ENTREVISTA: FLAVIO CASANOVA, 30 AÑOS DE ROCKABILLY

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Publicado en Revista Madhouse el 7 de julio de 2016

Una pequeña parte de la inmensa discoteca de Flavio Casanova.

El living de Flavio Sarmiento cumple con toda la imaginería que uno podía esperar. Hay una biblioteca gigante por donde se esparcen colecciones eternas de CDs, libros, vinilos, videos y DVDs que se entremezclan con retratos de Eddie Cochran y de Gene Vincent. Y de Elvis, claro. En rigor, la artillería básica de todo aquel que se precie de ser un auténtico melómano. La misma que desde su adolescencia hizo que en algún momento se corra de lo que podría haber sido una vida común y corriente para dedicarse de lleno a la carrera de músico, y la que terminó convirtiéndolo en integrante de la primera auténtica banda de rockabilly del país. Los Casanovas largaron con los primeros albores de la primavera alfonsinista, aquella era que florecía a diestra y siniestra con una gama variopinta de bandas y solistas tras un invierno oscuro que había durado siete años y que, desde aquel nuevo under, se aprestaba a despegar hacia nuevos destinos que todavía no habían logrado ver la luz. A 30 años del aniversario del lanzamiento de Casanovas, entre café y medialunas, estuvimos con Flavio para celebrar el aniversario con un raconto detallado de los hechos que llevaron a la banda a grabar su disco debut, y para de paso repasar la historia de los Casanovas, la primera y única banda del estilo por estas tierras.

Supongo que como muchos de los músicos que formaron bandas en aquellos años, habías sido un fiel concurrente al legendario Café Einstein.
Así es. Fue en 1983, más o menos. Ahí conocí a muchísima gente, de los cuales la mayoría terminaron siendo músicos profesionales que después grabaron discos con bandas conocidas, como Soda Stereo, Sumo, Los Twist, Los Violadores, u otros melómanos con los que nos pasábamos horas y horas hablando. Y, fuera del Einstein, por entonces también conocí a Daniel Melero en Bunker Bar, en Belgrano, que era un lugar medio careta. Ese día había ido a ver a Los Encargados, que en ese momento tenían una onda Depeche Mode, pero del primer disco. Tanto mis amigos como yo teníamos los pelos medio parados, y se ve que a Melero le llamó la atención nuestro look, y terminamos generando amistad entre nosotros. De hecho fue en él en quien pensé como productor del primer disco de Casanovas, ya que me parecía que tenía otro criterio, y al mezclar ese criterio con el rockabilly podía llegar a generar un resultado distinto.

Al mismo tiempo todo eso coincidía con Alfonsín y la llegada de la democracia.
Sí, fue post-Alfonsín, pero todavía había algunos resabios de la dictadura. De hecho fui preso varias veces. Una vez me llevaron directamente del Einstein, y fue porque estaba vestido con antiparras, como uno de los integrantes de Devo, y salió Omar (Chabán) a gritarles “¡tomó una Sprite, tomó una Sprite!”

Pero todos esos habitués del Einstein eran básicamente porteños.
Claro, pero yo siempre fui platense. Había muchos músicos y bandas de rock, pero no había lugares, y tenías que salir un poco. Era como que había una revolución. Veníamos de la música de los ‘70s y en Europa y EE.UU. había habido un cambio grande con el punk rock, y yo, hasta es momento, en mis años de secundaria, escuchaba rock sinfónico, que era lo que había, y de hecho me sigue gustando. En lo que respecta a música, lo que es bueno, siempre lo escucho. Pero con la llegada de los Sex Pistols y los Ramones, a mediados de los ‘70s, cambió mucho. Aquí siempre llega todo tarde. Si el primer disco de los Pistols salió en el ’76, aquí se empezó a escuchar dos años más tarde, para la época del Mundial. Recordemos que había importación libre, y para lo único que sirvió fue para que los discos salgan baratos.

TENÍAMOS VARIOS GUITARRISTAS INVITADOS. EL PRIMERO DE TODOS FUE STU CAT (STUKA), QUE ERA AMIGO EN COMÚN DE LOS CHICOS, CON QUIEN HICIMOS LOS PRIMEROS TRES SHOWS DE LA HISTORIA.

Era éso o la difusión a través de algún programa de radio, o de alguna revista.
Claro, programas como El Tren Fantasma, o revistas como Pelo o Expreso Imaginario. O bien era comprar las importadas y de ahí sacar toda la info, ya sea en inglés, en francés, o lo que fuera. O por ahí llegaba alguna española como Vibraciones, que era la mejor, porque ahí escribían muchos de los que hoy hacen la revista Ruta 66.

Volviendo al Einstein, y siendo vos de la Plata, entiendo que cada fin de semana te trasladabas a Capital para asistir a los shows.
Tal cual.. Cada semana, ya sea para ver shows o para los ensayos. Me quería divertir. Recién había terminado de hacer el servicio militar, que me tocó en la época de Malvinas, pero no me mandaron allí. Tuve la suerte de poder hacerla aquí en La Plata. Y en una de esas tantas visitas, fui a un show de Los Violadores y Los Laxantes en un lugar que se llamaba El Reducto. Recuerdo llegar y ver a Fidel Nadal con una cresta, que por entonces no formaba parte de ninguna banda, y me dijo “te voy a presentar a un amigo”, y esa persona era Pablo Carmona, que luego fue el contrabajista de Casanovas. Ambos coincidimos que queríamos tener una banda de rockabilly, y él estaba sin cantante.

Y así se dio el génesis de Casanovas…
Algo así, y gracias a Fidel Nadal, que nos presentó. Si bien el verdadero inicio de Casanovas fue entre Pablo y el baterista, que ya venían con la idea de formar una banda que se llamaba Los Gatos Engrasados, que contaban con nombre propio, pero que jamás habían tocado en vivo. Pablo era el baterista y Claudio el cantante. Entonces me llamaron para que cante, y a partir de ahí le pusimos Casanovas, con sólo nosotros tres, y sin guitarrista. Todo eso en el ’83.

¿Y salieron a tocar como trío?
No. Teníamos varios guitarristas invitados. El primero de todos fue Stu Cat (Stuka), que era amigo en común de los chicos, con quien hicimos los primeros tres shows de la historia.

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¿Cómo es que llegó Stuka a una banda de La Plata? ¿Acaso no existían ya Los Violadores?
Lo que sucede es que Casanovas era una banda del barrio del Abasto. Ensayábamos dos o tres veces por semana, por eso viajaba tanto.

¿Escuchaste sobre el documental que se está haciendo de la historia de Cemento?
Sí, y la verdad, me hubiera gustado mucho que nos convoquen, porque tenemos mucho para contar sobre aquella época. O quizás la gente que organizó el documental no tenía información suficiente. Por lo que sé aparecen más bandas de fines de los ‘80s, que de principios de esa década. Y ya que estamos, también recuerdo el día que inauguraron Die Schule, donde tocó Casanovas y también Los Primitivos, todo en medio de una fiesta rockabilly.

Volvamos a los días de la formación de los Casanovas. Estábamos en el momento en que habían aparecido Pablo Carmona y Claudio, el baterista.
A Claudio lo había conocido en el Einstein, porque él estaba casado con una chica que se llamaba Analisa, que venía de la escena del punk nacional de la primera época, y en aquella ocasión yo había ido al Einstein a ver a su banda, que se llamaba Analisa y los Nipures, que tenían una onda rockabilly, pero más oldies. Y en primera fila estaba sentado Claudio Fernández, con un jopo gigante, que luego pasaría a ser Claude Cat en los Casanovas, y quien hacía todas nuestras letras. En verdad estábamos todos muy metidos en el punk rock y la New Wave, todo eso junto, pero en cuanto a rockabilly específicamente, aquí casi no existía.

OK, pero aún les faltaba el guitarrista…
Después de muchos cambios, finalmente en el ’85 apareció Daniel Ricci (Chirriante Ritchie), que era un viejo conocido de los días del Einstein, pero a su vez había ensayado en Los Gatos Engrasados con Pablo y Claudio, pero se ve algo había pasado entre ellos, y Ritchie quedó en situación stand-by. Entre tantos, en el ’83 también había estado Daniel Vásquez, que después fue guitarrista de la banda de country Max, donde tocaba el banjo, un guitarrista excepcional. Pero la banda sufrió una separación, y recién nos volvimos a juntar nuevamente en el ’85 aquí en La Plata. Y yo propuse la vuelta de Ritchie.

Ya llegaremos a esa parte. Hablemos de aquel primer recital de Casanovas.
Fue a fines del ’83, en Hollywood Disco, una discoteca que estaba debajo del puente Avellaneda, a media cuadra de la Av. Mitre. El grupo formaba con Claude Cat en batería, Pablo Carmona en contrabajo, Stuka en guitarra, y yo como cantante. Tras mucho ensayar finalmente lo conseguimos, salvo que se gestionó a través de un show que se llamaba Electra Magic Show, que si mal no recuerdo era una compañía francesa, que bailaban con ‘Stray Cat Strut’ de los Stray Cats de fondo, y música New Wave. Se vestían tipo sado, y en el intervalo, mientras se cambiaban de ropa, aparecimos nosotros haciendo tres temas. Nos pagaban muy bien, aún cuando nunca antes habíamos tocado en vivo.

ES QUE NOS PASÓ ALGO INCREÍBLE. SALIMOS A ESCENA, ¡Y DEJÓ DE FUNCIONAR EL SONIDO! NUESTRO SHOW DEBUT, Y NO HABÍA SONIDO. EMPECÉ A CANTAR Y NO SONABA NADA. SE VE QUE EL TIPO QUE OPERABA EL SONIDO ESTABA HACIENDO ALGO MAL. Y DE REPENTE, TODO RÁPIDO, VOLVIERON A APARECER LOS BAILARINES EN ESCENA, Y NO PUDIMOS TOCAR.

¿Y cómo fue que terminaron haciendo de interludio en un show de esas características?

Es que Analisa, la esposa de Claude, que usaba los pelos parados, tipo Wendy Williams de los Plasmatics, cierta vez iba caminando por la calle Florida, y su look le llamó la atención a esta gente del Electra Magic Show, que justo pasaban por ahí. La pararon en la calle a la altura de la Galería del Este, y terminó diseñándoles toda la ropa de cuero para su show, y al mismo tiempo les comentó que conocía una banda que podía resultar buena para agregar a su espectáculo, y les sugirió que, mientras se cambiaban, tal vez podían ponernos. Terminaron viniendo a ver uno de nuestros ensayos, que se hacían en una pieza en la casa de Pablo. El amplificador de la guitarra era una radio, no teníamos equipos. El contrabajo, la guitarra y la voz al aire, sin más. Todos con un look impresionante, y yo cantando tirado en el piso para ellos, como si fuera Iggy Pop. Y terminaron interesándose en nosotros.

Si ya tenían semejante imagen para el día que fueron a conocerlos, me imagino que se habrán producido muy estéticamente para el show mismo.

¡Sí! Stuka por entonces tenía una cresta, o casi una cresta, en la parte rasurada de los costados de la cabeza. Se había hecho flamas, se las había dibujado, ¡rojas y amarillas!

Pero cómo, ¿acaso Los Violadores habían dejado de existir?
No, pero en ese momento habían sufrido una separación. De hecho yo los venía viendo desde el ’82.
Volvamos a ese histórico primer show, si te parece.

Es que nos pasó algo increíble. Salimos a escena, ¡y dejó de funcionar el sonido! Nuestro show debut, y no había sonido. Empecé a cantar y no sonaba nada. Se ve que el tipo que operaba el sonido estaba haciendo algo mal. Y de repente, todo rápido, volvieron a aparecer los bailarines en escena, y no pudimos tocar.

¿O sea que tuvieron que volverse a casa después de su primer show sin haber podido tocar? ¿Hicieron un show-no show?

Exactamente, fue un show no-show. Eso había sido un viernes. Pero igual nos pagaron. De hecho nos habían contratado por tres shows. Y entonces al otro día, el sábado, fuimos a hacer el show con la misma gente del Electra Magic Show, pero en Airport, en la Av. Cabildo. Y ahí sí pudimos tocar finalmente, y ante mucha gente.

¿Los temas de aquellos primeros shows siempre fueron tres?

Sí, ‘Modelo del Cincuenta y Seis, ‘Evasión’, que luego iban a ser grabados en nuestro primer disco, y una canción llamada ‘Los Gatos Ardientes Se Rockean en la calle Corrientes’, que nunca se grabó (Guitarra en mano, Flavio se pone a tocarlo y cantarlo para el entrevistador y la fotógrafa, indicándonos que vamos a tener la oportunidad de escuchar una canción que jamás hicieron, salvo en aquel show debut). Al otro día, domingo, volvimos a Hollywood Disco, pero esta vez sí tuvimos sonido para tocar. Y de ahí más nos empezó a ir muy bien.

¿Y por qué no se quedó Stuka en la banda?

Es que un día nos dice “che loco, me encanta tocar con Uds., pero Mundy (N. de la R.: el legendarip mánager de Los Violadores) va a juntar a la banda de nuevo porque va a salir el primer disco” Por lo que desde fines del ’83 hasta casi mediados del ’84 nos la pasamos buscando guitarrista, y pasaron varios por nuestros shows. Es más , ensayábamos sin guitarrista. Hasta que apareció Dany Vázquez (Kuerdas Locas Kid), que era músico profesional, y ahí el grupo empezó a levantar. Solíamos tocar mucho en el Stud Free Pub, y entre el público siempre lo podías ver a Luca Prodan, etc. Iban todos a vernos.

Los Casanovas fueron absolutamente innovadores en la escena nacional en estilo y en imagen. Entiendo que no hubo nada antes así, y que Uds. fueron la primera banda local de rockabilly, ¿verdad?

Claro, antes no hubo nada. O tal vez hubo alguno que nunca llegó a conocerse. Pero que se haga conocido y tocara en Capital, no había habido nada antes. Por ejemplo, a fines del año pasado estuvieron promocionando a Johnny Tedesco en España como el ‘pionero del rockabilly argentino’, pero digamos la verdad, él no hacía rockabilly, él venía del Club del Clan. Aparte nosotros fusionábamos el rockabilly con New Wave, con after punk, con el dark, y eso es lo que hizo que el primer disco de Casanovas sea bueno, y que perdure en el tiempo.

¿Los miembros de Casanovas compartían los mismos gustos musicales?

En mi caso, a los 6 años escuché a los Beatles por primera vez, y a partir de ahí empecé a investigar todo lo que sea rock’n’roll., o rock, y vas para atrás, y conocés a Elvis, Buddy Holly, a Gene Vincent, a Eddie Cochran, etc. Y después comenzás a relacionar y descubrís que Sid Vicious cantaba ‘C’Mon Everybody’ y ‘Somethin’ Else’ de Cochran.

Es que la influencia de Eddie Cochran en el punk es clarísima, fundamental.
Seguro, en los años ’50 Cochran usaba bajo en lugar de contrabajo, y lo tocaban con púa, como después lo hicieron los Ramones, o los Pistols. O Link Wray, de cuya forma de tocar la guitarra le afanó Townshend, Jimi Hendrix, Steve Jones, muchos más. Porque el que inventó el power chord fue Link Wray.
¿Cómo se las arreglaban para componer a nivel grupal?

Generalmente lo que sucedía era que las letras eran todas de Claude Cat, que se las llevaba a Pablo, y sin guitarra, trataban de armar las bases, y después me las pasaban a mí. Esto fue una pelea de siempre. Ellos siempre decían que eran los autores de las canciones, los Jagger /Richard de Casanovas, pero yo metía mucho arreglo, mucha influencia, y les llevaba música, porque el que coleccionaba música era yo.

Entonces vos venías a ser como el Brian Jones del grupo…

Puede ser, lo que pasaba era que como yo era el cantante, la gente siempre se queda con esa imagen, aunque no haya sido el líder de la banda.

OK volviendo a los años de formación del grupo, había llegado Ritchie …
Ritchie llegó a comienzos del ’85, y fue muy importante. Pero antes estaba Dany Vázquez. Y fue en ese momento que un amigo de aquí de La Plata, que se encargaba de hacernos el sonido en los shows, estaba encantado con la banda y nos propuso que él quería poner el dinero para que grabáramos un disco. Contrató un estudio, empezamos a grabar, hicimos algunas tomas, y solamente faltaba grabar la voz. Teníamos sólo una voz de referencia grabada con un micrófono, y que sonaba como si fuese una radio Spika. El estudio quedaba en la Av. Santa Fe, arriba de la galería Quinta Avenida. El día que finalmente me tocaba grabar las voces, un rato antes me llevaron a un bar de a la vuelta, en la calle Talcahuano, y me dijeron que no querían que esté más en la banda, que ahora querían ser sólo tres, que deje de ser su cantante porque se les había ocurrido hacer un trío al estilo Stray Cats. Y justo ese sábado teníamos un show con Sumo en Unione e Benevolenza y, si bien ya no formaba parte de la banda, había buena onda entre nosotros, por lo que igualmente fui a verlos. Y al llegar me lo encuentro a Daniel Melingo, que me dice “Flavio, Flavio, ¿qué temas de Eddie Cochran o Gene Vincent van a hacer hoy?”Y le comuniqué que no estaba más en la banda. “Me dijeron que no cante más”, le dije (risas) Y así hicieron el show los tres, y bajo el nombre de Casanovas.
Supongo que eso te hizo sentir raro…

Desde ya. Ese show había sido un sábado y al lunes siguiente me levanté pensando “no, no puedo quedarme sin hacer nada” Casanovas había logrado un nombre en 1 año y ya me había hecho muy conocido en la escena under. No podía quedarme así.

Flavio rockeando junto a Madhouse en el Pasaje Dardo Rocha, La Plata.

