ENTREVISTA: “TOCAR ES ALGO TERAPÉUTICO”, DICE DAN DONEGAN DE DISTURBED

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Publicado en Revista Madhouse el 7 de septiembre de 2016

En charla telefónica desde Toronto, Canadá, y a pocos días de presentarse como parte del Maximus Festival que se llevará a cabo este sábado en Ciudad De Rock, previo paso por Sao Paulo, hablamos con Dan Donegan, guitarrista de Disturbed, que tras cinco años sin pisar nuestras pampas anuncian un nuevo arribo al país de la mano de su último disco de estudio, “Immortalized”. Será Metal o no será nada.

Empezando de adelante hacia atrás, ¿en qué anda la banda? ¿Qué es lo que han estado haciendo últimamente?

Básicamente este año estuvimos muchísimo de gira. En este momento estamos haciendo un tour junto a Breaking Benjamin, Alter Bridge y Saint Asonia. Empezamos hace sólo dos semanas, pero estuvo genial. Grandes bandas, grandes tipos. Ocasionalmente, a veces algunos de ellos se nos unen en el escenario para hacer algo juntos, y estamos tocando generalmente en grandes anfiteatros al aire libre. Es una gira por EE.UU., pero también incluye algunos shows en Canadá, de hecho anoche tocamos en Montreal.

Vuelven al país como parte del cartel del Maximus Festival, que también incluye bandas como Rammstein, Marilyn Manson, Hellyeah, Bullet For My Valentine, etc. ¿Les gusta tocar con bandas de estilos similares? ¿O formarían parte de  un festival más ecléctico, tipo Woodstock, con bandas de otro tipo?
Yo toco donde sea y cuando sea, no me importa quién más esté formando parte del concierto, pero sí, generalmente siempre es con otras bandas de hard rock, con las que somos amigos, por lo que no existe competencia entre nosotros. Todo lo que uno quiere es salir a tocar y que sea un momento memorable para tu propia banda. Es todo lo que el mundo quiere, y somos todos parte del mismo juego. En unos días vamos a formar parte del Maximus Festival en Sudamérica que mencionaste, y todo lo que tenemos para dar es mucha energía, y así los fans van a poder experimentar grandes performances.Personalmente y como músico, ¿te sentís más cómodo en los festivales multitudinarios o preferís los conciertos en salas más pequeñas? ¿Cómo se prepara la banda en ambos casos?
Me gusta que sea variado. Desde ya, es fantástico tocar para decenas de miles de personas en festivales, pero el punto es que nos gusta sentir la energía del público, poder oír sus voces y sentir lo salvajes que pueden ser, por lo que siempre intentamos tocar para la mayor cantidad posible de gente. Eso es buenísimo. Y cuando tocamos en clubes, me encanta que el ambiente sea caliente y sudoroso, y estar bien cerca de los fans, y lograr contacto visual. No somos el tipo de banda que sale a escena sólo para hacer sus canciones, nos encanta que la audiencia se involucre y sea parte del show. Nos gusta que se incorporen y compartan momentos con nosotros. Amo conectarme con ellos, y ver cómo los afecta la música.

Lo que es casi imposible de lograr frente a 50.000 personas, o más…
Es verdad, se hace difícil con las barricadas, y todo eso. Siempre nos gusta estar cerca y que nos choquen las manos, y poder conectarnos así. Son siempre grandes momentos. Lo sabemos desde que éramos chicos. Yo era ese pibe en la multitud que estaba viendo mis bandas favoritas, y siempre quería tener esos momentos con los artistas que iba a ver.
TENEMOS LA SUERTE DE CONTAR CON UNA CARRERA QUE DURÓ MUCHÍSIMO. Y ADEMÁS PODER SENTIR QUE ESA CARRERA CONTINÚA CRECIENDO.
 
LAS RAÍCES DE DAN
Ya que estamos, ¿cuáles eran esas bandas favoritas que ibas a ver?

