamente el mundo entero aún se refería como “sida”, o de manera algo despectiva de buena parte de la prensa, como “peste rosa”), tras cederle el puesto de cantante a su hermano Marcelo, optó por dedicarse a la grabación de un álbum solista que todavía permanece inédito, que con las pocas fuerzas que lograba reunir jamás logró completar. Y batallando por su salud durante 2 años más, hasta el anuncio de su muerte el 21 de diciembre de 1988, cuando después de aquella última madrugada en su hogar en San Telmo una insuficiencia cardiorrespiratoria le dio la estocada final, valiéndole de ahí en más su condecoración definitiva, casi indiscutiblemente, de primera figura de la vanguardia del pop vernáculo.

LOS STONES Y SU BANQUETE DE MEDIO SIGLO

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Con la guerra de Vietnam en pleno apogeo, el crecimiento incesante de los movimientos de derechos civiles en los Estados Unidos, la Convención Democrática en Chicago, las protestas permanentes en las calles de Europa y la ascendente hambruna en el continente africano, nunca habrá otra primavera capaz de superarla en sucesos políticos. 1968 fue el año que lo cambió todo, y así las cosas, de ahí en más el mundo no volvería a ser el mismo. Fue también cuando Martin Luther King Jr. acabó siendo asesinado en Memphis en medio de una protesta de basureros, a lo que se sumaría el homicidio del senador estadounidense Robert Kennedy en plena campaña presidencial. Fueron los días del Mayo Francés, cuando más de 800.000 trabajadores, maestros y estudiantes marcharon a lo largo y ancho de París en una jornada de paro general, apenas cinco meses después que un terremoto espantoso azotara Sicilia, el año en que el Boeing 747 hiciera su vuelo debut, y que McDonalds vendiera su primer Big Mac. No tan lejos de semejante sobredosis de realidad, 1968 también incluyó los que tal vez sean los doce meses más cruciales de la historia del rock’n’roll en su conjunto, en plena rivalidad con el año que lo precedió, hasta entonces considerado uno de los más productivos. El año en que la música rock finalmente creció como nunca antes, dominando el “Verano del Amor”, y que trajo aparejado el “White Album” de los Beatles, el segundo disco de Sly & the Family Stone, “Cheap Thrills” de Big Brother & the Holding Company (que terminó consagrando a Janis Joplin), “Waiting for the Sun” de los Doors, el que produjo los álbumes debut de Neil Young, Creedence Clearwater Revival o Dr. John, el victoriano “The Kinks Are the Village Green Preservation Society”, de “Wheels of Fire” de Cream, de “We’re Only in It for the Money” de los Mothers of Invention, el año de la Velvet Underground de “White Light/White Heat”, del primero de Pink Floyd tras la partida de Syd Barrett, de “Astral Weeks” de Van Morrison, de “Electric Ladyland” de la Jimi Hendrix Experience, y de muchas otras obras cumbres. Pero 1968 fue también cuando los Rolling Stones lanzaron su trabajo más político. De forma no deliberada y apenas inspirándose cen los hechos que daban pie a una coyuntura mundial que día a día iba a dejar huella como nunca antes, Jagger y compañía tenían mucho por decir, y no pensaban callarse, situación a su vez potenciada por la propia necesidad del grupo de hacer un giro radical, que en su quinto año de carrera se vio obligado a dejar atrás el experimento psicodélico de “Their Satanic Majesties Request”, lanzado el año anterior, y volver a sus raíces musicales de manos de un álbum que terminaría inaugurando el período más celebrado de su carrera a lo largo de 4 años y 4 discos históricos celebrados como sus más clásicos. A 50 años del lanzamiento de BEGGARS BANQUET (séptimo álbum de la banda lanzado en el Reino Unido, el noveno en Estados Unidos) vaya aquí una colección de doce hechos relacionados con uno de los discos más pivotales de la historia del rock, y que llegó para quedarse en el año en que todo, casi todo, cambió para siempre.

coverLADO A: 1. Sympathy For The Devil/ 2. No Expectations/ 3. Dear Doctor/ 4. Parachute Woman/ 5. Jig-Saw Puzzle
LADO B: 1. Street Fighting Man/ 2. Prodigal Son/ 3. Stray Cat Blues/ 4. Factory Girl/ 5. Salt Of The Earth

1. El álbum fue grabado en los Olympic Sound Studios de Londres y en los Sunset Sound Studios de Los Angeles entre el 17 de marzo y 25 de julio de 1968. Producido por Jimmy Miller, incluía canciones como “Street Fighting Man” y “Sympathy for the Devil”, las que llevaron a considerar a BEGGARS BANQUET como el disco que catapultó el período artístico más icónico y prolífico de la carrera del grupo.