Y aparte habrá sido muy raro que de repente desaparezca de escena el cantante del grupo…

Claro, aparte yo le ponía mucha imagen. Era como una especie de Iggy Pop, o Lux Interior de los Cramps, ése era mi estilo. Me tiraba al piso, me colgaba del techo, o me tiraba al público. Los demás eran más tradicionales, pero después se fue poniendo de moda la música de The Cure, Psychedelic Furs, Echo and the Bunnymen, etc., y todo eso. Como sea, no podía seguir así, entonces me dije “OK me voy a buscar otros músicos y armo otra banda”, con ese poder de decisión. Había dejado todo por la música, incluso largué la Facultad en cuarto año, donde estudiaba Diseño Gráfico. Entonces ese lunes me fui hasta Capital para ver si lograba encontrar nuevos músicos, pero no se me dio, y decidí volverme a casa. Me tomé el subte hasta Constitución, para después tomarme el tren hasta La Plata, y cuando estoy ahí alguien me toca la espalda, y era Claude Cat, el baterista de Casanovas. Le conté que había ido hasta la ciudad para buscar nuevos músicos de sesión, en el estilo Robert Gordon. Y Claude me pregunta: “¿No necesitás un baterista? El otro día, cuando terminamos de tocar, nos peleamos y nos separamos” Entonces les propuse que al domingo siguiente esa vez vengan ellos hasta La Plata para proyectar cómo iba a ser la nueva banda.

Le había pasado exactamente lo que te había pasado a vos unos días antes.

Tal cual. Fui a esperar a Claude ese día a la parada del colectivo de Plaza Italia, aquí en La Plata, y junto a él estaba Analisa, su mujer, y Pablo Carmona, todo maquillado y con el pelo enjabonado tipo The Cure, que me pidió si podía tocar conmigo.

O sea, unos días antes te habían echado, ¡y ahora eran ellos los que te pedían tocar con vos!
No no, había buena onda. Bueno, sí, ¡fue así! (risas) Y pensé que por primera vez era yo el que tenía la sartén por el mango, y que iba a ser yo el que iba a proponer al guitarrista, y lo que teníamos que hacer. En definitiva, volvieron los dos que habían formado la banda conmigo, porque antes que llegue yo, la banda no se llamaba así. El nombre se lo pusimos Claudio y yo por el título de una canción de Bryan Ferry, ‘Casanova’, del disco de Ferry ‘Let’s Stick Together’ del año ’76, ese que tenía a Chis Spedding en guitarra, y a los dos nos gustaba el glam rock, David Bowie, Ferry, T.Rex, etc., y al mismo tiempo escuchábamos a los Stray Cats, que cantaban “I’m a feline casanova” en ‘Stray Cat Strut’. Claudio me propone que le pongamos Big Ben y los Casanovas, y yo preferí que sea Casanovas a secas, porque sonaba más universal.
Pero aún seguían sin guitarrista…

Ellos insistían que no había nadie mejor que Dany Vásquez, pero yo les insistía con Ritchie, que sabía muchísimo de música, y que era tan melómano como yo. Y finalmente entró Ritchie, y la banda comenzó a sonar diferente, y mezclábamos punk y alter punk con rockabilly. Los pibes no se daban cuenta que así era mejor. Y entonces fuimos a tocar con Ritchie al Stud Free Pub, nuestro primer show con él, en el ’85, con temas ensayados, incluso había dos temas de él que eran alucinantes. Uno se llamaba ‘Cruda Psicosis Urbana’, que era impresionante, medio psicodélico, pero que nunca grabamos. Para ese show Richard Coleman le había prestado a Ritchie el Marshall. Tocábamos los domingos a las 8 de la noche, y el público era mayormente de músicos. Coleman, Andrés Calamaro, Soda Stereo, los Cadillacs. Se juntaban todas las tribus. Los punks, los mods, los ska..¡Estaba buenísimo! Se llenó. A la semana siguiente tocamos con Ritchie en San Telmo, en un lugar que se llamaba El Reducto.

¿Y los otros músicos de la banda ya se habían quedado conformes con lo que hacía Ritchie?

Ya les había empezado a gustar. Es que ellos tenían en mente el sonido Stray Cats, y yo quería otra cosa. Y así nos pasamos todo el año tocando. Y en diciembre, en otro show en el Stud, viene Pablo Carugatti, que había sido manager de Virus en la época de ‘Wadu-Wadu’, y amigo de la infancia de Claude Cat, y a él lo acompañaba el que era Director Gerente de RCA-BMG. Y al finalizar el show se nos acercó para decirnos que le había gustado el show, y nos ofreció firmar contrato para grabar un disco para la compañía. ¡Yo no lo podía creer, poder grabar un vinilo para el mismo sello de Bowie, de Elvis, de Robert Gordon!

¿No habían grabado ningún demo para entonces?

Diste en la tecla, porque cuando se nos acercó esta persona de RCA, nos ofreció grabar un demo con una o dos canciones, para que él pueda acercarlo a RCA y de ahí en más firmar un contrato. Entonces volvimos al mismo estudio que habíamos grabado antes, el que estaba en Sta. Fe y Talcahuano, pero esta vez lo hicimos con Ritchie, y además con Dany Vázquez, por lo que en el demo hubo dos guitarristas. Pero grabamos una sola canción, ‘Modelo del Cincuenta y Seis’, que no sé si incluso no era mejor que la versión que salió en el disco.

¡Y así finalmente llegó el ansiado momento en que Casanovas iba a grabar su primer disco!

Sí, pero en un ensayo poco antes de firmar el contrato, llega Ritchie y nos dice “chicos, tengo una mala noticia, estuve en lo del médico y me dijo que si sigo tocando de noche me voy a quedar ciego” ¡Decía que veía al diablo de noche, cosas así! Y nos dice que no va a tocar más. ¡Y nos quedamos sin guitarrista! Y para colmo nos habían dicho que teníamos que ir a firmar el contrato el 15 de enero, y estábamos solamente nosotros tres, sin Ritchie o Dany Vázquez.

¿Justo cuando tenían que firmar el contrato con RCA y grabar el disco?

Justo en ese preciso momento se va Ritchie, que ya era figura principal en la banda. A punto de grabar el disco, ¡y no teníamos guitarrista! Era desesperante. Entonces nos dijimos “bueno, no sé, invitaremos músicos y listo” Pero en ese entonces, en cada uno de nuestros recitales, siempre aparecía parado en primera fila un tipo que era igualito a Sid Vicious, con la misma cara, corte de pelo, y con la cadena en el cuello. Le encantaba la banda, siempre me lo decía al final de los shows, pero el tipo era punk, no estaba en el rockabilly. Y tiempo después fui un día a ensayar a la casa de Pablo, como siempre, y ahí estaba Sid Vicious, pero con 16 años. Y Pablo me dice “Carlitos va a ser el guitarrista de la banda” Se llamaba Carlos Cruzado, “¿Pero sabe tocar?”, le pregunté. “No, poco, pero le estoy enseñando”, me contestó Pablo. Pero claro, Carlos tenía una imagen impresionante. Y a mí me gusto eso de tener una banda con tres integrantes con look rockabilly, y un punk. Nuestro primer show con él, con Sid Casanova, fue en la Esquina del Sol, que compartimos con los de Pelvis, que recién habían salido. Lo que deja en claro que antes de Casanovas no había habido ninguna banda de rockabilly. Pero muchos fans que nos seguían, amantes del rockabilly, se encontraron con un sonido distinto, y nos dijeron que nos les había gustado. Pero después de eso, en un show en el Stud Free Pub, el lugar terminó explotando y a la gente finalmente le encantó como tocó Sid.

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Bueno, ahora sí estaban en condiciones para ir a firmar el contrato…

Sí, fuimos los cuatro a RCA a firmarlo en febrero del ’86,. Como Sid tenía 16 años, tuvo que acompañarlo el padre. Y en marzo de es año fuimos al estudio Panda, el mejor estudio, para grabar el disco, y con Mario Breuer, el mejor de los técnicos. Y yo traje a Daniel Melero para que lo produzca. Grabamos el disco durante todo marzo. Justo antes de nosotros, de 3 a 7 de la tarde, Sumo grababa ‘Llegando los Monos’, y de 8 a 12 Casanovas. Y yo tenía la costumbre de llegar siempre un poco antes, por lo que pasaba tiempo con los de Sumo. Y una vez le pregunté a Luca si tenía ganas de escuchar lo que estábamos haciendo. Y le hice escuchar ‘Otro Sueño Muerto’, que quedó fuera del disco, y recuerdo que Luca decía “¡qué buena esa canción Otro Sueco Muerto!” (risas)

En el disco hubo varios músicos invitados, ¿no?

Sí, hubo varios, eran todos amigos nuestros. y querían grabar con nosotros. Está Daniel Melingo, que grabó el saxo en ‘Ella es un Aguila’, en saxo y clarinete, Pipo Cipolatti en guitarra, Andrés Calamaro en piano, Gamexane también en guitarra, y Marcelo Pocavida, que hizo los coros en ‘Vacaciones en la Costa’. Y el día que me llamó Pablo para avisarme que el disco ya estaba listo, que ya había sido mezclado, me fui hasta el estudio con un cassette Maxell de metal, y me grabaron el disco directo de la cinta. ¡No sabés lo que sonaba! Quiero decir, antes que sea prensado, porque después de hacerlo, el vinilo pierde un montón de calidad de sonido. Finalmente el disco fue editado el 14 de junio de 1986.

Que es el motivo principal por el que estamos haciendo esta nota…

¡Por supuesto! Tendríamos que seguir con todo lo que pasó desde marzo del ’86 hasta octubre, o sea, desde el pináculo, ¡hasta la caída de la banda! ¡Y todo en cinco meses, loco! Sale el disco, e instantáneamente nos empiezan a pasar mucho en la Rock and Pop. ¿Te acordás de lo del ranking Rock and Pop? Nos pasaban muchísimo, junto a los Fricción, Soda Stereo, Virus, Riff…

Es que en esa época sonaba mucho rock nacional en las radios…

Fue la segunda revolución del rock nacional. La primera fue la de Manal, Spinetta, etc. Y nuestro disco ascendía cada vez más, principalmente con ‘Modelo del Cincuenta y Seis’ Aparte íbamos a tocar a todas las discotecas, y siempre aparecíamos en televisión. Nos iba fantástico. Hasta recuerdo el día que Andrés Calamaro me pidió tocar con nosotros.

¿Calamaro quería unirse al grupo?

Sí. Me preguntó “puedo tocar con Uds.? ¿puedo ser un Casanova?” Después de la grabación del primer disco, yo solía ir mucho a su casa, y de ahí nos íbamos juntos a comprar discos, y él siempre me consultaba qué álbumes comprarse. Yo le sugería Tom Waits, Cramps, Dream Syndicate, etc. Y Andrés siempre me imploraba que quería ser un Casanova. Y yo siempre le contestaba “mirá Andrés, conmigo no tenés problema, preguntale a los pibes, pero para mí te van a decir que no” Cuando se lo consulté a Pablo y Claudio, me dijeron “no, no es rocker” “Pero miren que me dijo que ponía temas, eh”, les comenté. Pero ellos no querían saber nada. Eso sí, tocó mucho como invitado, recuerdo en un show en Rosario, y en la transmisión del Día de la Primavera en el programa de Badía.

¿Qué recordás de la presentación oficial del disco?

Fue a mediados de año en Palladium, y estuvieron todos los invitados, y también se sumó Sergio Rotman en saxo. Esa noche hicimos cuatro temas nuevos que no estaban en el disco, y que eran muy dark. La gente no los entendió.

Fue una buena época…

Sí, pero fue ascenso y caída. Ese mismo año, un día viene Claudio, no sé si se había estresado o qué, y nos dice que no va a seguir tocando. No sé si se habría peleado con Pablo, o qué pasaba, pero si fue así no me lo habían comentado.

¡Al final eran todos unos saboteadores!

Auto-saboteadores, pero no en mi caso. Yo siempre iba para adelante. Por eso ahora cuando alguien se acuerda de Casanovas, se acuerdan principalmente de mí. Sid era como yo, siempre positivo, por eso es que hoy día sigue tocando con su banda, Sid & Campeadores, y está muy bueno lo que hace. En cambio Pablo hace jazz, y Claudio no toca más. Y tuvimos que hacer un cambio, y nos separamos en el mejor momento. Antes de separarnos, cuando llegamos al puesto 8 del ranking de Rock & Pop, recibimos una llamada telefónica de Daniel Grinbank diciéndonos “si me hacen el jingle, los pongo en el primer puesto” Lo que significaba mucho laburo y quedar como una súper banda, pero alguien del grupo se negó a hacerlo, diciendo que hacer jingles no era cosa de rockers. Llegamos a hacer uno en la casa de Calamaro en una portaestudio de 4 canales estilo Cramps, pero a los de Rock and Pop no les gustó, y nos bajaron de un plumazo. Nos sacaron de todos los rankings, perdimos las notas en las revistas, etc. Y todo eso en apenas 2 meses, algo increíble.

¿Y cómo decidieron seguir adelante?

Recuerdo que ese enero de 1987 tocaba Pelvis en un lugar llamado La Cama, que quedaba en Bulnes casi Av. Córdoba, voy y veo entre el público a un pibe con pecas y un jopo grande medio colorado, parecía Brian Setzer, y me dice que tocaba la batería. Estoy hablando de Ed Cabrón (Eduardo Crocco) Lo llamábamos Ed porque tenía la cara larga como Mr. Ed. El sobrenombre se lo había puesto Alejandro Taranto.

¿Fue ahí cuando, ya con nuevo baterista, salieron a grabar el segundo disco?

Tuvieron que pasar cuatro meses hasta que pudimos armar la banda nuevamente. Por esa época yo estaba mucho con el rock americano, con Dream Syndicate, Tom Petty, todo lo que era el Paisley Rock, cosas así. Y al nuevo baterista también le gustaba mucho ese estilo, por lo que la banda se tornó un poco más rock americano, mezclado con los Stones. También habíamos incorporado un guitarrista de Bahía Blanca llamado Luc Lucas (Juan Pablo Lucas), que tocaba con slide, y bastante blues, tipo ZZ Top. Y entonces teníamos un sonido más duro, más americano, con dos guitarras en lugar de una. Ya para el mes de marzo teníamos armada la banda, pero durante todo 1987 tocamos una vez sola. Fue en Waikiki, que quedaba en San Telmo. Y tocamos todos los temas del primer disco, pero con un sonido más rock, más stoniano, más blues y rhythm and blues, un sonido más americano. Y también hicimos una fiesta privada aquí en La Plata.

¿Y cuándo llegó finalmente el segundo álbum?

Nosotros habíamos firmado contrato para hacer tres discos en 3 años. Yo estaba cantando mucho mejor, había empezado a estudiar canto lírico. Pero el público se había quedado con nuestra imagen del primer disco, y nosotros queríamos evolucionar, hacer cosas nuevas. Y nos pasamos todo el ’87 ensayando, y de repente nos dimos cuenta que se terminaba el año y todavía no habíamos grabado el segundo disco. Y fuimos hasta RCA para recordárselo.

¿Cómo, no los llamaron ellos?

Para nada, se hicieron los boludos. Y eso que habíamos vendido muchísimo con el primer disco. A mí me dijeron que vendimos fácil 150.000 discos, en ese entonces se hacían tiradas así. Por eso ese vinilo anduvo por todos los países. Hay gente que lo ha visto en Londres, en Francia, en Japón. De hecho hoy día es disco de culto en Europa. Fuimos a la compañía y, como era época de fin de año y fiestas, nos dijeron que volviéramos recién después del 15 de enero. Y entonces fuimos después de esa fecha. Al llegar nos dicen “el nuevo gerente artístico de la compañía los va a recibir”, y terminó siendo Jorge Alvarez.

¿El de Mandioca?

Tal cual, el creador del sello Mandioca. Y Alvarez saca una planilla y nos dice que habíamos vendido nada más que 2.500 discos. Un robo absoluto. Vendían discos por izquierda, de hecho tenían la prensadora. “Con este número no podemos hablar”, nos dice Alvarez. Y yo empecé a montar en cólera. Nunca fui así, pero ese día fue más fuerte que yo. Le habíamos llevado un demo con tres temas nuevos, que había producido Fernando Goin, y que incluía ‘Huyendo de la Ley’, la primera canción cuya letra y música era toda mía. Alvarez nos dijo que no acostumbraba a escuchar los demos delante de los músicos, pero que, ya que habíamos ido hasta ahí, esa vez iba a hacer una excepción. Lo escuchó y nos dijo, “está muy bien tocado, muy bien cantado, pero esto no es un hit. Yo necesito cosas que canten las hinchadas de fútbol. Aprendan de los Cadillacs” Yo era amigo de los Cadillacs, pero eso no era lo nuestro. Y Alvarez siguió: “Yo vi en España a los Stray Cats con Madness, y cuando tocó Madness la gente estaba enloquecida” “Sí, pero Ud. me está hablando de una banda en la que tocan como diez, yo soy fanático de las dos bandas. Ud. no puede hacer esa comparación, me extraña, Ud. que sabe tanto ¿Y Ud. es el que produjo a Manal? La verdad, no lo puedo creer” Y ahí me empecé a calentar y literalmente le dije “Mre, nosotros somos rockers y hacemos la música que se nos canta las pelotas” Y Avarez me contesta “A mí quéme vas a venir a decir, yo inventé a Mecano” Y le seguí diciendo de todo. Y cuando salimos de su oficina, Pablo estaba preocupado, me dijo que lo que le había dicho a Alvarez nos iba a terminar arruinando.Pero me había calentado de en serio y, la verdad, no me arrepiento. Pero así y todo nos dijo que nos iba a dar otra oportunidad.

¿Después que casi lo mandaste al carajo?

Sí. Nos dijo que nos daba la última oportunidad. “Les pago el estudio Panda, y grábenme tres temas. Si con esas tres canciones me convencen, les grabo el segundo disco” Ya teníamos el contrato firmado, pero nos salió no sé con qué cláusula, y bueno. Y grabamos los tres temas, pero no eran para que los cante la hinchada, como pretendía Alvarez, era rock’n’roll en serio. No rockabilly, sino puro rock’n’roll. Alvarez nos había dicho que volvamos a verlo con el demo el 15 de febrero.

¿Y esta vez lo convencieron?