Pantera, Metallica, Aerosmith, Van Halen, básicamente cualquiera de las que venía a mi ciudad, si es que yo podía estar justo en ese concierto. Y siempre esperaba que ellos se den cuenta cuánto significaba para mí su música. Nos gusta verles las caras, y que al mismo tiempo se den cuenta que los estamos reconociendo. Y eso es algo que viene pasando hace rato. Los fans saben cuánto nos importan. Y de no ser por ellos, no podríamos estar haciendo esto.

¿Ibas a ver solamente bandas de Metal y de hard rock, o también de otros estilos?

No, me gusta de todo. Siempre aprecié el buen entretenimiento y la buena musicalidad. Si bien lo mío es el rock pesado, siempre que pude iba a ver a Fleetwood Mac. Música y armonías increíbles. Lindsey Buckingham es un guitarrista grandioso. Admiro a bandas así, que lo estuvieron haciendo durante décadas.

¿Sos fan del rock clásico americano?

Tal cual. Puedo ir tranquilamente a ver bandas así. Incluso una vez tocamos con Foreigner como parte de un festival, si bien ya no están todos los miembros originales.

Como Mick Jones, que ya no forma parte del grupo…

No está más, pero está Jeff Pilson de Dokken, si bien es una formación nueva. Siempre fueron una gran banda de rock, con todos esos himnos que tocaban. Es el tipo de canciones que escuchaba cuando era chico.

Al día de la fecha las bandas que aún llenan estadios por sí solas son los aquellas consideradas “dinosaurios”: AC/DC, Kiss, Guns N’Roses, los Stones, Metallica, McCartney. ¿Por qué pensás que esto no pasa con las bandas más actuales? ¿Pensás que el futuro del rock está en los grandes festivales multitudinarios con muchas bandas y artistas, como es el caso del Lollapalooza, entre otros?

No lo sé. Veo que viene mucha gente a nuestros conciertos. Sé que paramos durante casi cuatro años, y al mismo tiempo existe un nuevo nivel de excitación de nuestros fans para vernos nuevamente. Respecto a esas grandes bandas que mencionaste, siempre han resistido el paso del tiempo. Y me parece genial que le den a sus admiradores la chance de seguir disfrutando de lo que habían descubierto 30 o 40 años atrás.

¡O 50!
Correcto, ¡y es una gran oportunidad! En cuanto a nosotros, cumplimos nuestro vigésimo aniversario como banda la semana pasada, y cuando pienso en eso me digo “¡Dios mío, no puedo creer que hayan pasado veinte años!”. Tenemos la fortuna de seguir. A veces es difícil mantenerse relevante dentro del negocio de la música por no más de uno o dos discos, y el haberlo estado haciendo durante dos décadas, y con shows que cada vez son más grandes, es genial. Tenemos la suerte de contar con una carrera que duró muchísimo. Y además poder sentir que esa carrera continúa creciendo.UN CANTO A LA ARGENTINA
Ya estuvieron en Argentina en 2011. ¿Te quedó algún recuerdo en particular de aquel concierto, y del público?
Sí, y es que eran realmente ruidosos. Que eran grandiosos, y que cantaban todo el tiempo. Una de las cosas que nunca olvido, y que me da escalofríos cada vez que lo recuerdo, es de una vez que tuvimos un problema técnico con la electricidad del lugar mientras tocábamos. Estábamos haciendo nuestra canción “Inside The Fire”, y la electricidad se cortó completamente en el momento de mi solo de guitarra, y los fans lo cantaron hasta la última nota, ellos se encargaron de reemplazar el solo comletamente. ¡Fue tan imponente que nos hayan ayudado! Es una de las mejores cosas que me pasaron, uno de los mejores momentos que viví.

Algo así como “OK, se cortó la electricidad? No importa, aquí estamos”, ¿verdad?

Más allá de que canten ese solo fue su oportunidad de poder cantar al unísono. Y me encanta eso de que sean los sudamericanos los que comenzaron con el cantito de “olé olé olé”, que hoy se escucha en todas partes. “¡Olé olé olé olé, Dis-turbed, Dis-turbed!”… Lo escuchamos en todos lados, pero empezó allí.