22. BEGGARS BANQUET marcó el retorno deliberado del grupo a sus raíces musicales tras coquetear con la psicodelia de THEIR SATANIC MAJESTIES REQUEST el año anterior. También significó el último álbum stoniano editado con Brian Jones vivo, si bien participó en dos de las canciones del próximo disco de la banda, LET IT BLEED, lanzado después de su muerte. Brian aportó bellísimos acordes de guitarra slide en “No Expectations” y “Jigsaw Puzzle”, sitar y tampura en “Street Fighting Man”, guitarra acústica y armónica en “Parachute Woman”, armónica en “Dear Doctor” y “Prodigal Son”, y melotrón en “Jigsaw Puzzle” y en “Stray Cat Blues”.

3. La pista básica de “Street Fighting Man” fue grabada usando un viejo reproductor de cassette marca Philips perdido en algún rincón de los estudios Olympic. Keith Richard (que por aquel entonces le había quitado la “s” final a su apellido original) utilizó una acústica Gibson Hummingbird, mientras que Charlie Watts se valió de un kit de batería para practicar portátil, los que terminaron dándole a la canción su característico sonido crudo. “Me fascinó la posibilidad de tocar guitarra acústica a través de un grabador, usándolo como micrófono”, apuntó el guitarrista.

24. Si bien el álbum resulta insuperable en cuanto a su calidad musical, desafiando a toda lógica posible (considerado por muchos el mejor disco que los Stones grabaron alguna vez), también podría haber incluido a “Jumpin’ Jack Flash”, canción registrada en las mismas sesiones de grabación, y que los Stones prefirieron dejar fuera del disco para lanzarla como single en mayo del mismo año.

5. En su autobiografía ‘Life’, Keith Richards revela que la oportunidad de haber descubierto la afinación de guitarra en cinco cuerdas (que comenzó a poner en práctica durante las sesiones de BEGGARS BANQUET, para luego convertirse en su sello sonoro característico), realmente lo revitalizó: “Transformó mi vida”, declaró al respecto.

36. Tras el asesinato de Robert Kennedy, Jagger cambió una de las líneas originales de “Sympathy for the Devil” para referise a ‘los Kennedys’ (“Grité, ¿quién mató a los Kennedys?”), y no a ‘Kennedy’, como había escrito inicialmente.

7. La línea completa de músicos invitados de BEGGARS BANQUET presentaba a Ric Grech (violín en “Factory Girl”), Nicky Hopkins (piano en “Sympathy for the Devil”, “No Expectations”, “Dear Doctor”, “Jigsaw Puzzle”, “Street Fighting Man”, “Stray Cat Blues” y “Salt of the Earth”), Rocky Dijon (congas en “Sympathy for the Devil”, “Stray Cat Blues” y “Factory Girl”), Dave Mason (shehnai en “Street Fighting Man” y melotrón en “Factory Girl”), Jimmy Miller, Marianne Faithfull, Anita Pallenberg y Suki Poitier (coros en “Sympathy for the Devil”) y al Watts Street Gospel Choir (coros en “Salt of the Earth”)

88. Originalmente planeado para lanzarse en los meses de junio o julio del ’68, la portada original del disco (que mostraba la pared del baño de una tienda de reparación de autos Porsche de Los Angeles repleta de graffitis) terminó generando tanta controversia que la compañía discográgica Decca, para la cual la banda grababa para esos tiempos, decidió prohibirla, dilatando la edición de BEGGARS BANQUET hasta el mes de diciembre. Finalmente apareció con una tapa enteramente en fondo blanco que reproducía una tarjeta de invitación y que incluía la sigla RSVP, haciendo referencia a la expresión francesa “Répondez S’il Vous Plait” (“Responda, por favor”)

99. La idea original para promocionar el disco era la de montar un especial de TV con varias estrellas del mundillo del rock, lo que llevó a convocar a John Lennon, Yoko Ono, Eric Clapton, los Who, Marianne Faithfull, Taj Mahal, Ivry Gitlis y Jethro Tull (que por entonces presentaba enres sus filas a Tony Iommi, futuro guitarrista de Black Sabbath), lo cual derivó en el extravagantemente recordado ‘The Rolling Stones Rock and Roll Circus’. El Circus también marcó la última aparición “en vivo” de Brian Jones.