Es que cuando fuimos aquel día, nos acompañó nuestro amigo Eduardo Barone, que era cuñado de Pablo, y que también alguna vez había sido guitarrista invitado del grupo, y que en ese momento estaba trabajando en las discográficas y nos ofreció darnos una mano. Y al llegar a RCA nos encontramos con que Alvarez no estaba más, y el que lo reemplazaba no le dio bolilla al nuevo demo, y aceptó que ya teníamos contrato firmado, y que eso significaba que teníamos que grabarlo. Y entonces fuimos a grabarlo en marzo de ese año, en 1988.

Lo que derivó en ‘Somos Nosotros’…

Sí, invitamos a Calamaro y al Gonzo Palacios en saxo. No sabíamos que cover grabar, si ‘Brown Sugar’ de los Stones, o ‘Green River’ de Creedence, o ‘Get Ready’ de Rare Earth. Y yo no quería saber nada con grabar ‘Get Ready’. Así que terminamos grabando ‘Brown Sugar’. Y para esos días también firmamos contrato con Rodríguez Ares Producciones. Luego de un par de shows en el ’88, incluyendo uno apoteótico en Cemento, presentamos el disco en Prix D’Ami el jueves 8 de julio de ese año. Pero al domingo siguiente, exactamente 1 día antes que salga a la venta el LP, sufrimos una gran desgracia con la muerte de Ed Cabrón, nuestro nuevo baterista, por inhalación inconsciente de monóxido de carbono mientras se duchaba en su casa.

Sin duda tuvieron mucha mala suerte.

Tuve que salir a buscar baterista durante casi todo lo que restaba del año, conseguimos un par, con los que tocamos cuatro o cinco veces más, entre los que hubo uno de sesión que se llamaba Javier Gelman, que había entrado en agosto, y que le gustaba el jazz y tocaba tipo Billy Cobham, pero que no sabía nada de rockabilly, y encima a fin de año Pablo nos dijo que no quería tocar más. Pero yo no abandoné al grupo. Yo ya tocaba la guitarra y componía, pero las pocas veces que el disco fue tocado, en lugares grandes y con mucha gente, sonábamos como una aplanadora.

¿Así y todo siguieron?

En noviembre del ’88 se fueron Pablo y Luc Lucas, pero sí, seguimos. Repatrié a Ritchie a fines del ‘89. Quedaron Sid, Ritchie, un baterista que se llamaba Ariel Rebel (Ariel Viroti), que ahora vive en Italia y toca guitarra de rockabilly, y Toto Casanova (Gustavo Martín), un contrabajista amigo de La Plata que tenía mucha imagen, y yo. En 1999 se rearma el grupo, entonces, con Claude Cat Casanova en batería, Sid Casanova en guitarra, un bajista de Avellaneda, y yo. Pero luego Sid se aleja y en su lugar entra para un par de shows John Mc Innerny. Seguimos tocando durante el ’89 y el ’90, pero al no tener productor, éramos de vuelta algo muy under, hasta que cerramos la banda, y ahí sí llegó la separación definitiva. Y ya para 1991 armé Silverados junto a un contrabajista y un baterista desde ’91 al ’95, y después vino el resto de las bandas. Historia del Crimen entre el ’96 y el 2005, King Country del 2006 al 2008, paralelamente con Taboo, que llegó hasta el 2010. Luego, en 2008, Joy Collision (tributo a Joy Division), después la Flavio Casanova Rockaband, del 2009 al 2015, y actualmente con el Flavio Casanova Trio.

Creo que nos diste la historia completa, no faltó detalle.

Entera, entera. Es que yo me acuerdo de todo. Soy un tipo raro, siempre tomé solamente agua.

(Todas las fotos por Cristian Fieiras, excepto fotos de archivo: material de Flavio Casanova)

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ENTREVISTA: “NINGÚN DISCO ME TRAJO INSATISFACCIONES”, DICE PABLO KRANTZ

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Publicado en Revista Madhouse el 7 de julio de 2016

Una entrevista con Pablo Krantz siempre termina extendiéndose más de la cuenta. Me ocurrió en anteriores oportunidades y nada evitó que la regla de oro se reiterara, pero sin dejar afuera la idea original de la misión: la de que nos cuente sobre el antes y el durante de su más reciente trabajo “Vivo en Mi Cabeza pero con Vista al Universo”, lanzado el año pasado, y el sexto en su carrera.

Ya pasó cerca de 1 año desde que se lanzó el que es hasta ahora tu último disco “Vivo En Mi Cabeza Pero Con Vista Al Universo” ¿Qué reflexión hacés respecto a la forma en que fue lanzado?
Como casi todos los que hago, fue un disco muy largo de grabar. Lo empecé allá por el 2011 y recién logré editarlo en el 2015. La vida del disco fue muy distinta a las de los anteriores, por todos los cambios que hubo en el negocio de la música en estos últimos tiempos. Fue muy distinto a lo que había hecho antes. Esta vez el disco se editó tras un proyecto de crowdfunding, por lo que para el momento en que salió, toda la edición ya estaba cubierta, y no es como suele pasar en esas ocasiones en que cuando sale de la fábrica con 500 o 1000 copias uno se pregunta “¿y ahora qué hago con esto?”. Sino que apenas los tuve ya empecé a contactar a toda la gente que lo había comprado por adelantado. Incluso se dejó pasar un tiempo prudencial antes de que llegara a las disquerías, más de tres semanas, para que todos los que habían formado parte de esto lo tuvieran antes.

ESTA VEZ EL DISCO SE EDITÓ TRAS UN PROYECTO DE CROWDFUNDING, POR LO QUE PARA EL MOMENTO QUE EL DISCO SALIÓ, TODA LA EDICIÓN YA ESTABA CUBIERTA, Y NO ES COMO SUELE PASAR EN ESAS OCASIONES EN QUE CUANDO SALE DE LA FÁBRICA CON 500 O 1000 COPIAS UNO SE PREGUNTA “¿Y AHORA QUÉ HAGO CON ESTO?”.

Es lo que interesante de esa técnica, que desafía la manera tradicional en que un disco es editado, y que le permite tener al artista por anticipado una idea de no sólo los discos que va a vender, sino también de los que va a tener que imprimir.
No sé si necesariamente del número a imprimirse, sino que no tenés que endeudarte para editarlo, entonces cuando lo sacás ya estás mucho más tranquilo. Antes, para llegar al oyente, tenías que pasar previamente por el disquero, la distribución, la llegada a la disquerías, etc., y recién ahí te enterabas quizás de quien lo había escuchado o comprado. Paralelamente, incluso antes que saliera, yo ya había empezado a subir los temas a YouTube, entonces ya existía una escucha del disco anterior a su fabricación.

Pero no todo el mundo lo hace así.
Hoy día creo que la mayor parte de la gente lo hace. Por ahí tardé bastante en poner online el último tema, tal vez 1 año después que se editó, pero ya tenía subido casi todo el disco, y mucha gente ya lo escuchaba, entonces obtenés una reacción de la gente de inmediato, y una mejor sensación sobre cómo le está yendo.

Y paralelamente le debe resultar una buena señal de confianza al artista, desde el momento en que sus seguidores le compran el disco antes de haberlo escuchado.
Dentro de todos los cambios extraños y descomunales que se vieron en los últimos años, o en las últimas dos décadas, con la aparición del mp3, de internet, del streaming, de YouTube, y la desaparición del cassette, y próximamente del CD, todas estas cosas que han dado vuelta por completo todo, en medio de eso sucedió algo grandioso, y es la cercanía que se estableció en este caso entre el músico (o bien podría ser el escritor, o el director de cine) y su público. Entonces uno a veces está en contacto casi a diario con esa gente que lo sigue , y eso permite un vínculo más estrecho, que posibilita cosas como lo del crowdfunding. Por ejemplo, Rocambole hizo uno para editar el libro con sus dibujos, pero también apareció en muchos medios de prensa, porque era mucho más famoso. Pero en mi caso, todo el proceso de germinación, lo pude hacer con todo ese público que, de alguna manera, lo rodea a uno a diario. Y entonces gente que te sigue de, no sé, de Colombia, de España, o de Francia, ya al primer día puede estar escuchando el disco.

Ya hablamos de la gestación del álbum. Ahora quisiera que habláramos de sus primeros pasos. Es un gran disco riquísimo en melodías, en texturas, y también creo que está muy bien grabado. Y además sé que fue tocado suficientemente, no sólo a nivel local, sino que también te llevó a destinos internacionales.
Sacar un disco nuevo siempre te abre puertas, y te genera un montón de conciertos de presentación, que involucran viajes. Desde ya, fue presentado en Buenos Aires, en La Plata, y otras inmediaciones. Pero también se ha presentado en Rosario, en Córdoba, en Puerto Madryn, Comodoro Rivadavia, Río Gallegos, Ushuaia, Montevideo, y en Asunción del Paraguay, y aparte me salió la oportunidad de hacer una gira presentación por Europa en marzo y abril de este año, donde hice 19 conciertos a lo largo de Alemania, Suiza, Francia, España e Inglaterra. Fue la primera vez que hice una gira de esta envergadura. Yo había vivido 6 años en París, así que ya había tocado en la mayor parte de las ciudades, ya sea como cantante, o acompañando a alguien como guitarrista, pero nunca había hecho una gira tan larga, con tantos viajes encuentros, reencuentros y shows. La verdad, fue algo descomunal.

En los shows en Europa, ¿estuviste tocando solo o te acompañaron artistas locales? Y, de ser así, ¿fueron presentaciones espontáneas o esas participaciones habían sido previamente arregladas?
La idea era tocar solo, pero según las ciudades y las amistades del mundo musical que tengo allí, algunos se sumaban en algunos temas. Hubo un show en una ciudad llamada Auxerre, que queda no muy lejos de París, al sudeste, camino a Lyon, donde a partir del contacto con David Teboul, un baterista de una banda de allá con la que habíamos compartido una fecha en el 2007, de cuando yo vivía en Francia y me encontraba presentando mi disco ‘Les Chansons D’Amour Ont Ruiné Ma Vie’, y que me acompañaron en el show de esta vez. Pero la mayor parte de los shows fueron más bien solo, o con algún invitado.

DENTRO DE TODOS LOS CAMBIOS EXTRAÑOS Y DESCOMUNALES QUE SE VIERON EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, O EN LAS ÚLTIMAS DOS DÉCADAS, CON LA APARICIÓN DEL MP3, DE INTERNET, DEL STREAMING, DE YOUTUBE, Y LA DESAPARICIÓN DEL CASSETTE, Y PRÓXIMAMENTE DEL CD, TODAS ESTAS COSAS QUE HAN DADO VUELTA POR COMPLETO TODO, EN MEDIO DE ESO SUCEDIÓ ALGO GRANDIOSO, Y ES LA CERCANÍA QUE SE ESTABLECIÓ EN ESTE CASO ENTRE EL MÚSICO (O BIEN PODRÍA SER EL ESCRITOR, O EL DIRECTOR DE CINE) Y SU PÚBLICO.

Y recuerdo que me contaste que en Londres tocaste en un lugar legendario…
Así es, en el Troubadour, que está desde 1954, y en el que tocó gente como Jimi Hendrix, Bob Dylan, Paul Simon, Elton John, Ronnie Wood, entre tantos, y se dio la posibilidad de trocar ahí a través de una cantante argentina que vive allá, llamada Corina Piatti, y donde tuve de invitado a Jorge Morales, que es un prócer del rock de la zona sur del conurbano bonaerense, que había estado en Antihéroes, en El Lado Salvaje, etc., que también está radicado allí hace años, y vino a tocar el bajo conmigo en una canción.

Por lo que veo el disco sólo te trajo satisfacciones. ¿O existió alguna insatisfacción también?
¿Insatisfacciones? No, pero de hecho ningún disco me las trajo. Tal vez a veces uno piensa que haría las cosas totalmente distintas con los discos que son más lejanos, pero sería sólo ese detalle.

¿La esencia original de las canciones se mantiene con el paso del tiempo, o pueden alterarse?
Habrá gente que por ahí lo hace de una manera más mecánica, pero en mi opinión, cada vez que las cantás, toman otra vida, otra faceta. Tal vez la razón por la que las escribiste ahora no tenga importancia. La mujer para la que la hiciste ya quedó en el pasado, o a veces ni siquiera te acordás quién era.

Pero sí tal vez el receptor lo viva como algo que está ocurriéndole en ese momento.
Hay canciones que toco en cada uno de mis shows, y tal vez tengan esa posibilidad, pero las que la gente más quiere escuchar, en muchos de los casos, son las que uno puede readaptar a su vida del momento. Un caso extremo, por ejemplo, en mi canción “Quiero aburrirme en tus fiestas familiares”. Escribí esa canción en un momento de separación, o al menos la idea me surgió durante ese momento en que yo anhelaba volver a las fiestas familiares de la persona de la que me había separado.

Sería un “estoy hasta dispuesto a soportar las fiestas familiares con tal de poder volver”…
Claro, pero pareciera que nadie lo interpreta así. Tal vez en esa situación de separación extrañaba momentos que se me hacían idílicos, y también tenía que ver con haber vivido mucho tiempo en el extranjero, y haber pasado las fiestas con tu pareja del momento dentro de otras familias que te miran como si fueras un intruso. Aquí a veces nos pueden resultar insoportables, pero cuando estás lejos te agarra nostalgia. Porque el aburrimiento no es siempre insoportable, también hay un aburrimiento más dulce que tiene que ver con lo familiar, no necesariamente lo familiar de la familia, sino lo de lo conocido. Y por ahí la gente que tiene todo eso a su alcance, no ve esa dulzura. Nos la pasamos buscando siempre lo que no tenemos, eso es así. Originalmente no pensaba incluir esa canción en el disco. Se la había mostrado al productor, Manza Esaín, y él no sabía si le gustaba realmente, o si era porque me tenía cariño. Entonces la dejé medio condicional, y una noche se la hice escuchar a una chica, y ella me dijo “ése es el hit” Y tenía razón. Terminó siendo el tema más recordado de ese disco, y casi de todos los que grabé, y la gente lo toma como de alguien que está tratando de conquistar a otra persona, como diciendo “mira todo lo que haría por ti”

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UN CASO EXTREMO, POR EJEMPLO, EN MI CANCIÓN “QUIERO ABURRIRME EN TUS FIESTAS FAMILIARES”. ESCRIBÍ ESA CANCIÓN EN UN MOMENTO DE SEPARACIÓN, O AL MENOS LA IDEA ME SURGIÓ DURANTE ESE MOMENTO EN QUE YO ANHELABA VOLVER A LAS FIESTAS FAMILIARES DE LA PERSONA DE LA QUE ME HABÍA SEPARADO.

Entonces en lugar de hablar de una posibilidad futura, refiere al pasado perdido.
Claro, quizás está la posibilidad de la reconquista, si bien esa no era la intención. Pero terminó volviéndose eso, y generando muchas historias. De hecho conozco gente que se ha declarado su amor, o conquistó una chica, mostrándole esa canción. También conozco dos personas que eran amigos, que de golpe escucharon la canción juntos, y se dieron cuenta que querían ser novios. Y hasta la toqué en varios casamientos donde me invitaron específicamente a cantarla. Y contiene la frase de mis canciones que creo más me robaron en Twitter. Si uno pone “quiero aburrirme en tus fiestas familiares” en el buscador, aparece un montón de comentarios que seguramente no saben que pertenecen a una canción. Todavía no me sucedió, pero algún día va a venir alguien a decirme “¡esa frase te la robaste!” (risas)

Cambiando de tema, ¿cómo ves el estado de la música a nivel mundial en estos momentos? ¿Qué opinan los artistas? ¿Creés que la audiencia masiva le está dando la trascendencia que se le dio históricamente? Me refiero a la manera en que se consume, etc.
Me parece en que estamos en un momento de transición, en el que el CD, el formato físico más difundido en los últimos 30 años, quizás, está desapareciendo. Por ahora es algo que sucede en Europa, no tanto en Argentina. Está desapareciendo y no hay un sucesor, como hubo antes. Como cuando estaba el disco de pasta, después el vinilo, luego el magazine, que fue claramente reemplazado por el cassette. El vinilo fue reemplazado por el CD, que luego acabó con el cassette. Y ahora está desapareciendo el CD, pero no aparece otro nuevo formato que pueda llegar a tomar su lugar. Reapareció el vinilo, pero tampoco es que se vendan tantos vinilos como se vendían CDs. Por ejemplo, cuando apareció el CD, reeditaron todos los discos y multiplicaron las ventas por no sé cuánto, porque todos los que tenían es disco en vinilo, o en cassette, tenían que tenerlo en CD, entonces la gente iba y se compraba quince apenas cobraba.

Y también estaba esa idea de que cuando uno adquiría un CD, no iba a escuchar más música con ruidos, aquella perfección digital que parecía auspiciar.
Claro, estaba esa idea de que era eterno. Recuerdo que cuando comenzó a hablarse del CD, ates que lleguen aquí, estaba eso de que “vos lo tirás por la ventana, lo pisa el colectivo, y sigue funcionando” Y decían “agarrás el reproductor, lo das vuelta, ¡y sigue andando!” Y ahora no surge un nuevo formato. El vinilo reaparece, pero como algo para coleccionistas, para melómanos. No toma el lugar del CD, ni multiplica las ventas, ni provoca una ola de reediciones, ni nada. A la vez lo que está pasando es que, los discos que se editan ahora, se lanzan medio como si fuera un souvenir, como si fuera una tirada única. Y creo que los de edición independiente se están vendiendo más ahora, o igual, al menos. La novedad existe mientras sea novedad, y después desaparecen. Las disquerías ya no tienen todos los discos. No están disponibles todos los discos, como era antes. Quiero decir, hablando de rock, que es lo que nos compete, uno ya no va a una disquería y encuentra todos los discos de los Rolling Stones, como era antes. Ahora como mucho podés encontrar clásicos tipo ‘The Dark Side of the Moon’, pero incluso hablando de los artistas más vendedores, la mayoría de las cosas que se ven son recopilaciones.

Tampoco se reeditan, como era antes.
Exacto. Se suelen reeditar cuando se cumple algún aniversario, o una muerte. Una edición remasterizada, ese tipo de cosas. Una vez que se acabó esa reedición el disco desaparece de escena. Entonces los discos tienen mucha menos vida útil, y a la vez aparece todo en la internet. En YouTube tenés absolutamente todo. Todo quiere decir que también tenés los demos de ese disco, los demos de los demos, el show en vivo, el del día en que no se quién estaba borracho, irrumpió en escena y se cayó, la presentación en TV, etc. Y también tenés aquellos temas de artistas que habían sido totalmente olvidados.