Sí, es algo muy clásico, y que viene del fútbol.

Sé que es algo universal, pero el “olé” de Disturbed comenzó allí. Y es genial que ahora podamos tener ese cantito con nuestro público, donde sea que toquemos.

¿Tienen ocasión de tomar contacto con el país que les toque visitar cuando viajan, y con la gente?

Desde ya, de hecho al llegar a cualquier aeropuerto siempre nos encontramos con fans que quieran sacarse fotos con nosotros, o darnos la mano. Siempre fuimos muy personales, y si se da que tenemos una noche libre en una ciudad, nos gusta salir y conocer gente. Es lo que hicimos siempre, aún cuando estuvimos sin tocar. Nuestros fans nos dieron una vida increíble, y siempre fueron muy leales, por lo que nos sentimos como si fuéramos familiares suyos. Incluso somos muy de hablar de cosas que nos pasan en nuestras vidas, más allás de lo que tenga que ver estrictamente con la banda, y las publicamos en las redes sociales. Queremos conocerlos. “Mi hijo nació tal día…” y cosas por el estilo.

Luego de los tristes sucesos acontecidos a fines del año pasado en Francia, más precisamente la masacre terrorista en el concierto de Eagles Of Death Metal, ¿consideran más este potencial peligro al salir de gira? ¿Qué pasa con las demás bandas en EE.UU.? ¿Hablaron con colegas al respecto?

No es que lo hayamos discutido con otras bandas, pero sí lo hicimos entre nosotros, o con nuestro management. Es terrible ver que ocurran tantos actos terroristas, realmente me rompe el corazón. ¿A qué ha llegado la humanidad? O mejor dicho, la falta de humanidad…  Eso sí, no vamos a vivir con miedo. Es lo que los terroristas quieren. Quieren que tengamos miedo y que eso nos impida hacer cosas. La música siempre fue algo terapéutico para todo el mundo, y no nos vamos a alejar de eso. Es lo que siempre quisimos hacer, y es por eso que hacemos música. Nos ayuda con las emociones. Tocar es algo terapéutico. Por ejemplo, hace unos años hubo un gran terremoto en Nueva Zelanda, y nosotros fuimos la primer banda de rock en volver a tocar allí después del desastre. Los fans necesitaban algo para poder sobrellevar la vida y lidiar con la destrucción de su ciudad, y les dimos esperanza, al menos por esa noche. No vamos a salir corriendo por causa de los terroristas, siempre tendremos esperanza que la seguridad funcione. Y que la gente esté atenta y se cuiden entre ellos.

JUNTOS Y POR SEPARADO
Volviendo a la banda, en 2011 anunciaron una pausa por tiempo indefinido, en el cual aprovecharon para encarar diversos proyectos por separado, como Kiss en 1978… ¿Cómo fue que tomaron esta decisión, que podría calificarse de inusual? ¿Tenían un plan de separarse temporalmente y volverse a reunir tiempo después, o fue todo espontáneo?

Realmente nunca nos pusimos una fecha. Después de 11 o 12 años, pensamos que iba a ser mejor tomarnos un descanso, y que también lo puedan tener los fans. Explorar otras cosas. Volver a casa, pasar tiempos con nuestros hijos y familias. David se casó y poco después tuvo su primer hijo. Yo estuve entrenando a mi hijo para su equipo de fútbol americano que, ya que estamos, te cuento que le fue muy bien… Fue regresar a nuestros hogares y ser gente común, vivir una vida normal. Y artísticamente nos dio la posibilidad de mejorar como músicos en otras áreas. Mike y yo formamos una banda llamada Fight Or Flight, con la que editamos un álbum, y también salimos un poco de gira.

Precisamente estaba por preguntarte sobre Fight Or Flight, en el que contaste con tu compañero de banda Mike Wengren en batería (N.: más Jeremy Jayson en guitarra, Dan Chandler en voz y Sean Corcoran en bajo) ¿Cómo fue la aventura de grabar el álbum “A Life By Design” ?  ¿En qué considerás que tu proyecto se diferencia de lo que solés hacer con Disturbed?