510. Algunos de los títulos originales o tentativos de las canciones que después terminaron formando parte de BEGGARS BANQUET incluían a “Did Everybody Pay Their Dues?” “Pay Your Dues” o “Primo Grande” (“Street Fighting Man”), “Silver Blanket” (“Salt of the Earth”), “That’s No Way to Get Along” (“Prodigal Son”), y “The Devil Is My Name” (“Sympathy for the Devil”)

11. He aquí el total de las canciones registradas durante la grabación del disco y que aún permanecen inéditas. Algunas de ellas apenas vieron la luz en bootlegs (discos no oficiales) que fueron apareciendo a través de los años. La presente edición conmemorando los 50 años del álbum de manos del sello ABKCO (quienes retienen los derechos de buena parte del catálogo stoniano de los ’60) apenas reunirá las canciones del álbum original en versión remasterizada, dejando a todas y cada una de éstas fuera del proyecto, para decepción de muchos fans que esperaban una versión extendida. A saber: “I’ll Be Coming Home” (tradicional), “Shoot My Baby” (cover de Jimmy Reed), “Hold On I’m Coming” (Hayes/Porter, popularizada por el dúo Sam & Dave), “Rock Me Baby” (de King/Josea/James/Taub), “Downtown Suzie” (también conocida como “Downtown Lucie”, que más tarde apareció en el álbum METAMORPHOSIS), “Hamburger to Go” (o con su nombre alternativo “Stuck Out All Alone”), “Family” (que también formó parte de METAMORPHOSIS), “Sister Morphine” (más tarde editada en 1971 como parte del disco STICKY FINGERS), “Blood Red Wine”, “London Jam” (o “Lady”), “Still A Fool” de Muddy Waters (también conocida como “Two Trains Running”, o “Two Train Blues”) y “Highway Child” (o “The Vulture”, su título alternativo)

12. El disco mantuvo su título original en inglés en todas las ediciones locales mundiales, con la excepción de tres países: en Argentina recibió el nombre “Banquete de Pordioseros” y Chile decidió bautizarlo “El Banquete de los Mendigos”, mientras que Brasil lo tituló “O Banquete Dos Mendigos”.

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AN INTERVIEW WITH DARRELL BATH: “BUILD UP THE INTEREST, KEEP IT GOING, AND WAIT TILL IT’S GOOD”

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This is the story of a South London boy who was born in Croydon…Hold on. Cut to Brighton, 2018. It’s a beautiful sunny June afternoon and I’m sitting at a pub called The Windmill waiting for Darrell Bath, whom I arranged to interview. “He better show up on time”, I say to myself. After all it was a long way from faraway Buenos Aires to the south of England. Add to that, only 4 hours ago I’d jumped on a train from London (Hemel Hempstead  actually, where I was staying), changed it at Clapham Junction, then changed again at Hove, and finally set foot at the Brighton station only 2 hours before I’d meet him. But time was running short. I still had to find the hotel where I had a room booked for the night, which takes you longer than supposed when you go just the opposite way and, errr, it’s not there. To make things worse, it’s called The Brighton Hotel, which means pretty most all of them are. But there should be only one under that very name, or so I thought, and about 20 blocks after I finally reach my second Brighton destination. An hour to interview time now, but somehow time has run faster, and I still have to find the place where we’ll meet which, even when it’s supposed to be not that far from where I am, but nobody seems to know it. And yes, before you wonder, I’m asking the locals. And yes, before you wonder again, I don’t have a cell phone with me and everybody seems to be pretty clueless but the middle-aged lady who directs me to the next street with a pub with The Windmill sign making eyes at me. The wait is finally over, although nothing would have stopped me from meeting one of my music heroes ever -and believe me, I have quite a few- whom I discovered back in 1993, by the time he joined my beloved Dogs D’Amour to record what was should be considered the band’s last great album. 5.30, isn’t it time now? That’s exactly when Darrell enters the scene, two minutes before we order the first round of pints. And there’s many more to come all though the hour and a half or so the interview will run for, as there’s lots to talk about. His last solo album “Roll Up”, released 3 years ago, must be one of the finest albums ever recorded by anybody, you just can’t deny it, but there’s about 32 years prior to that also left to discussion. From 1986 onwards, when he joined Charlie Harper’s UK Subs for the first of many stays, his brief passage through the previously mentioned Dogs, his days with Ian Hunter or The Vibrators or Nikki Sudden and, of course, the amazing and swaggering Crybabys. The story of a South London boy who was born in Croydon, went from playing side drum at school to discover the more rockin’ sounds of the Stones and the Faces and the blues and the glam and the punk guys. ‘Cause if every picture tells a story, here’s Darrell to tell you a few. And yes, please, we’ll have another pint, thank you.