Es que creo que más bien tiene que ver con eso de ‘la cultura del yo’, en la que de algún modo hay una necesidad de figurar y aportar algo.
Quieren mostrar cómo son, y para hacerlo muestran las cosas que los marcaron en sus vidas. Muestran lo que tienen en la heladera, y también los viejos VHS que grabaron cuando tenían 15 años. Tiene que ver con eso, pero a veces también con compartir lo que a alguien le gusta, o con aparecer con algo que nadie tiene, o con sorprender. Hay miles de motivos.

Como fuera, se terminó creando una biblioteca, discoteca o videoteca virtual interesantísima.
Lo que me sorprende es que, en el formato físico las cosas duran muy poco, mientras que internet se ocupa de que todo esté ahí. Hay cosas que obviamente no están.

Y el detalle que el espacio sea ilimitado, y que las metodologías para colgar ese material están al alcance de cualquiera, y que son relativamente fáciles de usar.
Por un lado se da todo esto. A la vez, no sé si hubo otra época de la historia en la que hubiera tanta música por todas partes. No estamos en un momento en que la música esté desapareciendo, más bien al revés. Vos llamás al servicio técnico de Telecom y te ponen música, entrás a un negocio y hay música, la gente vive con los auriculares puestos escuchando música. No es que la música esté desapareciendo, sino que se trata de un consumo totalmente distinto. Lo que me genera temor en cierta forma, más allá de la desaparición del CD, que es algo que va a suceder dentro de poco, es que después editás un disco y entonces, ¿qué hacés? ¿Qué vas a comercializar? Porque si no tenés el CD, no tenés nada para comercializar. Pero más allá de eso me atemoriza la desaparición de la idea del álbum.

NO ES QUE LA MÚSICA ESTÉ DESAPARECIENDO, SINO QUE SE TRATA DE UN CONSUMO TOTALMENTE DISTINTO. LO QUE ME GENERA TEMOR EN CIERTA FORMA, MÁS ALLÁ DE LA DESAPARICIÓN DEL CD, QUE ES ALGO QUE VA A SUCEDER DENTRO DE POCO, ES QUE DESPUÉS EDITÁS UN DISCO Y ENTONCES, ¿QUÉ HACÉS? ¿QUÉ VAS A COMERCIALIZAR? PORQUE SI NO TENÉS EL CD, NO TENÉS NADA PARA COMERCIALIZAR. PERO MÁS ALLÁ DE ESO ME ATEMORIZA LA DESAPARICIÓN DE LA IDEA DEL ÁLBUM.

Bueno, de por sí en su momento, con la desaparición del vinilo, se fue aquello del ‘lado A’ y el ‘lado B’, que significaba todo un estilo.
Sí, pero no creo que eso haya sido tan cruento. Sí ocurrió que pasamos de los 40 minutos de la duración promedio de un LP, al “es un CD, tiene 80 minutos, y hay que llenarlo” Entonces empezaron a aparecer CDs de esa duración con bonus tracks, con canciones interminables.

Es como una regresión a los años ‘50s, o a los comienzos de los ‘60s, cuando los artistas de blues o rock’n’roll. Pongamos a Chuck Berry, por ejemplo, que sólo editaba singles, y luego recopilaciones, pero con pocos álbumes de estudio íntegros grabados.
Claro, de cierta manera estamos volviendo a la época del single, pero el álbum le daba a la música popular como una profundidad que tenía que ver con cierta unidad sonora, o los discos conceptuales, pero más allá de eso, le daba a los discos algo más vasto, más profundo, que si hubieran sido simples canciones, porque las canciones interactuaban entre sí, ya sea en cuanto a sus letras, o en cuanto a los estilos que se planteaban. Era mucho más rico pensar en un álbum que en canciones sueltas. Y si eso desaparece, va a ser medio triste.

¿No será que la manera pasatista de escuchar música le terminó ganando a los auténticos cultores? Lo cual no está mal. Hay gente que sólo escucha música cuando se pone a barrer, o cuando va en el auto.
También uno puede barrer y escuchar un disco entero.

Me refería a lo de ponerse a analizar realmente la música, contra eso de “escuchar música de fondo”
No creo que haya cambiado, hay mucha gente que sigue emocionándose con la música, pero sí me parece que tal vez esa forma de consumirla vaya variando. Quizás hoy día haya gente que llora escuchando una canción de Adele, y no creo que sea una cuestión de pasatismo.

Y en lo personal, ¿cuáles son tus próximos pasos?
Tengo varios proyectos en este momento. Uno de ellos es editar el segundo tomo de mi libro de reflexiones “Pequeñas reflexiones sobre el universo, el tiempo y mis discos favoritos”, que ya estamos diseñando junto a Juan Cruz Manclares, para editarlo este año a través de un nuevo crowdfunding, según creo.

¿El libro ya está terminado?
Ya están seleccionadas las frases, pero falta todo el trabajo de diseño que, por el tipo de libro que es, con todas las ilustraciones que contiene, toma bastante tiempo. Por otro lado estoy terminando de redondear nuevas canciones para un futuro disco, lo que vengo haciendo hace tiempo, y puedo decir que tengo cuatro temas casi listos, con las que estoy muy entusiasmado. Tengo también la idea de grabar un disco que fuera algo así como un ‘grandes éxitos regrabados’, donde incluya temas de todos mis discos en versiones remozadas, más accesible quizás, con una instrumentación más simple que en sus versiones originales, con algunas de las canciones en francés esta vez en versiones en castellano. Pero eso por ahora quedaría en el tintero. Y este año se va a editar finalmente la traducción que hice del libro ‘Pequeños Poemas en Prosa’ de Baudelaire, a través de la editorial Piloto de Tormenta. Creo que será en noviembre, con ilustraciones de Pedro Dalton, cantante de la banda uruguaya Buenos Muchachos. Y a partir de fines de julio y hasta comienzos de septiembre voy a estar de gira por Argentina, y creo que también se va a agregar Chile y Uruguay, junto al cantante francés Fred Raspail, con quien vamos a hacer unos 9 o 10 shows en conjunto. Y también tengo pensado editar un libro de poesía, que ya está más o menos terminado, si bien no escribo poesía desde hace bastante, pero sí lo hice durante 20 años, y estoy muy orgulloso de algunas, que formarían parte de este libro, que va a contar con ilustraciones de Cristian Turdera, que es un ilustrador buenísimo, y también muy conocido en Europa.

Y eso es todo por ahora.
Así es, al menos por ahora.

(FOTOS: Santiago Perez Gallardo)

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INTERVIEW: Andrew Loog Oldham. (Almost) Like a Rolling Stone

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It’s no surprise at all arriving to Andrew Loog Oldham’s hotel room and find him on the phone. He’s lying in bed while he talks, and is sporting shorts and sandals. Being stuck to a phone must have been one of the most common tasks in his last fifty years, eventually since he began to be part of the British showbiz scene. After all, this is the man who, despite his informality, is the only one to hold the title of having been the Rolling Stones’ original manager and producer during the first four years of the band, mostly the essential ones. Which doesn’t sound bad at all, does it? And additionally one of the main iconic British record producers in both Pop and Rock history, let alone his role as impresario and, at least for the last 10 years or so, his own biographer, and incorrigible writer. Oldham is talking to his wife in Colombia, where he moved to about 30 years ago. Then one cannot help but wonder how come it is that, being Colombia a Spanish-speaking country, his isn’t as good as expected, and deliberately choosing to speak Spanglish instead, an informal way to describe the unofficial mix of both English and Spanish. “Well, I do eventually speak some Spanish, but anyway let’s do the interview in English” Sure Andrew, English then. And it’s going to be a long one. We’ll talk, discuss and argue for over two hours, and we’ll even lose track of what we were saying many times. In the meantime, there are at least half a dozen of flasks containing vitamin and herbal pills on one of the tables at Oldham’s hotel room (“I gotta take care of my liver, it’s something that comes from my grandfather”) There also different blends of British tea that he proudly got in Buenos Aires, and a large-sized plastic bag full of dry nuts, almonds and hazelnuts, which we’ll enjoy throughout the interview. Tea and sympathy from a true British man, how could you ever say ‘no’ to that? Next thing Andrew is complaining about the cost of the taxis in the city. I tell him not to worry, that they’re very much in keeping with any price at the supermarket. Oldham talks. A lot, almost non-stop. And so do I. We’ll interrupt each other quite often during the conversation. At 69, and with a brilliant memory, he is an unquestionable storyteller backed-up by an unlimited arsenal rich in personal experiences and juicy anecdotes which, after all, are the leitmotivs throughout his vast course, even when he’s now a bit in a hurry, too concerned about starting packing up all the things he bought during his stay in Buenos Aires (“It will take me a full day, I always buy things, I collect them”) He’s once again in town, this time to participate in a business conference for which he was hired by a local firm. But Oldham takes some advantage of it to spend a few more days in Buenos Aires, a city that, in his own words, “fascinates me”. I must confess, along the interview I had to stop myself from my original plan to ask him mostly questions exclusively related to his years with the Rolling Stones. That in the end were less than five, but truly the Stones’ embryonic ones. Oldham was there, almost right from minute one, nearly in every recording or photo session, TV appearance or concert of the band. Since the Stones were just another unknown underground act in London, to their virtual explosion into stardom, which he was an essential part of. But that wouldn’t happen, so far this time. He instead wanders around his endless labyrinth of stories, which is still a fantastic ride. But promises to do so in a future interview. So shall justice be done…

You were born in the 40’s but you’re considered a man of the 60’s, as eventually you started developing your career from the 60’s onwards. What was actually the very thing that took you to become interested in show business? I know you were always interested in the so-called “pop culture” in general. But was there anything else in particular?
When I was about 9 or 10, and I couldn’t go on the underground train, I couldn’t go by myself, I’d go with my mother. We lived in Hampstead, London. There was a part of me that was frightened of the underground because of the trains, the noise, the wind. The danger. But also because in the first year and a half of my life, even though I didn’t really realize it, every time the Germans came to bomb, you know we were always taken down into the underground when the sirens went. I don’t really remember it. Some people who are a little older than me remember it very well. As a distraction for me in that, the war experience…Have you ever been to London? And did you see the underground?

Yeah, last year, and I sure got on the underground many times.
OK, I think the underground is terrifying. You know, the tracks, the danger.

Well, I’d say, it’s so narrow. Maybe that’s the reason why they call it “the tube”
OK, you have a point, it’s true. I think you’re probably right, it could be that. OK I haven’t thought about that. It’s amazing how people arrive in the place that you were born and they locate the obvious. Anyway, I was attracted to film posters, because generally music wasn’t advertised. The film posters were in the underground, on the way down, so it was a distraction, it was a fascination, and I was immediately drawn to this wonderful escape, in particular the American films, and then on the second level I was attracted more to the words “produced by”, “presented”, “directed by”, because I already knew that I wouldn’t be John Wayne, that I would not be…

Joan Crawford…
That I wouldn’t be Joan Crawford! But Mick Jagger would…I knew I’m not gonna be James Cagney, or Tony Curtis. And also at that time, the Americans have gone home, and so in many ways they were perfect, because we only saw Americans as young people on the screen, where they had perfect dialogues, perfect lighting, and great exits. 3

Maybe you got the impression they were even more perfect because of the things you were going through at the time in England, as everything looked so gray and dark…And then those colour posters in the tube that eventually called your attention.
True! Exactly! You know England had won the war, but you wouldn’t know it, you wouldn’t notice it. The American money had gone to Germany.

I know your father died in the war. How old were you at the time?
I wasn’t born. I was conceived nine months before January of 1944, and he was killed in June of 1943.

So while your mother was pregnant with you, your father was away…
He was trying to bomb Germany! He was an American pilot. Interestingly he had a family home in America, and at the same time his wife was pregnant, in Texas. So I have a half-sister. I’ve never met her.

So your father wasn’t basically your mother’s husband…
No, it was one of those wonderful things, you know. His name was Andrew Loog. The second name was Loog. My mother’s last name was Oldham, but her mother had changed it from the original one, because they came from Poland and Lithuania.  So there were two women pregnant by the same man, and the one in Texas, Mrs. Loog… (The conversation is interrupted again by a phone that rings. First it was Andrew’s son Max, who lives in Brooklyn. Now it’s a friend who’s calling)

OK now?
Phones. Still better than cell phones. Cell phones are terrible. I don’t travel with a cell phone.

Welcome aboard! You know, I never had a cell phone. I hate them. I hate them too. So why you don’t like them? Is it because you’re reachable all the time?
I don’t live my life like that. I don’t wanna be reachable. I like the idea of coming into my hotel at 6 in the evening and say “were there any calls for me?”

One should remain in the past some way. You have the internet, this and that…
I want to, I want to! When I had lunch today, I was sitting there in a table all by myself. I just study people, and the amount of couples that spend lunch on the telephones! I don’t get it. If it’s good for them, fine. It’s not good for me.

Plus you can get robbed for it, you know. How is it in Colombia?
There’s a place where I go to hike, in Bogota. And there were always robberies in this mountain where people walk up. There were always gangs of young boys, they were probably 14 or 15. Once there was an old man carrying his cell phone, and one of them said to him “listen, you see this gun, it’s already killed seven people, eight won’t make any fuckin’ difference” People ask me “is Columbia still as dangerous as it was?” Probably, but so is the rest of the world. I mean, Manchester or Liverpool, they’re just dangerous. Because of drink, basically. And drugs.

So let’s go back to your mum…
So the wife of Liutenant Loog is also pregnant when his plane is shot down by the Germans and she, this woman in Texas, looks down at her pregnant stomach and she says (and this could only happen in Texas) “whether you’re a boy or a girl, you’re gonna be called Andrew Loog” So the real name of my half-sister is Andrew Loog! And I’m Andrew Loog Oldham! When I published Stoned I wanted to be polite and not necessarily say things that could hurt people, well, some people, and I got this sort of internet private detective that Stephen King uses…

Stephen King, the writer?
Yes, his friend was a friend of mine. So, the detective guy, he didn’t find her. This is in the year 2000. We’ve been to the Air Force records in Waco, Texas, and they said that I had three brothers. I don’t. I hired him to track her down, to find if I had any living family in Texas or Louisiana.
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But you keep in touch with them, although you never visited or met them…
I found other relatives in England because of the publishing of the book, and this is amusing. When I was at the age of 10, that was the first time I was worried about losing my hair. I wanted to see a picture of my father, I just wanted to see what hair he had. My mother had a brother, and I said to her “do you have any pictures of him” “Only with his navy hat”, she said. “But what happened to him?” This is like 1955, I’m 10. She said “well you know, before the war we weren’t really friends, so when the war finished I didn’t see the point of finding out if he was alive or dead” That’s fuckin’ cold, fuckin’ incredible! She was very well-connected, and the American air force had written to her and told her that he had died. So alright, she has a brother or she doesn’t have a brother, either if he got killed in the war, or whatever. Now, cut to the year 2000, the book comes out and about ten months later the publisher, Random House, sends me a letter that arrives in Colombia, and it’s from Michael or something, all right, somebody “Oldham” in the West coast of England, where they made “Straw Dogs”, Sam Peckinpah’s movie. The letter says “we have no idea if our father’s sister is still alive, but we realized that you were part of the family, so we went and bought the book. We wanted to give it to our father, your uncle, for Father’s Day as a present, but unfortunately a week before he had a heart attack. He went into hospital and died!”

You should have never published that book then, maybe he would still be alive!
He might have died a week earlier…

The dark forces of universe…
All of that! All of that! See, my mother’s family went from Poland to Australia. Ironically their grandfather died in Sydney at the age of 42 of liver disease. When they got to England in 1920, it seems they were orphans, and they went to different foster homes. And they said that my mother resented the fact that his brother went to better homes. So she never spoke to him again. This story is so fuckin’ Agatha Christie! So that was that.

So no blood brothers…
No, thank God.

So this story has never been published before. Maybe you referred to it in your book but not with all the details…
If you look at all my books, they’re in there. Probably the stories about my uncle.

Your books are great and you have a very personal way of writing, I enjoyed reading the three first ones very much (Stoned2Stoned and Rolling Stoned) But what happened to Stone Free?
You know the way people think that all the eBooks and Kindle is the future, you know it’s not… 
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I hate them!
I hate them too! But I’m afraid that’s the way it goes. People think that Mac and Apple are only 6 or 8 per cent of the business, but everybody in our business uses them, so we think the whole world uses them. They don’t. When I’m in Colombia, if a technician had to repair my Mac, they don’t know how to do it. Anyway, when the book came out as an eBook, I thought that was the future. I mean, I’m not going with an ordinary publisher, because an ordinary publisher is Harry Potter against everybody. So I gave it to this publisher, and my publicity man in England said to me “Andrew, if I don’t have a print, I can’t get reviews” So they printed them but, and here’s the disadvantage of being with an independent house. If they wanna send the book to England, they’re gonna pay the postage, and suddenly the book that was 20 dollars is suddenly 35 dollars. You cannot expect people to pay so much for a book. So I said to the publisher “OK listen, we tried, we all did our very best but is not working, so let’s finish the deal” Only a few were published, just enough for the reviews. They’re maybe available in independent bookstores in Los Angeles. Let me make us a cup of tea…

Sure, no problem.
You must stop using the words “no problem”

Why? Is it too American?
Yeah. It doesn’t mean anything. Just say “thank you” or, “not for me”!

You know last year I did my first trip to England ever, and I was a bit uncertain about my English, because it sounds rather American. I guess that’s because of the music, the movies, and all that. I mean, even British singers sound American when they sing…
When they sing, not when they speak. But the English, whether or not they have great voices, apart from, say, Joe Cocker, basically they’re acting.

All right now, have you heard the news that Monty Python is back again?
I’ve never liked Monty Python.

Sounds strange for an English person.
No, just a different generation. I like Lenny Bruce, Ernie Kovacs.