Bueno, por empezar la idea no era hacer un álbum de Disturbed con un cantante diferente. Queríamos hacer un álbum de rock. Yo estaba escribiendo con un cantante llamado Dan Chandler, de la banda Evans Blue. Nos habíamos puesto a escribir canciones sin saber cuáles eran nuestras intenciones. Necesitaba alguien con quien hacerlo. Nos propusimos un desafío, que fue el de hacer rock más directo, y ver quién iba a encargarse de la primera voz, y de los coros. Algo que no solemos hacer muy seguido con Disturbed. Por lo que dejar de tocar por un tiempo nos hizo mejores músicos, fue encarar ese desafío, como dije anteriormente, y así poder expandirnos. Todo eso mejoró nuestra confianza y nuestras habilidades vocales, y trajo cosas nuevas a la mesa de Disturbed.

LA MÚSICA SIEMPRE FUE ALGO TERAPÉUTICO PARA TODO EL MUNDO, Y NO NOS VAMOS A ALEJAR DE ESO. ES LO QUE SIEMPRE QUISIMOS HACER, Y ES POR ESO QUE HACEMOS MÚSICA. NOS AYUDA CON LAS EMOCIONES.
 
¿Qué te parecieron los proyectos de tus otros compañeros de banda?  (N. El cantante Dave Draiman armó Device, y el bajista John Moyer lo hizo con Art Of Anarchy, o con Adrenaline Mob)

David es un gran compositor de canciones. Personalmente me hubiera gustado que haya hecho algo más diferente. Creo que el disco fue bueno. Es un tipo muy talentoso y siempre seré su fan, pero estilísticamente me gustaría verlo hacer algo que vaya un poco más allá de lo que hace en Disturbed. Sé lo que podría hacer, tiene muchas facetas. Podría ser más experimental, pero creo que se sintió cómodo con Device. En cuanto a John, hizo Adrenaline Mob junto a grandes músicos, como Mike Portnoy, uno de los mejores bateristas que existen, y también hizo algo muy interesante con Geoff Tate de Queensrÿche. Siempre se mantuvo ocupado. También produjo algunas bandas. Para el momento que Disturbed regresó, todos teníamos nuevas cosas para aportar, experiencias nuevas que vivimos durante esos años, lo que nos convirtió en una banda mejor.

¿Cómo fue el regreso a Disturbed luego de esta pausa? ¿No les inquietaba pensar que la gente pudiera haberse distanciado del grupo luego de todo ese tiempo que estuvieron sin tocar como banda?

Volvimos con toda la confianza, y sabíamos que íbamos a terminar haciendo el mejor álbum posible. Nuestros fans siempre fueron muy dedicados, y sabíamos que iban a a estar esperándonos. Queríamos sorprenderlos, pero sin anunciar que estábamos por hacer un disco nuevo. Queríamos mantenerlo en secreto hasta que lanzáramos el primer single del álbum, y darles a entender que había todo un disco nuevo grabado, y que estaba listo para ser editado.

OÍD INMORTALES EL DISCO SAGRADO
“Immortalized” es un álbum del cual puede decirse que cumplió con las expectativas y estuvo a esa altura a la que hacés referencia. ¿Creés que la pausa de alguna manera los enriqueció?

Estar distanciados y volver nos hizo apreciar aún más a la banda, y también más entre nosotros.

Como la mayoría de las separaciones momentáneas, que pueden resultar siendo muy saludables…

Es verdad, siempre lo comparo con formar parte de un matrimonio. Podés estar muy cómodo o no con esa relación, entonces te separás un tiempo para darte cuenta de la importancia del otro, y la química entre ambos.

En el principio Uds. trabajaban todos juntos en Chicago, luego se mudaron a estados diferentes. ¿Hubo una decisión deliberada de volver a trabajar conjuntamente en un mismo lugar para este álbum?