I first heard about you when you joined the Dogs D’Amour for the “More Unchartered Heights of Disgrace” album in 1993. But 7 years before that, you joined the UK Subs, who you did three albums with, and it always seemed to me that somehow you completely changed the sound of the band.
Yeah, “Japan Today”, and two more albums. Yeah, more rock and roll, blues and R&B. Our common ground was garage rock’n’roll blues. Charlie (Harper) is a great harmonica player and he’s into all that.

R-1414372-1459183820-8616.jpegSo would you really say it was you who affected the sound of the band?
Oh yeah. We didn´t really play any of my compositions live, maybe one or two, like “Thunderbird Wine” or “Street Legal”, they were the only new songs we used to play live, the rest were from the previous albums.

More punk style…
Yeah, Ramones-y, or even a bit of hardcore style. I could adapt to that, that was no problem. I wouldn’t say it changed too much, but yeah. I love all good punk albums.

Right after that you joined the Dogs, or was there something in between? The Crybabys? If so, was it your first major personal band?
Yeah, the Crybabys. My first personal original band, yeah, with John (Plain) and Robbie (Rushton)

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Darrell with the Crybabys (second from left)

How did that ever happen?
Quite easy. I was working with Arturo (Bassick) from The Lurkers. We did one tour supporting Die Toten Hosen, who were very big Lurkers and (The) Boys fans. That went really well, so it came the chance to tour with them a second time, and Arturo rang John Plain. Two guitars, and one bass player singing, so during that tour we thought “let’s do our own thing in the style of the Faces or Mott the Hoople!” And that’s what we did. And John’s great, ‘cause he encouraged me to write my own songs, which wouldn’t have been right for UK Subs or some of the other bands I was with around that time.

And you also did a lot of writing together.
Yeah yeah, lots of them. But The Boys were still popular.

And then you recorded four albums with  the Crybabys.
Yeah. “Where Have All the Good Girls Gone”, “Rock On Sessions”, “Daily Misery” and “What Kind of Rock’n’Roll?”, which was a compilation of our first album, once again, “Where Have…” and what was we thought was gonna be our second album, but it really wasn’t.

R-5878473-1405202965-5076.jpegAny particular favourite of yours?
Yeah, I Like “Rock On Sessions”. It’s a shame it’s such a rare album.

I agree, it’s really impossible to find. Actually somebody copied it for me on a blank CD a long time ago, because I couldn’t find it on eBay, or anywhere.
Yes, it’s impossible to get it anywhere. Only a few copies were done. It was recorded in France, and then they pressed it up. Some 200 copies got sent to New York, and suddenly a phone call comes, “oh the warehouse has burnt down”… And it was like, “oh please!”…

And the album was never re-issued.
No. It was recorded in ’94, and it was eventually released in 2000. And the sound is pretty good, it’s a good performance. I love the band on that. That’s when we had Danny Garcia in the band, the man who made the Johnny Thunders film, he’s the bass player. He sings one song too.

Right, and you had Les Riggs on drums instead of Robbie Rushton.
Robbie is in the first two albums. And it’s Von in “Daily Misery”, who’s now in Die Toten Hosen and, yes, that’s Les Riggs from Cheap and Nasty on “Rock On Sessions”

But the band didn’t do much touring at the time.
We did a bit, mainly in England and France.