So, back to the beginning, now I know what made you become interested in show business. But your first important job was working for Mary Quant as her assistant. Actually her office boy. She put the miniskirt on the high street. The high street. This is very English, it’s strange. It’s the same with, uh, let’s see, if you go to public school, you’d think that would mean it’s for the public. It’s not, it’s for people who pay. Public schools are actually private schools. And it’s the same about high street. A wealthy area doesn’t usually have a high street, but a middle-class area does. One of the biggest stars of the 60s basically was the birth pill. So we did that and was mostly aimed at the working women. If you slept with somebody suddenly it didn’t necessarily mean that you had a baby, and you settled down, and your husband went to work. It was the beginning of both of you could work, right? So Mary did the mini-skirts and that was mostly aimed at the new young working woman. Actually, in music business we would say ‘copying’, but in fashion let’s say she was very influenced by the look of Coco Chanel. So it was basically the same. She never told me that, but if you look at them, they were very similar. Nothing is casual. So yeah, that was my first job.

So that wasn’t any original after all…
See, in England, before the Beatles, I wouldn’t say interesting, but we had a very uncreative life. Cliff Richard, Billy Fury, Marty Wilde, all those people. There was no chance at all that any of those people would have success in other countries. There were occasional freaks like Acker Bill, the Tornadoes with “Telstar”, and a couple of other things. But we copied American pop. But in a way that was unacceptable for America. Thy didn’t need Cliff Richard. They didn’t need Marty Wilde. Until the Beatles there was gonna be no America, simple as that. At the time we had Cliff Richard, Billy Fury, Marty Wilde and that British pop movement from ’58 to ’62. Basically, till the first Beatles’ single, fashion was the pop business. Between Mary Quant, Vidal Sassoon and John Stephen, the man who basically opened Carnaby Street, you know, with these shops and all that, that was the pop business, and it was also a British invention that was exported. You know Vidal Sassoon had a saloon in Hollywood, David Bailey took pictures that were in Vogue magazine…So England had an image in other countries but it wasn’t music.

So pop was directly related to fashion way before music…And by the way how would you define ‘pop’?
Exactly, it was. ‘Pop’ means volume, I mean, volume of sales. It’s like thinking of what’s the difference between a band and a group. You know, Herman’s Hermits were a group, they were never a band. By the way, I saw Peter Noone in Vancouver just a month ago. He was great. There are two versions. In England there’s the Hermits, without Peter Noone, and in America there’s Peter Noone with the Herman’s Hermits, but they’re not the Hermits.

But there was only one in the 60’s…
Yes they were the same people, but then Peter Noone went to America, and the band stayed in England. And they still play, but without Peter Noone.

So basically all the people from your generation – musicians, producers, the music industry  are alive and well…
Oh they are! I mean, rap and hip-hop, they have nothing to do with this, there’s no way. And people who are doing popular music now don’t write songs. One day in Vancouver I bumped into David Crosby on the street, and the first thing I thought was “Oh God I hope he hasn’t read my second book”, because there’s a lot of stuff in it about acid and him. I mean, somebody that old, if he’s an artist, they only have time for themselves. They’re being David Crosby, as it should be, 24 hours a day. In the conversation that we had he said “hey listen man, it’s really great, if you’re over 50, and you can stand up, and you can remember the words, there’s work for everybody”
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So how about your next jump, from fashion to music. How did it happen?
I was never a fashion designer. I don’t know why, I just started doing publicity, and I did people like Little Richard and Sam Cooke. That was incredible, right? Then in the first couple of months of 1963, I was a press agent representing both the Beatles, and Bob Dylan.

And then you publicized Dylan on his first visit to England, I’d consider that a major step…
He was doing the background music for a BBC play. I found out where he was staying, and when I knocked on the door at the hotel, he was there with Albert Grossman, and whatever these two were talking about, I don’t remember what it was. But whatever it was I wanted that. I wanted this conspiracy, this marriage. This is intoxicating. I didn’t say to myself “oh I want to be a manager”, it wasn’t that simple. But whatever it was, I wanted it, I loved it. I wanted to be around this.

And I guess that must have been fun, and good times, and…
It’s only 20 minutes. That’s all it takes.

But Dylan was already big in England, wasn’t he? He was in the magazines, and in the news…
He wasn’t big at all. And he wasn’t big in America either. What happened was, this BBC director had gone on holiday to New York in the beginning of the winter of 1962. And he liked jazz and all that stuff, and he was down in the Greenwich Village, and one of the clubs he went to he saw Bob Dylan. In September or October of 1962 Dylan only had one record out. So this man went to his bosses and said “look we’re doing this play about beatniks” I think it was a Jack London thing, I’m not sure. “So can we bring him over?, it’s only one guy” And they brought him in. I probably got him in the Melody Maker and a couple of other newspapers. They gave me fifteen pounds. I couldn’t get very good publicity for it because nobody wanted to fuckin’ write about him.

So they weren’t interested in a guy singing his folk songs all alone with a guitar…
Only the Melody Maker, but the others ‘pop’ papers didn’t, because the Melody Maker was into jazz, folk, and stuff. So I did that in January, February and March, and then on April 28, that’s when I went to see the Rolling Stones. So basically in the first four months of 1963 I represented the Beatles, the Rolling Stones and Bob Dylan. That was pretty good.

So you represented the three biggest acts at the same time…
Yes, but I didn’t think about it until five years ago. I had them all. I know why I realized it because I was thinking of it at somebody’s funeral. I had realized it before but I realized again at the end of last year because a guy called Chris Stamp died. He was the co-manager of The Who. And I was speaking at his funeral.

You gave a speech…
Well I wouldn’t say a speech, it’s meant to be with a little more humility. You’re supposed to be saying a few words in front of the people. And one of them was Roger Daltrey. Pete Townshend didn’t come because, as Roger said, “Peter’s probably trying to sell a few books” I knew what I was gonna say, but then I made it up. And I said “the great bands…”, and you cannot say this at a funeral, if you say this as a speech somebody’s gonna say “who the fuck does he think he is?”, right? Because it was a private audience. I said “the great bands have great managers” Brian Epstein, for instance, was the perfect manager.

You think so…
Oh yes! He used to be criticized, that he didn’t understand business. Fuck you! He was the perfect manager. So at the funeral I said “you know the Beatles, Brian Epstein was perfect. The Rolling Stones, I was perfect. And with the Who, Chris Stamp, who we are honouring today, and Kit Lambert, who died earlier, they were perfect for the Who. Just nobody else. You wanna talk to me about the Kinks?” And everybody started laughing, because they had terrible fuckin’ managers, they had a terrible fuckin’ record company.

Do you think that’s the reason why they haven’t gotten bigger than they actually were?
Yeah., I think you get what you deserve. The managers were amateurs. One of them was a real estate guy. The other, Robert Wace, I don’t know what he did then, but how he got the job with the Kinks is, he was one of the upper class people. He hired this band (they had a different name then, the Ravens) to play while he sang to all of these girls of the same class at a party. And he was singing Gerry and the Pacemakers songs, and they were backing him and he kinda looked around and went “they’re quite good, I’ll manage them” Anyway bands with two brothers are always fuckin’ trouble. Always. Don and Phil, the Everly Brothers, up to Oasis.

I guess you heard about this rumour that said the Kinks could get together again… T
That’s never gonna happen. Ray Davies says that every time he’s doing a solo tour because he thinks he might sell a few more tickets.

At the time you started working with the Stones they were informally represented by Giorgio Gomelsky, but then you took over with Eric Easton and Impact Sound. So how did that happen?
See, there was a journalist called Peter Jones who worked for the Record Mirror, he said to me “you know, there’s this group, we’re going to write about them, and this young writer who works for us, his name is Norman Jopling, he thinks they’re very good and blah blah blah. Maybe you should go and see them, Andrew” Actually I was quite happy doing publicity, and I had to go see them on a Sunday. They were playing this club, the Station Hotel, in a room at the back of the Station Hotel, in Richmond. Giorgio Gomelsky hired the room and presented this “Rhythm and Blues Night” So I thought, “I don’t really wanna go” because, living in Hampstead I thought that I would have to get the tube train into the middle of London, and then out again to Richmond. And that on a Sunday was going to take two fuckin’ hours. And Sundays, I used to spend them with my mother. She cooked, she ironed my shirts. I mean, a Sunday home. And we all sat at 8 o’clock and we watched  the equivalent of the Ed Sullivan Show, which was Sunday Night at the London Palladium. But then my girlfriend at the time, who later became my first wife, said “Andrew, you know, there are trains that go overground, instead of underground, and they go from Hampstead, Finchley Road” So I could go straight. In a way I was disappointed, I actually didn’t want to go but the I thought, if I don’t go, when I go see Peter Jones on Tuesday, that wouldn’t be any good, as I was trying to sell him stories. At the time I didn’t care about Rhythm and Blues, I really wasn’t really interested, you know, and I had never heard about the Rolling Stones. So I went. I get off the train in Richmond and then, to get to the back of the Station Hotel, I don’t think you could go into the hotel and walk to the back. You had to get to the back, and there was an alley, and I’m walking down the alley, and there’s this couple having a fight, or an argument. And they were very attractive. And they looked like each other, which makes it more attractive. And I go in, and when the Rolling Stones come onstage I realized that the boy in that couple was Mick Jagger, and he was with Chrissie Shrimpton. Years later I realized that it was one the longest fuckin’ walks in my life, from the Richmond station over to the back door. Ten years ago, I went there, and it’s only from here to there!
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So how did you talk Dick Rowe into signing the Stones?
Simple, because he turned down the Beatles, he said no to them. Decca then would have signed anything. They would have signed Davy Crockett, or a ventriloquist dummy. 

It’s well-known you started encouraging Mick and Keith to write songs, that’s a fact. But what about the kitchen story? True or not? Nobody better than you to confirm or deny it…
Well that story is true, but it’s like when the accordion is in, that’s the story. But when you open up the accordion, the real story is that it took more than a few days. And the reality is that I said to them “for all the different reasons you have to write. I’m gonna take my laundry to my mother’s and when I come back, you’ve gotta have started something” That was in their place at 33 Mapesbury Road. And they did. They thought it was a joke. I think it’s Keith that said something like “what’s he’s talking about?” My attitude was “you play the guitar, therefore you can write a song” You know, “you’ve got all the ammunition”

At the same time you discovered Marianne Faithfull. That’s when she recorded “As Tears Go By”. What about that famous anecdote, when you described her as “an angel with big tits”?
I’ve never said that. Never. I don’t speak about anybody like that. Philip Norman put it in his book, but I don’t know where he got it from. I did not say it. I would never speak like that about somebody who I represented. Image

What about artists in general?
90 per cent of the time they’re selling something, and only 10 per cent is doing the work. For example, and this has nothing to do with his book, but over the years, save for the last 20 years, I would read Keith Richards interviews and I’d say to myself “hasn’t he got anything else to say? He keeps repeating the same fuckin’ stuff” It’s like a fuckin’ monkey on a wheel, right? Then, when I had to promote Charlie is My Darling in America two years ago, I didn’t fuckin’ believe it. I mean, I hadn’t done any promotion in America particularly, not intensely like we were promoting Charlie is My Darling. I had to go to two interviews, one at MTV and one at CBS. I had to go through this thing where, somebody rehearsing for the interview wanted to know what my answers would be. Before I was on TV, or before the interview! So it goes like this, they ask me a question like “when you first saw the Rolling Stones?” “Well” (he gets sarcastic), “this wonderful wave came over me, I just knew suddenly what my destiny was…” (laughs) The producer, or the interviewer, or the assistant, wanting to know what my answers are gonna be to their questions!

Was it also like that in the 60’s?
Oh no, this is now. Now we are in the era of…How many times did you see people being interviewed on TV go “now that’s an interesting question!” Then when you go live on TV, and they know what your answers would be because of that policy, there’s nothing for you to answer! They (the interviewers) wanna be the stars. They wanna be the celebrities and they wanna have all the information. When Keith does the interviews, in this new generation of doing interviews, all that exists in the end is the sound byte. And it gets worse. There’s a woman producer there, and then it’s as I’m not there! She says “ask him some more dangerous questions, you haven’t said anything good yet” And the result is Justin Bieber and Miley Cyrus. Justin Bieber, it’s great. Miley Cyrus is great. The other one, Taylor Swift, she used to be great. Then she fuckin’ turned into Bette Davis.

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What about records today?
To me it’s very difficult these days to make a record that has any sex in it, that turns corners in a human way in a world that is pure technology. Technology has a condom on it. It doesn’t matter if you make the records now with tape, it’s still gonna be destroyed by the technology.

And it’s the same with today’s artists?
Well, I don’t like Miley Cyrus smoking marijuana in public. We took drugs incrementally. We started out with pot, then we went to speed, then we went to this or that, and we looked at the medical books to know what we were doing. I don’t do drugs now, but I used to think that marijuana was OK for people who aren’t addicts or alcoholics, but it’s not the marijuana we know from the 60’s. It’s a chemical. And that’s different. Food is also full of chemicals. Bread is not bread. Or chicken. Or fish.

Keith Richards says he got into heroin because he felt he was too shy to face fame. I never thought of him as a womanizer or a real hellraiser.
Yes, I believe it. It’s the same when Paul McCartney talks about John Lennon and says “Brian Epstein liked me too” I mean, who cares? Keith likes having the reputation as a womanizer. I don’t remember that. He may have been it. If he was, he was very quiet about it. My first wife fixed him up with his first girlfriend, Linda Keith, because he had to go out with somebody! And Linda was going out with Jimi Hendrix at the same time! She just wanted to improve her status of Keith’s woman at the time. She was a clever woman. And when she took me to see Jimi Hendrix in New York (he was working for James Brown and they already did a great version of ‘Satisfaction’), after she asked me to take her out for dinner, we went to see him and Hendrix was so fuckin’ stoned. Either he didn’t play that night, or he did play and I was too confused. She was sleeping with Keith, and I was managing Keith at the time, and so I asked myself what the fuck I was doing there. If Jimi Hendrix played, I didn’t pay attention. So afterwards I go back to the hotel, it was like 2 o’clock in the morning, and there was a message from my wife in England that read “Linda called me and said that you had asked her out, what are you doing taking Linda Keith out?” Women in music, you know. If you look at the process of writing, it’s basically two guys that live together, and they write great songs. Whether it’s in a room, backstage, in a van. Most of their lives, they can’t afford girlfriends. Then they get girlfriends and they go to separate apartments. It doesn’t matter if it’s John Lennon and Paul McCartney, it doesn’t matter if it’s Mick and Keith, or Steve Marriott and Ronnie Lane. Then they make appointments to get it right with each other, and hopefully with their fuckin’ girlfriends out.

And that’s no good for a band. Like the Brian, Anita and Keith thing, right?
When Allen Klein started being the business manager, we were doing a tour, and I never wanted their girls on the road. Never wanted them in the studio, or on the road. He flew them in. There’s distraction because a man would behave differently in front of his woman, it’s obvious, as simple as that. Allen Klein flew them in. So that’s how it goes with bands and girlfriends. Then the next thing that happens, they get famous, and they’re busy, and what happens is one of them pretty much writes a whole song, and takes it to the other one, and maybe the other one says “you could do the bridge better” or “how about this to end it?” Then eventually there’s no contribution. One writes a song, and it’s pretty much finished. Steve Marriott of the Small Faces once said to me “Ronnie doesn’t fuckin’ do anything”, or the other way round. I said “does he still tell you when the song is ready? When it’s finished? When to stop? If he does then he’s still worth 50 per cent!”

8Was it also like that with Humble Pie after the Small Faces?
It was different, and very strange. Steve Marriott demanded that you loved him and him only.

Back to the Stones, do you get on with them nowadays, are you in contact with any of them?
I vaguely stay in touch with Keith through his manager. He sends me faxes. I once was with him at this Rock and Roll Hall of fame thing in a place in New York in the 80’s and I saw Billy Joel was there too. So I told Keith “see, there’s Billy Joel, I’d really want to talk to him” And Keith says “what do you wanna talk to him for?” I said “he writes by himself, I wanna ask him how he does it” So we go over and Billy Joel doesn’t understand what the fuck I’m talking about. “How do you do it, Billy? How do you know when to stop? How do you know which wall to bounce off of? What is your feedback if there isn’t someone else with you?” Well because he does it, my questions weren’t making sense to him. And Keith says “Andrew, he doesn’t fuckin’ understand what you’re talking about, let’s fuckin’ leave him alone” I mean, my questions weren’t logical to Billy Joel because he had never dealt with I was talking about, which was about two people writing.

A case for that would be the Elton John-Bernie Taupin songwriting team…
I wish he had stopped! (laughs) It was so fuckin’ boring! I mean, the last four records I listened to, I listen to all of Paul McCartney, all of David Bowie, I listened to two of Elton John, and I listen to all of Carlos Vives. I would never play those records again. I played them once, their new records. Bowie’s single was like a very attractive shop window, and then when you go into this shop, the shop’s empty. And Paul McCartney, onstage and in life he’s the greatest fuckin’ entertainer, and he’s incredible. In the last two years, and in a very polite way, he killed John Lennon. Fine. He finally did. John Lennon in death cannot compete with the life force of Paul McCartney. When Paul McCartney’s new album came out, most people went “it’s fuckin’ terrible!” Then I don’t know what happened. A couple of people who write in America who are regarded as important, like Bob Leftsez, they would change their mind, they suddenly went “oh it’s a great record!” So I get to my place in the jungle, and play it, and I say “he’s got to be kidding!” Four producers and all. I’m not criticizing him. I understand that him, or Elton John, have to go into the studio and make a record. Because when we were 20 or 25, there was a passion. Now, they’re 70, and it’s a disease, basically. So the problem is, when these people make records, they may feel young making them, but when we listen them we feel old. It makes me feel fuckin’ old, I don’t wanna listen to it. Now his show is fuckin’ great, but we don’t need the record. Ironically, there was a record about five years ago, Neil Diamond recorded with Rick Rubin. I thought “oh this should be good”, I bought it. Now he didn’t do with Neil Diamond what he did with Johnny Cash but then again Johnny Cash was dying, so it’s different. Makes the relationship and the result different. But what happens after you listen to it, you don’t remember any of the songs that are on the record, but you start remembering the old Neil Diamond songs. And it’s the same with Paul McCartney’s “New” album. When I was listening to it, the next two days I started to sing Wings songs. And it’s the same with Brian Wilson’s Gershwin record. There’s only one track that sounds like “Pet Sounds”, and that was in the commercial. The rest is fuckin’ crap. It sounds like Alvin and the Chipmunks, it’s terrible. Old people make old music, that’s it.