La tecnología es maravillosa, nos permite enviarnos emails y archivos entre nosotros, pero esta vez nos dimos cuenta que necesitábamos estar todos en la misma sala. Precisábamos improvisar ideas, capturar ese momento estando juntos, y no enviándonos mensajes de correo. Queríamos volver a ser una banda, por lo que hicimos el esfuerzo consciente de volar más seguido para visitarnos. Yo iba a Austin, Texas, donde vive David, y pasaba tiempo en su casa. O él venía a Chicago a visitarme a mí. Porque cuando escribo un riff, tengo que verles la cara a los otros para ver cómo reaccionan.

Aquello de codearse…
¡Exacto! Y nos dimos cuenta de que es el mejor sistema, el que nos da mejores resultados. Y además es la forma en que lo hacíamos al principio. Teníamos que volver a hacer ese esfuerzo.

¿Cómo fue trabajar con el productor Kevin Churko (N. Ozzy Osbourne, Five Finger Death Punch)? ¿Cuál considerás que fue su mejor aporte o colaboración al sonido del grupo, teniendo además en cuenta que “Immortalized” tenía que tener éxito?

Lo único que queríamos era trabajar con alguien que respetáramos, del que admiráramos el trabajo que había hecho con otros. Y que aportara más oídos para brindar una idea, o una opinión. “OK, eso suena bien, pero por qué no intentás esto, o lo otro…” Kevin fue como un miembro más en el grupo. Y fue grandioso. Un músico completo, por lo que estaba lleno de sugerencias. Él es básicamente baterista, pero también puede tocar guitarra, bajo o piano, y aparte sabe de teoría musical.

CREO QUE SOMOS HONESTOS. ESCRIBIMOS SOBRE EXPERIENCIAS VIVIDAS. NO SE TRATA SIMPLEMENTE DE PALABRAS QUE LLENEN ESPACIOS. COSAS QUE NOS APASIONAN, SEAN SOBRE RELIGIÓN, POLÍTICA O RELACIONES.
 
En el disco aparece una versión de “The Sound Of Silence”, de Simon and Garfunkel. ¿De dónde vino la idea de grabarla?

Habíamos estado pensando en qué cover hacer esta vez, y nos dijimos “busquemos más profundamente”. Ya habíamos hecho cosas de los ochenta. Y un día vino Mike, nuestro baterista, y la propuso. Era una gran elección a nivel letra y una canción brillante, desde ya. Queríamos experimentar con ella, pero no de una manera predecible y que sea simplemente una canción heavy, que es lo que la gente iba a suponer que haríamos. Proponernos otro tipo de desafío.

Lo que resultó muy interesante. Creo que está muy bien hecha.

Gracias. Queríamos que tenga ese estilo de Disturbed, pero con el agregado de la parte orquestada. Los violines, el violoncello, la guitarra acústica… buscábamos que sea mejor música, y que eso fuerce a David a hacer vocalmente algo que los fans no hayan escuchado antes. Y logró una performance vocal grandiosa. Creo que hasta él mismo se sorprendió de lo conseguido, tras haber logrado la confianza para hacerlo.

TODAS LAS LUCES TODAS
Volviendo al show en Argentina, ¿van a presentar exclusivamente material de “Immortalized” o también van a incluir algún tema de los proyectos solistas?

No va a haber nada de los proyectos en solitario, sólo canciones de Disturbed, pero hacemos una muy buena mezcla de todos los álbumes, de la mejor manera posible. A veces buceamos en nuestro catálogo y tocamos algo que tal vez no hicimos en doce, trece o catorce años. Nos resulta muy divertido hacerlo. Pero nada de los discos que hicimos individualmente, definitivamente.

¿Cómo definirías hoy la música y la propuesta de Disturbed, en un panorama con tantas bandas del mismo estilo? ¿Qué tienen que nadie más tenga?

No quiero decir que otros artistas no tengan algo, porque probablemente sí tengan algo diferente para ofrecer también.

