R.I.P. IT UP, RICHARD

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Publicado en Evaristo Cultural el 18 de mayo de 2020

EL ORIGINADOR
Vaya a saber uno lo que estaba mirando en la tele en aquel momento. Más que seguro, algún capítulo de El Chapulín Colorado, de El Super Agente 86. O de S.W.A.T,  o de Las Calles de San Francisco. ¿Cómo recordarlo? Pero lo cierto es que en algún corte comercial, entre avisos de mermeladas y detergentes para el hogar,  me topé con algo que no sólo nunca había visto, sino que tampoco siquiera hubiera imaginado a esa temprana edad. Era la imagen de un negro demoliendo las teclas de su piano y que se sacudía salvajemente, mientras vociferaba canciones en la misma sintonía, por momentos intercaladas con gritos agudos, todo a un ritmo frenético que tal vez tenía que ver, al menos sospechaba, con ese juego de palabras que alguna vez había escuchado: rock and roll. Sensaciones hasta entonces completamente inéditas para mí y mi mundo de vástago de 10 años en el que la máxima oportunidad de excitación no pasaba de más allá de conseguir la pieza difícil para completar el álbum de figuritas de fútbol. O a esperar que llegue al kiosco del barrio el nuevo número de Anteojito o Billiken. Pero al menos esta vez se hacía justicia. Hubo una ocasión anterior – a distancia, desde mi cuarto infantil- en que escuché esos sonidos del averno de lejos, que ahora sí por fin se materializaban en la pantalla de la enorme TV blanco y negro del living de casa. Así anunciaba aquel batifondo la salida del nuevo disco de Little Richard, (“Los Más Grandes Éxitos de…”), acompañado de una tapa en la que el protagonista se dividía en una suerte de cuatro fotos carnet diferentes en las que parecía aullar, una tras otra, como acompañando el sonido que salía del pequeño parlante monoaural de la tele.  “¿Será esto eso que llaman rock and roll?”, me pregunté. La duda me la terminó aclarando mi madre, que no tenía la menor idea de quién era Little Richard, pero que sí estaba familiarizada con aquellos tremebundos compases de, calculo, Bill Haley, o de algún que otro combo nacional. Lo mejor de todo fue ver como mamá aceptó deliberadamente comprarme el disco la próxima vez que pasara por una disquería del barrio, tras apenas insistirle. Una partida ganada desde el vamos: mamá amaba la música en casi todas sus expresiones, y tal vez haya considerado que el nene, aún en quinto grado, ya estaba listo para saltar de los discos de Gaby Fofó y Miliki, el del Circus Show de Carlitos Balá, o los de Titanes en el Ring, a algo más interesante, ergo, el que pasaría a convertirse en mi primer disco de rock. Antes que los Beatles, ante que los Stones, y que todo lo que vino después. Tampoco me importó mucho adentrarme en las 15 canciones que componían el álbum en el austerísimo Wincofón que reposaba tristemente en un rincón del departamento. No había fidelidad que pueda haber llegado a resultar más necesaria que el placer de escuchar al negro salvaje (del cual mi escaso inglés por entonces me permitía descifrar que se llamaba algo así como “El Pequeño Richard”), y con eso bastaba y sobraba. Que incluso para mí era como una sola canción dividida en varias partes, de las que había que dar vuelta el disco después de la octava. (“Cambia, papá”, como anunciaba Fofó al final del lado 1 del álbum más clásico del trío de payasos españoles, ese que no faltaba en ninguna casa).