13227550_1153636888004162_8955119519994873060_oSorry, it’s just that I couldn’t find much information about the Crybabys…
Yeah, I know, very “cult” (laughs)

OK and then you joined the Dogs D’Amour. How did that happen?
How did that happen? Well we knew each other a bit, but I think that was because they had one more deal, one more record to make with China Records, and the old guitarist Jo (Dog) stayed in America, and they needed a guy in England. And, you know, my flat mate was a music promoter called Fish, and he was gonna book two nights at the Astoria, in Christmas ’92. I just thought I’d meet them for one or two gigs. Cool. But there was an album to do as well.

And for me, that album, “More Unchartered…” somehow marked the end of the good days of the Dogs D’Amour. I mean, I’m not saying that caused the end of the band, but they wouldn’t be that good anymore.
Probably not. But we also did Tyla’s first solo album (“The Life & Times of a Ballad Monger”) which is a good album as well, nice sound on it.

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Darrell during the Dogs D’Amour days, 1993.

And then you toured a bit with the Dogs at the time.
Oh yeah. All over England, and Spain. We were very popular in Spain. Only in those two countries. They were great fun gigs. Just good fun, while it lasted. Nice audiences, especially in the shows in Spain. And it was crazy. They would come to the gigs with 20 bottles of wine with “the Dogs D’Amour” painted on the label.

So you were doing both the Crybabys and the Dogs’ thing at the same time?
Yeah. In fact all band played on the original version of “All the Way to Hell and Back”, on the demo version. But I’ve lost it.

maxresdefaultWhy did the Crybabys stop? Honest John told me last year that he was looking forward to doing at least one more album with the band. In fact you both did a few acoustic shows together.
Well, we didn’t stop, but that would be great. Yeah, we did a little tour in Italy. And we did one more single on an Italian label. That was “Scars” backed with “Tell Me”, the Stones’ song, which was a double A side.

What about Ian Hunter? You worked with him for 6 years. I read somewhere that “you came to be the perfect replacement when writing songs after the death of Mick Ronson”. How much did you write together?
Yeah, we did some writing. He’s a great guy, he encourages you. He looks for the best things in people, and brings them out. I wouldn’t say I’m near Mick Ronson, no. It was more like we were more like a strict rock band in the spirit of Mott the Hoople, rather than a big rock band like Foreigner or Queen.

Did you do a lot of touring together?
We recorded in America, but we didn’t play over there. “Dirty Laundry” was recorded in Abbey Road, and then we did some overdubs in Trondheim, Norway. The second one was done in Vermont, up there in the hills, and then again the overdubs were finished in Trondheim. The whole scene was really “Lilyhammer”. Have you seen the film?

No, I guess I haven’t .
Oh man, you gotta see it…That would remind you of how it was like!

512gM0RqyhL._SX355_All the members of the Crybabys play in “Dirty Laundry”, so in a way it’s like an extra Crybabys album, as a matter of fact it sounds like that.
Oh yeah it does, it´s a classic album. And I love it.

Come 1995, that’s when you worked along Spike of the Quireboys on the “Take Out Some Insurance” album.
Yes we did, me and Spike, but that was unofficial, it was never been properly released. It was only available on cassette, and sold at gigs. That was it. Good album, uh?

Very good album, all blues standards…
Lots of blues, only one or two originals, one or two ‘70s John Mayall songs, a couple of classics, a Mississippi John Hurt one, a Muddy Waters song, you know, just the best we could do.

R-9333444-1478773101-2006.jpegDid you jam at the studio?
No, we were given a task by a publisher. He said “would you do this? Here’s a few ideas”. We did it in a great studio in Chiswick, a lovely studio called Chiswick Reach, all old valuable equipment, some of the original Joe Meek, it was his old equipment, so it was really old stuff.

Well, it sounds like old stuff…
Yeah, it sounds authentic. “Spoonful”… Jimmy Reed´s “Take Out Some Insurance”…

And it’s all timeless. I never pay attention to years, or when albums were released, only for biographical details….And by the way what made you become a musician? Were you a baby at the time? You were born in Croydon, right?
Yeah. It was like a magnet, you know. I loved the radio. My grandmother played the accordion, my grandparents played the piano…things like that.