And how was it when you formed Inmediate Records?
Very simple. I liked the idea of an independent record company, I was copying Phil Spector, Red Bird, Leiber & Stoller, Liberty Records, Specialty Records, but also I was getting stoned. And I didn’t want to go on with Decca anymore. Because everything they said, as I was stoned, I thought it was funny. So I formed my own record company.

Well it didn’t work bad…
It worked great, as long as I had the money to pay for it.

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Your last book, Stone Free, was dedicated to Brian Epstein.
Sure, it’s a book about managers. Because he was the first. Very often I’m into situations like ”you have in your mind Brian Epstein was not a good manager?” If Brian Epstein hadn’t persevered and got his boys a recording contract, we wouldn’t be here now. Simple as that, he opened the door. Because, look at the insults they were throwing at him in the beginning. There were two things going against him that were very bad in England in 1961 or 1962. That he was Jewish and that he was Gay. Tough, very tough. Both were nearly against the law! (laughs)

The only insult left would have been that he was black…
Right, very good.  Paul McCartney did too. He was on this TV program once, and his father had told him Jews were clever people so he should sign with Brian. But the point is, after Decca, he got them EMI . Let’s remember that one of the reasons was because his family record shop sold a lot of records a week. But they still fuckin’ insulted him by putting him on Parlophone, because Parlophone was a comedy label. George Martin was a comedy producer. He produced the people that were the Monty Pythons of the 50’s and 60’s. The Goons, with Peter Sellers and Spike Milligan. He produced a British comedian called Charlie Drake, who covered “Splish Splash” and had a hit with it. He produced the no. 1 record of 1959, which was Peter Sellers and Sophia Loren with “Goodness Gracious Me” So fuckin’ silly. It was an accident hat George Martin could turn out to be the perfect person for them. I tell you, George Martin didn’t go to the first two sessions. His assistant did “Love Me Do” and “Please, Please Me”, and during “Please, Please Me” the assistant picked up the telephone, called George Martin and said “George I think you should come down here, they’re good” So the consolation prize for the assistant is that they made him and A&R man. His name was Ron Richards, and he went on to produce the Hollies. Look at what happened in America. Capitol Records, which was EMI, didn’t want to release the Beatles. And so, without Brian Epstein haven’t kept going, I wouldn’t be here now, I wouldn’t be on the radio for twenty hours a week, and that’s life.
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This isn’t your first visit to Argentina. The first time was in the early 90’s when you were hired to produce the Ratones Paranoicos, and then you mixed an album by Charly García.

I was not up too much as regards work in the early 90’s. I had tried to work with a couple of Colombian acts, but for various reasons the results were not satisfactory. Well, to start with, I perhaps should not have been attempting to work with acts whose inspiration was based in the 80’s….Soft Cell, The Human League. I mean , I liked some, actually a lot of records from that time, but I probably had no business trying to produce it. I was not that kind of producer. Interestingly I was in a taxi yesterday here in B.A. and Hall & Oates’ “Out of Touch” came on the radio. I just loved that record at the time and yesterday I realized one of the reasons why. There are at least two or three Motown songs stitched and threaded into the Hall & Oates’ song. “It’s the Same Old Song” by The Four Tops is just one. Anyway so I am in Los Angeles in the early 90’s, hanging in Malibu where my wife Esther, our son Max and I found our first dog which was headed for the dog pound until we stuck her in a hatbox with half a valium and shipped her back to Colombia where she stayed with us for nearly a dozen years. First dog in our tribe. Then I got a message in Malibu, a guy called Cachorro López was trying to get hold of me. We spoke, he was calling on behalf of the Ratones; they wanted me to produce their first recording for Sony. So I came down to Buenos Aires for the first time. It was love at first sight. With the Ratones Paranoicos, with Buenos Aires, with the spirit of Argentina. The Ratones and Argentina gave me life, and I gave them hits. It was a good exchange. Their music was much more natural to me than the stuff of the 80’s and we made some great music together. The Rolling Stones, Humble Pie and the Ratones Paranoicos, the top three musical experiences with bands in my life.

I heard you’ve just been inducted for the Rock and Roll Hall of Fame this year. I believe that’s nothing but great news, isn’t it?
It certainly is news, unexpected. Of course it is an honor to be inducted with Brian Epstein, for all the obvious reasons, as in when he unlocked the door for his lads, the Beatles, we all became his lads in some strange way. On the other hand I feel as if someone else is being inducted, perhaps a different but parallel version of how Yusuf Islam feels about Cat Stevens getting the same nod. I made my home in Latin America in 1975, I have nothing really to do with England. I was watching the queen’s 50th celebrations a while ago, filmed at Buckingham Palace in 2002. Amazing how just a dozen years later it all looked so felliniesque and grotesque. I was brought up to think that the honor was in the work accomplished, what I accomplished, what I suppose I am being acknowledged for not before almost feels like it happened in another life.

Last question. You’ve always used this very special kind of twisted and kind of mixed-up language in the liner notes of the Stones’ albums, or in your books. Was it done somehow on purpose?
See, when I write a book is like making a record. First I have to entertain myself.

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ENTREVISTA: Andrew Loog Oldham. (Casi) Como un Rolling Stone

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 Publicado en Evaristo Cultural el 2 de enero de 2014

No resulta nada extraño ingresar a la habitación de hotel de Andrew Loog Oldham y descubrirlo hablando por teléfono. Es una de las actividades más comunes en sus últimos cincuenta años, más precisamente desde que se inició en el mundo del show business británico y derivados. Pero el caballero inglés ahora está recostado en su cama y luce shorts y sandalias. No hay motivo para alarmarse. Pero sí es toda una sorpresa que le esté comentando a su interlocutor sobre cuánto disfrutó de algunas películas argentinas que estuvo viendo durante su estadía en Buenos Aires. “Oh sí, Ricardou Darín, es fantástic, me encantó ‘El secretou de sus ojes’…” (sic) Es cuando uno se pregunta sobre la pequeñez del mundo en que vive, la globalización, y todo eso. Después de todo éste es el hombre que, desafiando a su informalidad, ostenta el título de haber sido el mánager y productor original de los Rolling Stones durante los cuatro primeros años de la banda, en rigor, los esenciales. Lo cual no es poca cosa. Y además uno de los productores discográficos anglo más emblemáticos de la historia del rock y el pop, junto a su rol de empresario y asimismo, desde hace más de una década, su propio biógrafo, y escritor incorregible. “Y la otra, “Cuentou chinou’, tembién es muy buena. Sí, sí, las compré, cariñou” (sic) Oldham está hablando comunicándose con su esposa en Colombia, país que adoptó como residencia hace ya casi una treintena de años. Y entonces es justamente ahí cuando uno se pregunta cómo es que, después de tanto tiempo viviendo en una nación hispanoparlante, su pronunciación no haga honor a la lengua de su tierra, y entonces no titubee al hablar puro spanglish. “Buenou, hablo un pouco de español, pero hagamos la entrevista in English, OK?” (sic) Seguro, Andrew, desde ya, haremos la entrevista en inglés. Y va a ser extensa. De hecho hablaremos, debatiremos, y hasta perderemos el sentido original de ésta, por algo más de dos horas. Mientras tanto sobre una de las mesas de la habitación de Oldham hay al menos media docena de frascos de vitaminas,y de hierbas hepáticas en grageas (“Debo cuidar mi hígado, es hereditario, viene de mi abuelo”) También hay varios tipos de té inglés en hebras que adquirió en la ciudad, y una bolsa de plástico tamaño familiar repleta de nueces, almendras y avellanas secas, con las que amenizará el encuentro en varias oportunidades. Atónito, Oldham se queja de los precios de los taxis en Buenos Aires. Le digo que no se preocupe, que están a tono con los del supermercado. Habla. Mucho, casi incansablemente, y no le es fácil dejar de hacerlo. A sus casi 70 años de edad, y dueño de una memoria prodigiosa, es un narrador de historias indisputable avalado por un arsenal ilimitado de experiencias y anécdotas que, al fin y al cabo, son el leitmotiv de su trayectoria, aún cuando sugiere estar algo apurado por ponerse a empacar todo lo que compró en la ciudad (“Me va a llevar un día completo, siempre termino comprando muchas cosas, las colecciono”) Está de visita en la ciudad para participar de una conferencia para la cual fue contratado por una firma local. Y aprovecha para quedarse unos días más en Buenos Aires, ciudad que, declaradamente, le fascina. Confieso, a lo largo de la entrevista me ví obligado a reprimir mi objetivo básico de formularle casi exclusivamente preguntas sobre sus años junto a los Rolling Stones. Que en definitiva abarcaron menos de un lustro, pero sí fueron los años formativos de la banda. Oldham estuvo allí, casi desde el génesis mismo del grupo, y en cada sesión de grabación o concierto. Desde que el grupo era un nombre más en la escena underground londinense del momento, y hasta su catapultamiento al estrellato, del cual fue, por cierto, parte fundamental. Pero no, es en vano, Oldham prefiere pasearse por su laberinto interminable de historias, y finalmente termina siendo imposible anclar en los puertos que uno eligió. Pero deja en claro que seguramente no faltará ocasión para hacerlo en un futuro. Será Justicia.

Usted nació en los años ’40 pero es considerado un hombre de los 60s, y básicamente desarrolló su carrera de esa década en adelante. ¿Qué es lo que lo llevó a interesarse por la industria del espectáculo? Sé que siempre tuvo una fuerte atracción por la llamada “cultura pop”. ¿Pero hubo algo más?
Cuando yo tenía nueve o diez años, y no podía viajar en subte por mi mismo, lo hacía con mi madre. Vivíamos en el barrio de Hampstead, en Londres. Había una parte de mí que le tenía pánico al subterráneo, a los trenes, al ruido, al viento que había allí dentro. Para mí representaba el peligro mismo. Pero también porque, durante el primer año y medio de mi vida, si bien no era consciente de ello, cada vez que los alemanes bombardeaban la ciudad, éramos trasladados abajo, al subte, mientras sonaban las sirenas. Realmente no lo recuerdo muy bien. Las personas que son un poco mayores que yo lo recuerdan perfectamente. Como distracción para mí en toda esa experiencia de la guerra lo que sucedió fue…¿Estuviste alguna vez en Londres? ¿Y viste el subterráneo?

Sí, el año pasado, y por supuesto, viajé en subte muchísimas veces.
OK, pienso que el subterráneo es aterrador. Sabés a qué me refiero. Las vías, el peligro…

Bueno, diría que en general es muy angosto. Tal vez esa sea la razón por la que informalmente lo llaman “el tubo”.
Desde ya, es así. Creo que tenés toda la razón en eso. Nunca lo había pensado antes. Es increíble como la gente arriba adonde uno nació y localizan las partes obvias del lugar. Como fuera, me atraían muchísimo los afiches de las películas, ya que generalmente la música no era publicitada. El subte estaba lleno de todos esos pósters de películas, podías verlos mientras bajabas las escaleras, por lo que era toda una distracción, una auténtica fascinación, y me sentí naturalmente atraído por ese escape maravilloso. Particularmente las películas americanas, y en segundo lugar por las palabras del tipo “producida por”, “presentada” o “dirigida por”. Desde ya, sabía que nunca iba a ser John Wayne, ni tampoco…

Joan Crawford…
¡Ni tampoco Joan Crawford! Tal vez Mick Jagger lo sería…(risas) Sabía que no iba a ser James Cagney, o Tony Curtis. Y aparte, durante aquel momento, los americanos ya se habían ido de regreso a casa, y de algún modo los considerábamos seres perfectos. Porque sólo los veíamos en la pantalla, donde tenían diálogos perfectos, iluminación perfecta, e increíbles ganancias.

Quizás sea que tuvieron una impresión más perfecta de lo que realmente era todo eso teniendo en cuenta la situación que por entonces Uds. estaban atravesando en Inglaterra, si es que todo lucía tan gris y oscuro como dice. ¡Y esos afiches coloridos en el subte, entonces, les llamó eventualmente la atención!
Es verdad. ¡Exacto! Vos sabés, Inglaterra había ganado la guerra, pero uno lo desconocía completamente, era imposible verlo. El dinero de los americanos se había ido a Alemania.
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Sé que su padre murió en la guerra. ¿Qué edad tenía en aquel momento?
No había nacido. Fui concebido nueve meses antes de enero de 1944, y él había muerto en junio de 1943.

Por lo que entiendo que su madre estaba embarazada de Ud., mientras su padre estaba lejos…
¡Es que él estaba intentando bombardear Alemania! Era un piloto estadounidense. Interesantemente al mismo tiempo tenía su familia en los Estados Unidos, y al mismo tiempo su propia esposa también estaba embarazada, en Texas. Por lo que tengo una media hermana. Nunca la conocí.

Entonces su padre no era básicamente el esposo de su madre…
No, es una de esas cosas, sabés. Su nombre era Andrew Loog. Loog era su apellido. Y Oldham era el de mi madre, pero su madre, mi abuela, había cambiado el apellido original que tenían, ya que habían venido de Polonia y Lituania. Y los judíos que habían emigrado siempre querían parecer ingleses. Así que había dos mujeres embarazadas por el mismo hombre. Y una de ellas en Texas, la Sra. Loog…(La entrevista se ve interrumpida nuevamente por el llamado del teléfono de la habitación del hotel. Antes había sido su hijo Max, quien vive en Brooklyn, New York. Esta vez se trata de un amigo)

Teléfonos que suenan, es parte del folklore permanente de su vida…
Es todo el tiempo así. Como fuera, los prefiero antes que los celulares. Son terribles. No uso teléfonos celulares cuando estoy viajando.

Lo entiendo, nunca tuve un teléfono celular. De hecho, los odio.
¡Yo también los odio!

¿Y cuál sería el motivo? ¿El resultar ser accessible en todo momento?
Sí. No vivo mi vida de esa forma. No quiero ser accesible todo el tiempo. Me gusta la idea de llegar a mi hotel a las seis de la tarde y preguntar “¿hubo alguna llamada para mí?”

Es que algo del pasado debemos mantener, de alguna manera. Ya es más que suficiente con la internet, con ésto y lo otro…
¡Es lo que quiero! ¡Es lo que quiero! Estaba almorzando este mediodía, y me gusta estudiar a las personas, lo hago todo el tiempo. ¡Y veía todas esas parejas que almorzaban hablando por teléfono! No lo entiendo. Si es bueno para ellos, OK. Pero no lo es para mí.

Hasta podría darse el hecho que lo asalten por un teléfono, sucede bastante a menudo. ¿Cómo es en Colombia?
Hay un lugar al que suelo ir a escalar de vez en cuando, en Bogotá. Y siempre ocurren robos mientras la gente está subiendo. Siempre hay pandillas de chicos jóvenes, de no más de 14 o 15 años de edad. Una vez ví a un hombre mayor que hablaba por su celular, y uno de estos chicos se le acerca y le dice “¿Ve este revólver? Ya mató a siete personas, matar a uno más no haría ninguna maldita diferencia…” La gente me pregunta “¿Colombia es aún tan peligrosa como solía ser?” Probablemente, pero también lo es el resto del mundo. Por ejemplo, hoy día, Manchester o Liverpool, se han vuelto ciudades peligrosas. Básicamente por problemas de alcohol. Y de drogas.

Quisiera retomar el tema de su madre…
Por supuesto. Entonces la esposa del Teniente Loog está embarazada, y su avión es derribado por los alemanes y entonces ella, esta mujer en Texas, le echa un vistazo a su estómago y dice – y esto sólo puede suceder en Texas – “ya seas varón o mujer, te llamarás Andrew Loog” Por lo que el nombre real de mi media hermana es Andrew Loog. ¡Y yo me llamo Andrew Loog Oldham! Cuando publiqué Stoned (N de la R: el primer libro que escribió Oldham) , intenté ser amable y no decir cosas que necesariamente podían herir a algunas personas. Bueno, a algunas de ellas. Y entonces conseguí a esta especie de detective privado que usa Stephen King.

¿Stephen King, el escritor?
Sí, es amigo mío. Esto fue en el año 2000. Pero el detective no pudo encontrarla. Incluso recurrimos a los expedientes de la fuerza aérea en Waco, Texas, y allí me dijeron que yo tenía tres hermanos. No es verdad. Lo contraté para rastrearla, para ver si tenía algún familiar vivo en Texas o en Louisiana.

5OK, pero Ud. dice que se encontró con ellos, que nunca los conoció, pero se mantienen en contacto.
No, no quiero conocerlos. Gracias a la edición de mis libros, descubrí otros familiares en Inglaterra, y esto es realmente divertido. Cuando tenía 10 años, me preocupé por primera vez sobre la pérdida de cabello. Quería ver una foto de mi padre, solo quería ver qué tipo de cabello tenía. Mi madre tenía un hermano, y le pegunté si tenía alguna fotografía de él. “Sólamente con su gorra de la Marina”, me contestó. “¿Pero qué sucedió con él?”, le pregunté. Y ella me contestó “Bueno, sabés, hasta que empezó la guerra realmente nunca fuimos muy amigos, así que para el momento en que la guerra terminó, sinceramente no le ví mucho sentido en ponerme a averiguar si estaba vivo o muerto” ¡Eso es terriblemente frío, terriblemente increíble! Ella estaba muy bien conectada, y la fuerza aérea estadounidense le había escrito para informarle que su hermano había muerto. Así que nunca supe mucho, si tenía o no tenía un hermano, si había muerto o no en la guerra, lo que sea. Ahora pasemos al año 2000. Mi libro es editado y alrededor de diez meses más tarde Random House, la editorial, me envía una carta a Colombia firmada por un tal Michael Oldham, que vive en la costa oeste de Inglaterra, en el mismo área en que se filmó Los perros de paja, la película de Sam Peckinpah. La carta decía “No tenemos idea si la hermana de nuestro padre aún vive, pero llegamos a la conclusión que eras parte de la familia, así que fuimos y compramos el libro. Queríamos dárselo a nuestro padre, tu tío, como regalo para el Día del Padre, pero lamentablemente una semana antes de esa fecha tuvo un ataque al corazón, lo llevaron al hospital, y falleció” Esta historia es tan Agatha Christie…

Entonces creo que no debería haber publicado nunca ese libro. ¡Tal vez su tío aún estaría vivo!
No creo, hubiera muerto una semana antes (risas)

Las fuerzas oscuras del universo…
¡Todo eso! ¡Todo eso!.