Bueno, es que fue una pregunta con truco…

¡OK! (Risas) Creo que somos honestos. Escribimos sobre experiencias vividas. No se trata simplemente de palabras que llenen espacios. Cosas que nos apasionan, sean sobre religión, política o relaciones. Vienen del corazón, y creo que cuando sos honesto, resulta terapéutico. Cuando escribimos sobre cosas así, nos damos cuenta que los fans también se relacionan con ellas, porque son las mismas experiencias. Creo que el poder conectarse con todo eso es la clave de nuestro suceso.

Bueno, por mi parte es todo, si hay algo más quieras agregar…

Gracias. Realmente estoy muy feliz de poder volver. Tuvimos una gran experiencia la última vez que estuvimos allí, y estamos muy excitados de poder regresar y tocar en un evento mayor, con mayor cantidad de público y más energía.

Espero que esta vez no haya cortes de luz. Y de ser así, ya sabés que siempre va a haber alguien para ayudarlos.
¡Yeah! (Risas) ¡Muchas gracias!

 

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METALLICA Y LOS PRIMEROS 25 AÑOS DEL HISTÓRICO ‘BLACK ALBUM’

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Publicado en Revista Madhouse el 12 de agosto de 2016

Es incontrovertiblemente una de las máximas más trilladas que pueden haberse dado a lo largo de varias de las trayectorias de las bandas de la historia del rock: cualquier intento de apartarse de una fórmula musical que hasta ese momento dio buenos resultados y logró satisfacer los deseos de sus fans, puede ser rechazada por éstos ante cualquier cambio posible en el sonido que los había conquistado. Y tuvo que ser Metallica y su quinto disco de estudio, aquel del mismo nombre de sus progenitores que terminó siendo más conocido bajo el título extraoficial de “The Black Album”, que logró ejemplificar como ningún otro el bendito síndrome de la separación de aguas.

En uno de los banquillos del ring, los viejos fans que se resistieron con sangre, sudor y lágrimas al adiós que el grupo le había dado al thrash metal puro que los había definido desde su primer álbum “Kill’Em All” de 1983 hasta prácticamente su antecesor “…And Justice For All”, que hasta entonces había sido el más complejo y técnico de sus trabajos. El así llamado “The Black Album”, lanzado mundialmente el 12 de agosto de 1991, a través de Elektra Records, continuaba siendo un álbum rico en hard rock y metal del bueno, pero claro, ya nada volvería a ser como antes. Atrás habían quedado las canciones aceleradas que tanto amaban los desahuciados headbangers y que ahora contaban con un nuevo estilo y propuesta, la de las canciones no menos pesadas pero más simples y lentas que priorizaban las melodías. Las mismas que conquistaron a los del otro banquillo del cuadrilátero, y que les ofrecieron hacerse de una nueva legión de fans que acabaría llevándolos al megaestrellato, incomparablemente mucho más masiva, y la primera gran manifestación de que Metallica ya no estaba más interesada en ofrecer thrash metal puro, para ganarse a cambio un lugar nunca imaginado en el mainstream mundial. Nada que haya sucedido de manera casual, por cierto. El grupo ya había comenzado a pergeñar su nuevo estilo tres años antes de la edición del álbum durante los días de gira de “…And Justice For All”, por lo que para mediados de 1990 ya habían registrados demos para “Enter Sandman”, “Sad But True”, “Wherever I May Roam” y “Nothing Else Matters”, cuatro clásicos instantáneos del futuro nuevo disco.