Do you have any brothers or sisters?
Yeah, a sister, she’s younger than me, and she plays great tenor horn. She’s pretty accomplished as well, she’s a teacher. There was always music around. I could play violin and the guitar. I learnt all the chords, you know, just all the classic things.

But you played guitar since the get-go. Was it your first instrument?
Naaah, early teens, since 13. Before that was the drums, a side drum, I was in a marching band.

That’s how most people start, with the knife and the fork banging pots and things at home.
Yeah, that’s right, that’s how you learnt it! I was fascinated! And all my friends in school, we were all in the same marching band. We’d all practice at the church hall. We loved it, man. And we were really scruffy, really scruffy guys, with the long hair and the bit, you know.
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Do you still remember which was the first album you bought?
I think it was “Rock Around the Clock”, or something like that.

I’d like to know about your collaborations with Honest John in his solo albums.
Oh yeah, the “Honest John Plain and Friends” album. Again, that’s basically a Crybabys album, ‘cause that one has Von and Ronnie on it, both Crybabys’ drummers, and it was recorded in Blaneau Festiniog , that’s in Clywd, Wales.

Oh that was a bit hard to understand, being it Welsh…
Yes, that’s Welsh. My grandmother speaks Welsh, she was used to,  and my mother probably knows a bit of it.  They’re both Welsh. And the language gives them an identity. I’d forgotten how good that album actually is! We’d been there for a couple of weeks, and John had his brand new envelope for 50 pound notes and he would take it into the pub every day. And eventually the locals would be very suspicious (laughs)  I remember this guy at the pub saying to John, “coming out from bloody London with your brand new 50 pound notes, I know what you’re doing, you’re laundering money!” Anyway, great album! Another rare one, there’s not so many of them around. Another “cult” classic. I’m very proud of that album, ‘cause the guitar sound on it is great. My work is done on a ’66 Gibson Firebird on there.

You should do a box-set including the Spike blues album, all those lost songs and gems.
John has the most stuff, has a lot of concerts. He has one particular wild concert from us in a mountain district in Switzerland, me, Robbie and John, when we were just The Gringo Starrs, before the Crybabys. Before we had the name The Crybabys, we were The Gringo Starrs.

Any explanation behind the Amigos or Gringos thing?
Well you know, we like cowboys. We love all that Texas cowboys thing, Spanish, Italian…Mandolins, we love all that.

When I interviewed Honest John last year in Buenos Aires, he told me he wanted to do another Crybabys album. He gave me his word. Now it’s your time you gave me yours.
It’d be wonderful! I’ve got the songs. The glass is quite full, my “song glass” is getting full, you know. I’m not the biggest writer in the world, but we could be ready for an album, easily.

Where did you get your slide guitar style from? Any heroes?
Yeah, Ronnie Wood, but somebody told me “tune your guitar to an open E”, and use a glass bottle”, and I didn’t have a glass bottle, but I had a marker pen, a glass marker pen. So I got a marker pen, took the ink out, took the label off, and it fitted on my finger. Waaawwlll, simple as that.

Oh yes, but in your recording with the Crybabys, that was  a real bottleneck, not the pen.
Not that one, no, I lost the pen. But I liked it when I you just can to use a little bit of brass or something. I have a slide from Ronnie Wood, a brass one, from Ronnie. From ’91, when I met him in Hackney. My friend Ronny Rocka was working as his assistant.

Everybody loves Ronnie, but most of the people were always mostly after Keith Richards.
Course I do! Everybody loves him. He’s the king of the gypsies, he’s a gypsy prince.

Do you think his hair is black after all these years? Some people say he dyes it…
No, his hair is strong. Some people never lose their hair, his is just black.

And you’ve always been this big Faces fan, by the way.
Yeah, big Ronnie Lane fan. Big Steve Marriott fan too.

You also worked with René Berg.
Oh man, I nearly got killed once with René Berg!  He was a very hard drug addict, but a great guy. I was seeing him maybe once a week or something, playing music. We were music friends really, not so much to do with the drugs, but he was playing hard in that world. And one day we were around his house, and two guys turned up. A white guy, and a black guy from South Africa. And we sat there talking.

ddbbbThey sure weren’t delivering pizza or anything…
Yes, it was drugs stuff. One of the guys pulls out the biggest gun I’d ever seen, it was a brand new solid Magnum, of the hi-tech variety. I actually wasn’t scared, for some reason. You know, I don’t like confrontation, but that was a scene. He was a great guy, and one of the last things he said to me was “I’m sorry”. Because he went down. Everything about hard drugs is hard. But we did lots of gigs together around London, and I also sang backup vocals.