Por lo tanto no tiene ningún hermano de sangre…
No, gracias a Dios.

Sus cuatro libros son realmente fascinantes (N de la R:: “Stoned”, “2Stoned”,”Stone Free” y “Rolling Stoned”, solamente este último título fue publicado en el país) ¿Pero qué sucedió con Stone Free? Es como si hubiera sido sacado de la venta…
Es así. Ya sabés cómo es que piensa la gente, que los libros electrónicos y el Kindle son el futuro. Sabemos bien que no es así.
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¡Los odio! ¡
Yo también! Pero temo que es así cómo las cosas están yendo. La gente piensa que Mac y Apple son solamente el 6%, o el 8% de la industria, pero todo el mundo en nuestra industria las emplea, por lo que pensamos que todo el mundo las utiliza. No es así. Cuando estoy en Colombia, si un técnico tuviera que reparar mi Mac, no sabría cómo hacerlo. De todas formas, cuando Stone Free fue editado como e-book, pensé que se trataba del futuro. Quiero decir, no iba a contratar a un editor cualquiera, ya que un editor común y corriente sólo se interesaría en Harry Potter. Así que se lo dí a un editor, y mi publicista en Inglaterra me dijo “Andrew, si no cuento con una versión tradicional en formato de libro, no voy a poder conseguir que lo comenten en las revistas” Por lo que lo imprimieron. Pero he aquí la desventaja de trabajar con una editorial independiente. Si quieren enviar el libro a otro país, también van a tener que encargarse de los gastos de envío, y de buenas a primeras el libro que vale 20 dólares pasaría a costar 35. Nadie puede esperar que alguien pague tanto por un libro. Entonces le dije al editor “OK, lo intentamos pero ésto no está funcionando, así que abandonemos la idea” Sólo unos pocos fueron publicados, la cantidad suficiente para enviarle a los críticos. O seguramente haya algunos pocos disponibles en librerías independientes en Los Angeles.

¿Se enteró del regreso a escena de los Monty Python?
Por supuesto, pero jamás me gustaron.

Suena extraño escucharlo de boca de un ciudadano británico…
No, es un tema generacional. Prefiero a Lenny Bruce o Ernie Kovacs.

OK, volviendo al tema principal, ahora finalmente sé que fue lo que lo llevó a interesarse en el negocio de la música. Pero entiendo que su primer trabajo realmente importante fue el de asistente de la diseñadora de moda Mary Quant…
Su cadete, en realidad. Ella fue quien puso de moda la minifalda en la high street. Esto es muy inglés, es extraño. Dejame que te lo explique. Es igual que cuando, por ejemplo, si vas a la escuela pública, se piense que es para el público en general. No lo es, es para la gente que paga por ella. Las escuelas públicas en Inglaterra son realmente las escuelas privadas. Y sucede lo mismo con la palabra “high street”. Un barrio pudiente no necesariamente tenga una high street, pero sí la tiene un área de clase media. Una de las más grandes estrellas de los 60s fue la píldora anticonceptiva, que estaba principalmente orientada a las mujeres de la clase trabajadora. Si te acostabas con alguien, no necesariamente significaba que ibas a tener un hijo, sentar cabeza, y tener un esposo que vaya a trabajar. Y Mary Quant hizo esas prendas, las minifaldas, para ese tipo de mujeres. Es lo que en la industria musical llamaríamos “copiar”, pero en términos de moda digamos que estuvo muy influenciada por Coco Chanel. Básicamente era lo mismo. Ella nunca me lo dijo pero, si las ves bien, eran muy similares. Nada es casual. Y sí, ese fue mi primer trabajo.

Por lo que la famosa minifalda inglesa no tenía nada de original…
Sucede que en Inglaterra, antes de los Beatles, no digo que no haya habido nada interesante, pero teníamos una vida de escasa creatividad. Con respecto a los músicos, sólo unos pocos, Cliff Richard, Billy Fury, Marty Wilde, toda esa gente. No existía ni la más remota posibilidad que cualquiera de esos músicos hubieran  sido populares en otros países. Había casos ocasionales como los Tornadoes con la canción “Telstar”, y un par de cosas más. Pero lo que en verdad hacíamos era copiar el pop americano. Pero de alguna manera eso resultaba inaceptable en los Estados Unidos. No necesitaban a Cliff Richard. No necesitaban a Marty Wilde. Jamás íbamos a tener ningún tipo de impacto en ese país. Hasta que aparecieron los Beatles. Fue así de simple. Durante el tiempo en que teníamos a Billy Fury, Cliff Richard, Marty Wilde, y todo ese movimiento pop desde 1958 a 1962, básicamente, y hasta el lanzamiento del primer simple de los Beatles, el negocio del pop tenía que ver principalmente con la moda. Entre Mary Quant, Vidal Sassoon y John Stephen, el hombre que básicamente inauguró Carnaby Street, con las tiendas y demás,  de eso se trataba exclusivamente la industria del Pop, y se trató de un invento inglés que también fue exportado. Vidal Sassoon  tenía su propio salón en Hollywood, David Bailey hizo fotos para la revista Vogue, etc. Inglaterra tenía su propia imagen en otros países, pero no tenía que ver con la música.

Entonces el movimiento pop estaba relacionado con la moda antes de hacerlo con la música. ¿Existe alguna manera de lograr una definición más lograda de tan famoso término?
Exactamente, así fue. “Pop” significa volumen, volumen de ventas. Es como pensar entre la diferencia entre una banda y un grupo. Los Herman’s Hermits, por ejemplo, eran un grupo. Nunca fueron una banda. Ví a Peter Noone (N de la R: la figura más emblemática de los Herman’s Hermits) en Vancouver hace algo de 1 mes atrás. Fue fantástico. Existen dos versiones del grupo. Están los Hermits de Inglaterra, con Peter Noone, y en los Estados Unidos está Peter Noone con los Herman’s Hermits, pero no son los Hermits originales.

Pero en los años ’60 había sólamente un grupo llamado Herman’s Hermits…
Sí, eran las mismas personas, pero luego Peter Noone se fue a los Estados Unidos, mientras que el grupo se quedó en Inglaterra. Y aún tocan, pero sin Peter Noone.

Entonces básicamente toda la gente de su generación –músicos, productores, la industria musical en general – están vivitos y coleando…
¡Si, lo están! Lo que quiero decir es, el rap, el hip-hop, no tienen nada que ver con esto, de ninguna manera. Y la gente que hoy día hace música popular no escribe canciones. Un día en Vancouver me crucé en la calle con David Crosby, y lo primero que pensé fue “¡Oh Dios espero que no haya leído mi segundo libro!”, porque escribí bastante sobre él y su relación de ese momento con el LSD. Digo, alguien de esa edad, si son artistas, solo tienen tiempo para ellos. Son David Crosby veinticuatro horas al día, como debe ser. En la conversación que tuvimos aquella vez me dijo “Mirá, es realmente buenísimo, si tenés más de 50, y todavía te podés parar, y recordar las letras, ¡hay trabajo para todos!”

¿Cómo fue el siguiente salto, del mundo de la moda al de la música? ¿Cómo sucedió realmente?
Nunca fui diseñador de moda. No sé realmente como fue que sucedió, de repente estaba trabajando de publicista, junto a gente como Little Richard o Sam Cooke. ¿Increíble, no? Y entonces en los primeros dos meses de 1963, me convertí en agente de prensa representando al mismo tiempo a los Beatles y a Bob Dylan.

6Eso fue cuando le tocó promocionar a Dylan en su primera visita a Inglaterra, lo que podríamos considerar un paso realmente importante…
Dylan estaba haciendo la música de fondo para una obra teatral de la BBC. Averigüé dónde estaba alojado, y luego de golpear la puerta de su cuarto de hotel, ahí estaba junto a Albert Grossman, su mánager. No recuerdo ni siquiera remotamente de qué estaban hablando. Pero fuera lo que fuera que discutían, quería éso. Quería esa conspiración, ese matrimonio. ¿Se entiende? Era intoxicante. Nunca me dije “Oh quiero ser manager”, no era tan simple. Pero fuera lo que fuera, lo quería, lo amaba. Quería estar alrededor de todo eso.

Supongo que habrá sido mucha diversión, buenos momentos, y…
Sólamente veinte minutos. Es todo lo que lleva.

Pero Dylan ya era muy conocido en Inglaterra, ¿verdad? Ya estaba en las revistas, en las noticias…
No era famoso en lo más mínimo. Y tampoco lo era en los Estados Unidos. Lo que aconteció fue que un director de la BBC se había ido de vacaciones a New York a comienzos del invierno de 1962. Y le gustaba el jazz y todo eso, y una vez se encontraba en el Greenwich Village, y en uno de los clubs a los que fue estaba tocando Bob Dylan. En septiembre u octubre de 1962, Dylan sólo tenía un disco editado. Entonces este tipo se dirigió a sus jefes de la BBC y les dijo “Estamos haciendo una obra sobre los beatniks” Creo que era algo de Jack London, no estoy muy seguro ahora. “¿Entonces podemos traerlo? Es sólamente un tipo” Y lo llevaron a Inglaterra. Lo publicité en el Melody Maker, y probablemente en un par de otras publicaciones. Me dieron quince libras. No pude obtener muy buena publicidad de eso, a nadie le importaba un carajo escribir sobre Dylan.

Quizás la idea de un tipo cantando sus canciones folk con su guitarra no sonaba muy atractiva en aquel momento…
Sólo se interesó al Melody Maker, pero las otras publicaciones pop no lo hicieron. El Melody Maker siempre había estado más interesado en el jazz, el folk, y todo eso. Así que hice ese trabajo durante enero, febrero y marzo y luego, el 28 de abril, fui a ver a los Rolling Stones. Entonces básicamente en los cuatro primeros mes de 1963 estuve representando a los Beatles, a los Rolling Stones, y a Bob Dylan. No estuvo nada mal.

¡Representó a los tres artistas más emergentes de ese entonces al mismo tiempo!
Sí, pero recién caí en la cuenta hace apenas cinco años. Los tuve a todos. Sé muy bien cómo fue que me dí cuenta, de repente me encontré pensando en eso durante el funeral de alguien. Fue a fines del año pasado, en el funeral de Chris Stamp, que fue co-mánager de los Who.

¿Le tocó dar un discurso en el funeral?
Bueno, no lo llamaría discurso. Sería algo mucho más humilde. Se supone que uno debe decir unas pocas palabras frente a los asistentes. Y uno de ellos fue, eventualmente, Roger Daltrey (N de la R: el vocalista de The Who). Pete Townshend no asistió porque, como dijo Roger, “Peter está probablemente intentando vender unos libros” Sabía lo que iba a decir en el funeral, pero después dije algo distinto. Y entonces dije “Las grandes bandas…” Y se supone que uno no dice cosas como éstas en un funeral, si uno las dice alguien va a pensar “¿Y éste quién carajo se cree que es?” Porque se trataba, claro, de una ceremonia privada. Dije “Las grandes bandas tienen grandes managers” Y así fue. Brian Epstein (N de la R: el reconocido mánager original de los Beatles), por ejemplo, fue el mánager perfecto.

¿Definitivamente piensa eso?
¡Oh por supuesto! Lo criticaban todo el tiempo, decían que no sabía nada del negocio. ¡Al diablo con ellos! Fue el mánager perfecto. Entonces, en el funeral, dije “Los Beatles tuvieron a Brian Epstein, que fue perfecto…Los Rolling Stones, bueno, yo fui perfecto, y Chris Stamp, a quien hoy estamos homenajeando, junto a Kit Lambert, que falleció antes, eran perfectos para los Who” Y nadie más. ¿Quieren que hablemos de los Kinks?” Y todo el mundo comenzó a reirse, porque los Kinks tuvieron managers terribles, y una pésima discográfica también.

¿Cree que esa es la razón por la que no fueron más grandes y trascendentes de lo que realmente fueron?
Sí, pienso que uno tiene lo que se merece. Sus mánagers eran aficionados. Uno de ellos era un tipo que trabajaba en bienes raíces. El otro, Robert Wace, no sé a qué se dedicaba por aquel entonces, pero aquí va su historia junto a los Kinks. Wace era de clase alta, y contrató a esta banda –en aquella época tenían otro nombre, the Ravens- para que lo secunden mientras él cantaba para todas esas chicas de su misma clase en una fiesta. Y cantaba canciones de Gerry and the Pacemakers, y los Kinks lo acompañaban, y es como que de repente los miró y se dijo a sí mismo “Son bastante buenos, los voy a manejar” Y así fue. De todas formas las bandas que incluyen a dos hermanos en su formación son siempre un maldito problema. Siempre. Don y Phil, de los Everly Brothers, por ejemplo, hasta los Oasis.

Habrá escuchado el rumor que los Kinks se juntarían nuevamente…
Eso nunca va a suceder. Ray Davies dice lo mismo cada vez que está por hacer una gira solista porque piensa que así va a vender más entradas.

Cuando comenzó a trabajar con los Stones, ellos estaban informalmente representados por Giorgio Gomelsky, pero todo cambió cuando Ud. llegó junto a Eric Easton, y se convirtieron en mánagers de la banda.
Había un periodista llamado Peter Jones que trabajaba en la publicación Record Mirror, que me dijo “Mirá, hay una banda sobre la que estamos por publicar algo, y Norman Joplin, que escribe para nosotros, piensa que son muy buenos y blah blah blah. Tal vez sería bueno que vayas y los veas, Andrew” En verdad me sentía muy feliz haciendo publicidad, pero tuve que ir a verlos aquel domingo. Tocaban en un club en el Station Hotel, que de hecho quedaba en la parte trasera del Station Hotel, en Richmond. Giorgio Gomelsky alquilaba el lugar, donde presentaba sus “Noches de Rhythm and Blues” Así que pensé “realmente no quiero ir” porque, viviendo en Hampstead, supuse que iba a tener que tomar el subte hasta el centro de Londres, y de ahí a Richmond. Y eso, en un domingo, me iba a llevar como dos malditas horas. Y los dominos los pasaba con mi madre. Ella me cocinaba, y me planchaba las camisas. Quiero decir, los domingos eran para quedarse en casa. Nos sentábamos frente al televisor a las 8 de la noche y mirábamos el equivalente británico del Ed Sullivan Show, que era Sunday Night at the London Palladium. Pero entonces quien era mi novia en aquel momento, y que luego sería mi primera esposa, me dijo “Andrew, sabés, hay trenes comunes que te llevan hasta allí, en lugar de tener que tomar el subterráneo, y salen directamente de Finchley Road en Hampstead” ¡Así que podía ir directo! En cierta forma me sentí desilusionado, realmente no tenía ganas de ir pero al mismo tiempo pensé “si no voy, cuando me encuentre el martes con Peter Jones, no va a quedar muy bien que digamos”, ya que siempre estaba intentando venderle mis historias al Record Mirror. En aquel momento no me importaba la escena del Rhythm and Blues, realmente no estaba nada interesado en ella, de hecho jamás había escuchado sobre los Rolling Stones. Así que me fui para allá. Salí de la estación de Richmond y entonces me dí cuenta que, para poder acercarme a la parte trasera del Station Hotel, donde estaba el club en el que tocaban los Stones, no podía hacerlo ingresando al hotel, como suele ser, tenía que dar toda la vuelta hasta la parte de atrás. Y ahí me encontré con un callejón, y mientras lo transitaba, me topé con una pareja que estaba teniendo una pelea, discutían. Y se los veía muy atractivos, y se parecían entre sí, lo que los hacía aún más atractivos. Y entonces ingresé al club, y cuando aparecen los Stones en el escenario veo que el muchacho de la pareja era Mick Jagger que, claro, estaba con su novia Chrissie Shrimpton.

¿Cómo fue que convenció a Dick Rowe (N de la R: representativo de la discográfica Decca Records, famoso por no haberse interesado en los Beatles) de que contrate a los Stones?
Fue muy simple. Porque había rechazado a los Beatles, le había dicho que no. De todas maneras en aquel momento Decca hubiera contratado lo que sea. Hubiera contratado a David Crockett, al muñeco de un ventrílocuo….
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Es bien conocida la historia de cómo Ud. alentó a Mick Jagger y Keith Richards a escribir canciones. ¿Qué hay de verdad entonces sobre aquella historia que dice que los encerró en la cocina del departamento en que vivían y los obligó a escribirlas? Nadie mejor que Ud. para confirmarlo, supongo…
Bueno, la historia es real. Pero es como si fuera un acordeón que está cerrado, y que luego se abre. Cambia todo, ¿no? La verdad es que me llevó unos cuantos días convencerlos. En realidad lo que les dije fue “Cualquiera sean los motivos, tienen que ponerse a escribir. Voy a llevar mi ropa sucia a lo de mi madre y, para cuando regrese, tienen que tener algo encaminado” Esto fue cuando Mick y Keith vivían en el departamento de 33 Mapesbury Road. Y lo hicieron. Al principio pensaron que estaba bromeando. Creo que fue Keith que dijo algo así como “qué carajo me está diciendo?” Mi actitud fue la siguiente, “vos tocás la guitarra, entonces podés escribir una canción” Digo, tenían todas las municiones para hacerlo…
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Al mismo tiempo descubrió a Marianne Faithfull, y entonces Jagger y Richards le cedieron “As Tears Go By”, que fue el primer hit de Marianne. Para entonces ya se había referido a ela en los medios como “un ángel con tetas grandes”…
Nunca dije eso. Jamás. No hablo así de nadie. Philip Norman (N de la R: uno de los más conocidos biógrafos de los Stones) lo puso en su libro, pero desconozco de dónde lo sacó. No lo dije. Jamás hablaría así de alguien a quien represento.