ES EL (BOB) ROCK EN MI FORMA DE SER. El grupo sentía que podría lograr lo que consideraba tal vez pudiera convertirse en su obra maestra, con un proceso de grabación que constituiría uno de los momentos más placenteros de su carrera. Pero las discusiones eternas con el nuevo productor Bob Rock no tardaron en aparecer. Bob venía de trabajar con Mötley Crüe y Bon Jovi de manera exitosa, pero nada de esto impidió el clima permanente de tensión que poco a poco fue creciendo en los estudios durante la grabación del álbum. “Lo primero que me dijo fue que sentía que jamás nosotros habíamos hecho un disco que pudiera estar a la altura de las normas con las que él acostumbraba a trabajar”, declararía el guitarrista Kirk Hammett años más tarde. “Fue como una especie de grito de guerra. Nunca antes nos habían retado a nada y nadie tampoco nos había dicho ‘Bueno, si quieren pueden hacerlo de esta manera, o intentar hacerlo en otro tono, o tal vez podrían probar poner un poco de batería ahí’ Y nuestra actitud era más del estilo de ‘Por qué no te vas un poco a la mierda y nos dejás de decir lo que tenemos que hacer. Danos de una vez por todas el sonido de bajo que conseguiste hacer en el disco de Mötley Crüe, y listo”.
Finalmente, y tras ocho intensos meses de sesiones de grabación en los estudios One On One de Los Angeles, y los de Little Mountain Sound en la canadiense Vancouver (mutiplicados por los esfuerzos y cambios de opinión con los que Hetfield, Hammett, Newsted y Ulrich debieron lidiar día tras día de trabajo), Metallica tenía terminado el que se convertiría no sólo en su trabajo más exitoso, sino en uno de los discos de rock más vendidos de todos los tiempos, aún cuando momentos después debieron afrontar la suma de 1 millón de dólares extras sobre el costo original de la producción generados por tres remezclas, con ambos miembros de la banda y el productor no completamente satisfechos con los resultados finales.

METAL NEGRO. Ni siquiera el título del disco se salvó de la controversia: la banda discutió mucho acerca de cómo llamar a esta nueva, poderosa y formidable criatura. Se consideraron nombres como “Five”, incluso llegó a pensarse en usar el título de alguna de las canciones, pero eventualmente se eligió un epónimo (símbolo), porque finalmente todos conicidieron en que lo mejor era “mantenerlo simple”. De tal modo, la portada del album muestra el logo del grupo en el ángulo superior izquierdo y en el inferior derecho, una serpiente enroscada derivada de la bandera Gadsden, enseña histórica de EE.UU. creada por el general Gadsden en 1775 durante la guerra de independiencia estadounidense; la misma tiene fondo amarillo, con una serpiente de cascabel enroscada. Tanto el logo del grupo como la serpiente aparecen en gris oscuro, destacándose contra el fondo absolutamente negro, lo cual le dio a “Metallica” (el nombre oficial del album) el sobrenombre con el que hoy se conoce. El lema de la bandera Gadsden, la frase “Don’t Tread On Me” (no me pisen) también es el título de un tema del album. Un booklet plegable también muestra los rostros de los integrantes del grupo contra un fondo negro… de hecho, la tapa recuerda mucho al album “Smell The Glove” de la banda ficticia Spinal Tap, algo que los miembros de Metallica admiten jocosamente en el documental “A Year And A Half In The Life Of Metallica”; ¡incluso los miembros de Spinal Tap aparecen en el filme y le preguntan a los Metallica sobre la tapa!
Cualquiera haya sido el motivo, “The Black Album” terminó logrando un éxito masivo, internacional y descomunal, obteniendo el beneplácito de la crítica mundial, alcanzando el primer lugar en ventas de los charts a ambos lados del Atlántico y conquistando una nueva base de fans (que luego también terminaron comprando los discos anteriores del catálogo de la banda), y trasladándolos de su posición original de dioses del Metal hasta el de superestrellas del rock clásico.

SIGUE GIRANDO. Hasta la fecha, y a 25 años de su lanzamiento, “The Black Album” vendió -¡y sigue vendiendo!- más de 30 millones de copias alrededor del planeta, logrando 16 certificaciones en categoría platino, convirtiéndose de ese modo en el tercer álbum que más lideró los rankings mundiales luego de “The Dark Side Of The Moon” de Pink Floyd y “Tapestry” de Carole King, con un promedio de 2.000 a 3.000 copias vendidas semana tras semana. Aquella vieja legión de fans que se rasgó las vestiduras cuando su grupo favorito dejó de alinearse junto a Anthrax o Slayer para venderse a un estilo “traidor” podrá seguir estando en desacuerdo, pero está fuera de toda discusión que “The Black Album” dejó un legado indeleble a base de buena música… y nada más importa.