And now the Vibrators. You didn’t only record with them, but also toured a lot.
Yeah, I met them through Charlie Harper. When I was in the UK Subs, we did long tours with the Vibrators.

What about Nikki Sudden, who you toured with and recorded with too? Too sad he’s gone now.
It was never more surprise than to me.  I was very surprised, I wasn’t expecting that. Circumstances, you know. Nikki, oh mate, he was a lovely lovely lovely guy. He loved the Crybabys, he loved Honest John, he loved Casino Steel. In the Vibrators there’s four or five people. One guy drives the van and plays the drums. Another guy writes all the songs and plays a bit of guitar. Another guy also plays the guitar, and he does a lot of party. Another guy books the studios and engineers the albums. But Nikki did all of those jobs. And the party. So that may have something to do with it. It was an honour to be in such an elaborate project like “Treasure Island”. I knew Nikki from a friend of mine called Desperate Dave. He was a guy we all knew from going to gigs like Johnny Thunders, Hanoi Rocks and that sort of bands. Again, I was lucky to be involved in a few sessions for “Treasure Island”. He had at least two albums full of material, stuff we did in Berlin for “The Truth Doesn’t Matter”, which also became “Playing with Fire”, so there were two albums worth of material done in sessions in Berlin which often lasted from 10 in the morning to 2 in the next day. We got 6-day studio time, and that was the beginning of “The Truth Doesn’t Matter”. And lot of work involved in “Playing with Fire” as well. The great thing about the “The Truth Doesn´t Matter” sessions is we always stopped in the morning, picked up a case of nicely affordable red wine, and I´d be in charge of knocking out the glühwein on the stove. We got the glühwein going, you know, since it was the middle of winter.

sameTime to talk about your solo records. Would you consider Sabre Jet’s “Same Old Brand New” your first one?
“Same Old Brand New” was the first one. It was a solo album but, when it came down to it, a guy said to me “ok I’ll call it after a group”, but it was basically all my stuff. With Richard Newman, son of Tony Newman, Paul Kirkham on bass…Engineered and produced by Andy Scott from The Sweet. And I loved The Sweet, ‘cause my first love in music was glam rock, from ’72, ’73, ’74 and ’75, ‘round that area, the glam rock days.

Would you then consider “Love and Hurt” your first 51699eDTg9L._SX425_
proper solo album?
Yeah, I guess, I’d say that would be my first actually. It was recorded with the great Dave Goodman, who was the Sex Pistols producer, amongst many other things. Bands like Eater, and many more. And “Love and Hurt” was recorded on 9/11! Yeah. That’s what I remember about it.

And then came a long hiatus till you recorded the “Madame Zodiac EP” in Spain with Los Tupper and also Eddie Edwards from the Inmates, Vibrators, etc. Dave Kusworth did an album with them too…
We were touring Spain with Nikki and Dave. I met those guys and they invited me over to play in their album and eventually I did some of my stuff too.

2015 saw the release of “Roll Up”, which must be one of the finest rock albums ever in history.
I don’t write a lot of songs but I have some in store. I was ready to do them, and I had the money to pay for the studio, ‘cause I´d been working with the Vibrators on the road, and I thought the best thing to do was planning for the future and get some music up there. So I got Robbie Rushton from the Crybabys on the drums and Chris McDougall on the bass, so I just did it with my closest friends.

6_PANEL_DIGI_1_TRAY_RIGHT_DBXXX3XXIt’s one of those albums I just cannot stop playing, it already became a favourite of mine. “It’s in the Music” is one of the most beautiful songs ever. And by the way what’s the history behind “Rat Palace”?
Oh, that´s from when I was living in Hackney. There was an anarchist cafe, and I went up there one day, and I was reading some books about anarchy. So “Rat Palace” is basically inspired by an anarchist book that I read in a cafe. And I liked it, I just liked it. So it’s kind of abstract but, you know, we all live in a rat palace haha, we go drunk from the chalice, you know.