Después de todo lo que siempre se ha dicho, ¿cuál es su opinión de los artistas en general?
El noventa por ciento del tiempo están vendiendo algo, y el diez por ciento restante hacen su verdadero trabajo. Por ejemplo, y esto no tiene nada que ver con su autobiografía, a través de los años, excepto durante los últimos veinte, solía leer todas las entrevistas a Keith Richards, y luego me preguntaba “¿Es que no tiene nada más para decir? Sigue repitiendo lo mismo una y otra vez” Entonces luego, cuando me tocó salir a promocionar Charlie Is My Darling (N de la R:  film de los Stones que registra la gira del grupo por Irlanda en 1965, finalmente editada apenas dos años atrás) en los Estados Unidos, realmente no pude creerlo. Quiero decir, hasta el momento particularmente había hecho mucha promoción en los Estados Unidos, pero no tan intensamente como lo estaba haciendo con Charlie Is My Darling. Tuve que participar de dos entrevistas, una para la MTV, y la otra para la CBS. Pero de repente me encontré en la situación de que estaban ensayando las entrevistas previamente, y que entonces necesitaban saber cuáles iban a ser mis respuestas a sus preguntas. ¡Antes de salir en vivo, o bien antes de las entrevistas mismas! Entonces la cosa fue algo así como, me formulaban una pregunta tipo “¿Cuándo fue la primera vez que vio a los Rolling Stones?” Y yo les contestaba, muy sarcásticamente, “Bueno llegó esta ola increíble que hizo impacto sobre mí, y de un momento a otro supe cuál iba a ser mi destino…” (risas) El productor, o la entrevistadora, o su asistente, ¡queriendo saber cuáles serían mis respuestas de antemano!

¿Era del mismo modo en los 60s?
No, para nada, es así ahora. Estamos en la era de, eeh…Cuántas veces en tu vida viste gente siendo entrevistada en TV  diciendo “¡Esa es una pregunta realmente interesante!” Entonces, cuando finalmente la entrevista sale al aire, y sólo porque por causa de esa nueva política ya saben cuáles van a ser tus respuestas, ¡no hay nada que puedas contestar! Hoy día los entrevistadores quieren ser las verdaderas estrellas, y no sus invitados. Quieren ser considerados celebridades, y quieren tener toda la información. Por ejemplo, cuando Keith hace las entrevistas, al final todo lo que queda es un poco de música accidental. Y es aún peor. Siempre hay una productora dando vueltas, ¡y entonces es como si uno no estuviera ahí! Ella le dice al entrevistador “Hacele algunas preguntas que sean más arriesgadas, todavía no le preguntaste nada realmente interesante” Y el resultado de todo ésto es gente como Justin Bieber o Miley Cyrus. Justin Bieber es genial. También lo es Miley Cyrus. La otra, Taylor Swift, fue genial. Y luego se convirtió en una fuckin’ Bette Davis.

¿Le gustan los artistas nuevos adolescentes? ¿Qué puede opinar sobre los discos de esta era?
Pienso que hoy día es realmente difícil hacer un disco que tenga algo de sexo, o que pueda mejorar algo en un mundo que todo es pura tecnología. La tecnología es como un preservativo que actúa sobre la música. No importa si hoy día grabás con cintas, aún así terminará siendo destruído por la tecnología.
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Por lo que podríamos aplicar el mismo concepto a los artistas actuales, según lo que Ud. dice. Y reitero mi pregunta sobre la escena actual, ya que estamos.
Bueno, no me gusta ver a Miley Cyrus fumando marihuana públicamente. Nosotros consumíamos drogas, pero de manera progresiva. Comenzamos fumando marihuana, y después pasamos a las anfetaminas, y luego a esto o lo otro. Pero siempre nos fijábamos en los libros de medicina para saber lo que estábamos haciendo. No consumo drogas ahora, pero antes pensaba que la marihuana era inofensiva para las personas que no eran adictos o alcohólicos, pero hoy en día no es la misma marihuana de los 60s. Es química. Y eso es diferente. La comida también está llena de químicos. El pan no es pan. Lo mismo para el pollo, o el pescado.

Keith Richards dice que empezó a consumir heroína porque lo ayudaba a superar su timidez al enfrentar la fama y el éxito. Pocos lo han conocido tan bien como Ud., al menos en los primeros años de los Stones. ¿Cree que esa fama de mujeriego o de fiestero la tuvo bien ganada?
Sí, entiendo que ese fue el motivo por el comenzó a meterse en la heroína. Es igual que cuando Paul McCartney habla sobre John Lennon y dice “Brian Epstein también gustaba de mí” Quiero decir, ¿a quién le importa? Keith tiene reputación de Don Juan. No recuerdo que sea así. Puede que lo haya sido. Si lo fue, fue muy reservado al hacerlo. Mi primera esposa le presentó a su primera novia, Linda Keith. ¡Porque Keith tenía que estar saliendo con alguien! No podía ser de otro modo. Pero al mismo tiempo Linda estaba saliendo con Jimi Hendrix. Lo único que ella quería, en verdad, era aumentar su status social saliendo con Keith. Era muy astuta. Una vez en New York me insistió para que la lleve a cenar, y de ahí fuimos a ver tocar a Jimi Hendrix. Hendrix estaba completamente drogado. O él no tocó esa noche, o bien lo hizo y yo estuve muy confundido. Yo también estaba bastante drogado. Linda se acostaba con Keith, y yo era manager de Keith en ese mismo tiempo, por lo que me pregunté “¿Qué carajo estoy haciendo aquí?” Si Jimi tocó, no le presté atención. Era todo muy confuso para mí. Después del show me fui a mi hotel, y a eso de las 2 de la mañana recibí un mensaje de mi esposa desde Inglaterra que decía “Linda me llamó y me dijo que la habías invitado a salir. ¿Cuál es el motivo por el que invitaste a salir a Linda?” Bueno, las mujeres en el ambiente musical, viste cómo son. Si te fijás en el proceso de escribir una canción, se trata básicamente de dos tipos viviendo juntos,  y componiendo grandes canciones. Ya sea en una habitación, detrás del escenario, o en una van. Durante la mayor parte de sus vidas, no pueden conseguir novia. Entonces tienen novia y pasan a vivir a lugares separados. No importa si son John Lennon y Paul McCartney, o Mick y Keith, o Steve Marriott y Ronnie Lane. Y luego tienen que ponerse a concertar citas para seguir llevándose bien, en lo posible con sus benditas novias fuera de todo eso. 7

Y eso afecta a las bandas, según su opinión. Como aquel hecho amoroso que involucró a Brian, Anita (N de la R: novia original de Brian Jones, quien luego pasó a ser la de Keith Richards) y Keith…
Exacto. Cuando Allen Klein comenzó a trabajar como mánager de negocios de los Beatles, justo estábamos de gira, y yo nunca quise que sus novias nos acompañen. Nunca las quise en las giras, ni tampoco en el estudio. ¡Pero Klein las trajo! Hay todo un tema de distracción, porque un hombre se comporta diferente frente a su pareja, es obvio, y tan simple como eso. ¡Pero Allen Klein las trajo! Así es como son las cosas con los grupos y sus novias. Y entonces luego sucede lo inevitable. Se vuelven famosos, están ocupados, y entonces el proceso compositivo, y en general, se torna todo un problema.

¿Sucedió lo mismo con Humble Pie después de los Small Faces? ¿Marriott y Lane tenían el mismo problema? (N de la R: banda que Oldham manejó tras dejar de trabajar para los Stones en 1967)
Era diferente, y muy extraño. Steve Marriott demandaba que lo adoren. Era él y solo él.

Volviendo a los Stones, ¿mantiene el contacto con alguno de ellos actualmente? Mantengo escaso contacto con Keith Richards, y generalmente a través de su mánager. Él me envía faxes de vez en cuando. Una vez estaba con él en una de estas ceremonias del Rock and Roll Hall of Fame en New York, en los años ‘80, y ví que Billy Joel también estaba ahí. Por lo que le dije a Keith, “Mirá, ahí está Billy Joel, quisiera preguntarle cómo lo hace” Y Keith me dice “¿Para qué querés hablar con él?” A lo que le contesto “Billy escribe sus canciones solo, quiero saber cómo es el proceso de escribir solo” Entonces nos acercamos a Billy, le hago mi pregunta, pero Billy no tiene la más remota idea de lo que estoy hablando. “¿Cómo lo hacés, Billy? ¿Sabés cuando parar? ¿Cuál es tu reacción al hacerlo si no hay alguien junto a vos?” Bueno, mis preguntas nunca podrían haber tenido algún sentido para él, porque así lo hace, jamás va a entenderme. Y Keith dice “Andrew, él no tiene la más puta idea sobre qué estás diciendo, ¡dejémoslo tranquilo de una vez!” Mis preguntas no le resultaban lógicas a Billy porque a él nunca le tocó hacerlo del modo al que me referí antes, que es el de dos personas escribiendo canciones al mismo tiempo.
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Un caso similar sería el de la dupla compositiva Elton John y Bernie Taupin…
¡Ojalá hubiesen parado de hacerlo! (risas) ¡Era tan jodidamente aburrido! A lo que voy es, me refiero a los últimos cuatro discos que escuché. El de Paul McCartney, David Bowie, Elton John y Carlos Vives. Nunca los voy a volver a escuchar. Sólo los escuché una sola vez, estoy hablando de sus más recientes trabajos. El tema de difusión de Bowie fue como esas ventanas atractivas de algunas tiendas, pero una vez que entrás al negocio, está vacío. Y respecto a Paul McCartney, tanto sobre el escenario como en su vida es el mejor entretenedor, y es increíble. Pero en los últimos dos años, digámoslo así, de un modo muy educado, mató a John Lennon. Finalmente lo logró. John Lennon muerto no puede competir con la energía vital de Paul. Cuando su ultimo álbum fue lanzado, la mayoría de la gente lo consideró horrible. Pero luego no sé qué sucedió. Algunos de los  críticos de música más renombrados de los Estados Unidos, como Bob Leftsez, de repente cambiaron de opinión, diciendo “¡Oh qué gran disco!” Me llevé el disco a mi casa en las afueras de Bogotá, en la jungla, lo escuché y me dije “¡Estos tipos deben estar jodiendo!” Un disco con cuatro productores, y todo eso. No es que lo esté criticando. Entiendo que músicos como él, o Elton John, tienen que seguir yendo a estudios y grabar discos. Porque cuando teníamos veinte o veinticinco años, estaba esa pasión por hacerlo. Ahora ellos tienen setenta, y es básicamente como una enfermedad. El problema es, cuando gente como ellos graban discos, puede que se sientan jóvenes al hacerlos, pero luego cuando los escuchamos nos sentimos viejos. Me hacen sentir jodidamente viejo, no quiero escucharlos. Ahora bien, los shows de McCartney son grandiosos, por lo que no necesitamos discos nuevos. Irónicamente, recuerdo este disco que grabó Neil Diamond hace unos cinco años con el productor Rick Rubin. Me dije “Oh éso seguro va a estar buenísimo”, y entonces lo compré. Pero Rubin no hizo con Neil Diamond lo que hizo junto a Johnny Cash. Pero es que Johnny Cash se estaba muriendo en ese momento, por lo que es una situación completamente distinta. Hace que la relación y el resultado final sean diferentes. Entonces lo que ocurre una vez que los escuchás, terminás no registrando ni una de las canciones del disco, pero sí empezás a recordar las viejas canciones de Neil Diamond. Y lo mismo sucede con McCartney y su disco “New” Luego de escucharlo, me pasé los dos días siguientes tarareando canciones de los Wings. Y ocurrió lo mismo con el álbum de Brian Wilson sobre Gershwin, “Brian Wilson Reimagines Gershwin”. Sólamente una canción suena como Pet Sounds, y es la que de hecho se usó para publicitarlo. El resto es una auténtica mierda. Suena como Alvin and the Chipmunks, es terrible. La gente mayor debería hacer música vieja, es así.

10¿Cuál fue su intención cuando lanzó su propia su propio sello independiente, Immediate Records, en 1965? El listado de artistas que tenía el sello era realmente impresionante. Rod Stewart, Chris Farlowe, John Mayall, los Small Faces, Fleetwood Mac y Humble Pie, entre otros grandes nombres.
Fue muy simple. Me gustó la idea de una compañía discográfica independiente. En verdad estaba copiando la idea de Phil Spector, Red Bird, Leiber and Stoller, Liberty Records, Specialty Records, pero al mismo estaba consumiendo muchas drogas. Y no quise seguir trabajando para Decca Records. Porque todo lo que podían decirme, estando yo tan drogado, me resultaba hilarante. Así que formé mi propia compañía de discos.

Bueno, no le fue tan mal…
Funcionaba muy bien, mientras tuve el dinero para poder financiarla.

Su último libro hasta el momento, Stone Free, está dedicado a Brian Epstein…
Claro, es un libro sobre managers. Porque Epstein fue el primero en lo suyo. De vez en cuando me toca pasar estas situaciones como tener que soportar que alguien dude si Epstein fur un buen mánager. Si Brian Epstein no hubiera perseverado y obtenido un contrato de grabación para sus muchachos, no estaríamos aquí. Tan simple como eso. Él abrió la puerta. Recordemos todos los insultos que tuvo que soportar al principio. Había esencialmente dos cosas contra él que resultaban horribles en Inglaterra en 1961 o 1962. Y eran cuando comentaban de manera irrespetuosa que Epstein era judío, y que era gay. Duro, muy duro. En la Inglaterra de esos años ser judío, y además gay, ¡era casi considerado como ir en contra de la ley! (risas)
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Sólo restaba que también haya sido negro…
¡Claro! Pero hasta el mismísimo Paul McCartney también se expresó feamente. Yo estaba junto él en un programa de TV, y Paul dijo “Sabemos que Epstein es bueno en los negocios porque es judío” Así es como pensaba la gente. Pero el asunto es, después del rechazo de Decca, les consiguió EMI a los Beatles. Pero también fue insultado cuando lo trasladaron a Parlophone, porque Parlophone era un sello discográfico para comedias. George Martin era productor de comedias. Produjo a los que fueron los Monty Python de los 50s y los 60s, The Goons, con Peter Sellers, Spike Milligan y Harry Secombe. Martin produjo a un comediante inglés llamado Charlie Drake, que tuvo un éxito muy grande con su versión de una canción llamada “Splish Splash” Además produjo el que fuera el disco más exitoso de 1959, “Goodness Gracious Me”, cantado por Peter Sellers y Sophia Loren. Era todo tan ridículo. Fue un accidente pensar que George Martin podría ser la persona perfecta para los Beatles. Es más, George Martin no estuvo presente en sus dos primeras sesiones de grabación. Fue su asistente quien estuvo allí cuando grabaron “Love Me Do” y “Please Please Me” El asistente levantó el teléfono, llamó a George Martin y le dijo “George creo que deberías venir por aquí, son buenos” Y de ese modo el asistente, Ron Richards, obtuvo su premio consuelo, cuando lo convirtieron en encargado de la división Artista y Repertorio, y luego produjo a los Hollies. Fijate en lo que sucedió en los Estados Unidos. Capitol Records, que pertenecía a EMI, no quiso editar a los Beatles y entonces, de no haber sido porque Brian Epstein continuó, ahora yo no estaría aquí, ni tampoco estaría haciendo radio veinte horas cada semana (N de la R: Oldham conduce su propia programa en la señal radial de internet Little Steven’s Underground Garage), y así es la vida.
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Ésta no es su primera visita a Argentina. Su primera vez fue a principios de los años ’90 para producir a los Ratones Paranoicos, y luego trabajó con Charly García mezclando uno de sus álbumes.
Sí. La experiencia con García no fue para nada buena, prefiero evitar comentarios. La historia fue así. A principios de esa década intenté trabajar con un par de artistas colombianos, pero por distintos motivos los resultados tampoco fueron satisfactorios. Bueno, por empezar no debería haber intentado trabajar con artistas cuya inspiración estaba basada en los 80s. Soft Cell, The Human League, etc. En verdad hubo muchos discos de esa época que me gustaron, pero producirlos no iba a resultar buen negocio para mí. No era ese tipo de productor. Interesantemente iba en un taxi ayer aquí en Buenos Aires y en la radio sonaba “Out of Touch” de Hall & Oates. Cuando la canción fue editada en los 80s realmente me encantó, y ahora recuerdo por qué fue así. Hay al menos dos o tres canciones de la era Motown que suenan cuando uno escucha “Out of Touch” Una de ellas es “It’s the Same Old Song”, de los Four Tops. Como sea, me encontraba en Malibu, Los Angeles a principios de los 90s junto a mi esposa Esther y mi hijo Max. Acababa de encontrar a una perrita perdida justo en el momento en que estaban por llevarla a la perrera. Finalmente le dimos medio valium, la metimos dentro de una caja de sombreros y la enviamos a Colombia, donde estuvo con nosotros por casi doce años. Fue el primer perro que tuvimos. En fin. Como te decía, estando en Malibu recibí un mensaje de un tal Cachorro López, que había estado intentando ubicarme. Finalmente hablamos. Me estaba llamando de parte de Juanse de los Ratones Paranoicos. Querían que les produzca su primer disco para Sony. Y entonces vine a Buenos Aires por primera vez. Fue amor a primera vista. Con Buenos Aires, con el espíritu de Argentina, y con los Ratones Paranoicos. Los Ratones y la Argentina me dieron vida, y yo les dí hits. Fue un buen intercambio. Su música era mucho más natural para mí que lo que se había hecho en los años ’80, e hicimos buena música juntos. Los Rolling Stones, Humble Pie y los Ratones Paranoicos, las tres experiencias musicales junto a bandas más importantes en mi vida.

Para terminar, Ud. siempre utilizó un tipo de lenguaje especial cuando escribía los textos que iban en las contratapas de los discos de los Stones, y también en los libros que escribió. Por momentos es un inglés a veces retorcido, entremezclado. ¿Lo hizo intencionalmente?
Mirá, cuando uno escribe un libro es como hacer un disco. Primero tengo que entretenerme a mí mismo.

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