And what does “goombah” mean, by the way? (from the title of the song “Dancin’ with the Devil’s Goombah”)
I got that from The Sopranos, from the gansters. “Goombah” can be a girl-friend or a boy-friend, but it’s not your wife.

Any new recordings you did after “Roll Up”?
Well, I’ve got a couple of new tracks that I’ll be working on in Spain, and I’m also on the last two or three albums by Los Tupper. Yeah, man.

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From L. to R.: Darrell, Robbie Rushton and Chris McDougall

So what’s coming up next now?
Little bits and pieces, I just do bits and pieces. Hopefully when the time is right a new album will take shape. I’m a bit like Ronnie Wood in that way, you know, you don’t do an album in five minutes. Build up the interest, keep it going, keep it interesting and wait till it’s good. And it always takes a few years to people to discover it. It always takes time.

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Once again, it’s such a fine album, it sounds already classic, beautiful sound all over it, and I’m not playing the fan here…

My favourite track is “Slimline Jim”, hahaha, I love “Slimline”.

And then I cannot get enough of “Dirty Rock Road” too.
Yeah, I love that too.

Anything else you want to talk about?
Not yet. But someday I’d love to go to Argentina, say, with Honest John and Dave Kusworth. “The Good, The Bad and The Ugly”, hahaha.

 

A 30 AÑOS DE LA EDICIÓN DE ‘TALK IS CHEAP’, DE KEITH RICHARDS

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Un 3 de octubre como el de hoy, pero hace 30 años, se editaba TALK IS CHEAP, primer álbum solista de Keith Richards, grabado entre los meses de marzo de 1987 y mayo del ’88 en diversos estudios ubicados en New York City, Montreal, Monserrat, Memphis y las Bermudas. Hasta aquel momento sus aventuras en solitario contaban con un único antecedente, más precisamente cuando lanzó el simple RUN RUDOLPH RUN / THE HARDER THEY COME para las navidades de 1978 (con una versión de la canción de Marvin Brodie y Johnny Marks popularizada por Chuck Berry en la cara A, y una de la autoría de Jimmy Cliff ocupando el lado B) Una década más tarde, para 1988, las cosas no andaban nada bien en el seno de los Stones desde hacía hacía ya algunos años.

talk3A decir verdad, se encontraban peor que nunca. Jagger no sólo había firmado contrato con la CBS para lanzar su carrera en solitario (que comenzó con el disco She’s the Boss de 1985), sino que además, a pesar de la manifiesta insistencia de su compañero de ruta, venía negándose continuamente a salir de gira con el grupo, situación que sacó de las casillas a Keith, que inclusó llegó a declarar públicamente respecto a su co-equiper: “Si lo agarro, le corto la garganta”. Todo se tornó aún peor cuando Mick editó su segundo trabajo solista Primitive Cool en 1987, lo que encolerizó más a Richards, que incluso lo llevó a considerar seriamente el final de la banda, y a lo que se referiría ante la prensa como “la tercera Guerra Mundial”. Inactivo y cansado de los caprichos de Jagger, a pesar de haber siempre considerado a los Stones su prioridad, Keith optó por plasmar una mejor idea, para así darle fin a su exasperante ansiedad y mal humor producido por las circunstancias: la de formar su propio proyecto. Para eso convocó a una serie de músicos de vasta experiencia y trayectoria como sesionistas (el guitarrista Waddy Wachtel, el bajista Charley Drayton, el tecladista Ivan Neville y el baterista Steve Jordan) con quienes logró encontrar el sonido que tanto se encontraba buscando, y así consolidar al nacimiento de los X-Pensive Winos, con los que haría dos trabajos más en solitario (el álbum en vivo Live At The Hollywood Palladium, editado en 1991, y Main Offender, que vio la luz al año siguiente) Más tarde se sumarían la recopilación Vintage Vinos de 2010, y el que fuera su hasta ahora último trabajo solista Crosseyed Heart, editado en el 2015. Y hasta aquí llegamos. Por ahora.
LADO A: 1. Big Enough/ 2. Take It So Hard/ 3. Struggle/ 4. I Could Have Stood You Up/ 5. Make No Mistake/ 6. You Don’t Move Me
LADO B: 1. How I Wish/ 2. Rockawhile/ 3. Whip It Up/ 4. Locked Away

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