5 los mas grandes éxitos de little richardEstudiar los títulos vendría después. Para mí sólo se trataba de desenfundar el álbum, y arrojarlo al Winco cual pastel al horno, antes de la seguidilla furiosa de canciones. La Tierra de las Mil Danzas/Sally, La Lunga/Jenny, Jenny/ Todos Están Sacudiéndose/La Chica No Lo Puede Evitar/Pobre Perro/No Quiero Discutirlo/Los Mandamientos Del Amor/La Plaga/Lucille/Tutti Frutti/Dinero/Necesito Amor/Función En El Empalme/No Me Defraudes…Y listo. A veces hasta había una segunda escuchada, en tanto y en cuanto los deberes escolares lo permitían. “Los Más Grandes Éxitos de Little Richard” también pasaría a ser en el primer disco de rock (bah, de todos los que tenía hasta entonces, salvo los infantiles) que llevaba “para bailar” a los cumpleaños de primaria, de esos que empezaban a las 4 de la tarde y terminaban en el horario de extrema nocturnidad de las 7 u 8 de la noche, entre botellas de Fanta Naranja, sangüichitos de miga y una torta con diez velitas. Demasiados roles fundamentales para el que iba a convertirse en el primer disco de rock que alguna vez tuve, una bendición no calculada caída del cielo, y la puerta de entrada principal a un mundo que ahora, a siglos de aquella jornada inolvidable, me sigue apasionando como casi nada. De manos de uno de sus más célebres originadores, datos que aún me llevaría un buen tiempo descubrir. ¡Y que hasta tenía publicidad en TV!

TUTTI FRUTTI
Aquel negro desenfrenado que tocaba el piano acabó siendo no sólo una de las figuras más subversivas del género que me apasionaba desde tan temprana edad, sino acaso la más sediciosa de todas. De la “sagrada trilogía de los arquitectos del rock and roll”, Little Richard (Richard Wayne Penniman, nacido en Macon, Georgia, 5 de diciembre de 1932), representaba además una fuerza ultrasexual de características, muy paradójicamente, antinaturales, que iban más allá de sus composiciones o sus shows de dinamita extrema. Porque si  Chuck Berry aportó algunos de los más grandes títulos del género en consonancia con su rol de poeta urbano, Richard fue algo más allá, disponiéndose a comerse al mundo. Si tan sólo fuera posible imaginar lo que era ser músico de rock and roll, negro y homosexual en tiempos en que no a mucha distancia de cualquier concierto que brindaba, uno o varios de sus hermanos “de raza” aparecían colgados de un árbol tras ser ahorcados por un grupo de acólitos de “las leyes de Jim Crow”, o el sistema de castas de estricto corte opuesto a los derechos de la comunidad negra, con mayor predominancia en los estados negros del sur estadounidense, del cual Richard era hijo fiel, y que se extendió por casi un siglo, más increíblemente de todo, hasta mediados de la mismísima década del ’60. Así las cosas, aquellos segregacionistas, que exponían a sus víctimas como trofeos de casa, se habían propuesto terminar con aquella “música del diablo” que todos esos ángeles negros dispuestos a llevar a sus hijas hasta los círculos más profundos del infierno promovían. Por lo que Richard, de inclinaciones sexuales non sanctas y sacudiéndose delante de sus propias narices, era considerado el más peligroso de todos, y algo que era mucho más un simple gay que hacía música. Para los adeptos al más rancio racismo que azotaba al país, aquel negro de Georgia que tocaba el piano haciendo “música racial”, echaba por tierra toda corrección política. Y entonces, en una típica charla de familia protestante anglosajona, Richard era mejor definido como “nigger, faggot, the devil…” (negro, marica, el demonio) Pura barbarie de aquellos los tiempos que corrían. Por si todo eso fuera poco, Richard destilaba un jopo casi sin precedentes (que más tarde revelaría, como así también buena parte de su performance escénica, tomó de Esquerita, o Eskew Reeder Jr., cantante y pianista de Carolina del Sur de la década del ’30, también recordado por sus incendiarias presentaciones), se vestía de manera estrafalaria y deliberadamente freak (alguna vez declaró, haciendo uso de su también histórica comicidad a la hora de hacer declaraciones, que “Muchos querían verse como yo, pero no sabían qué ponerse.”) Con fuerte presencia de máscara facial, delineador, labios pintados, y moviendo el culo. ¡Y cómo lo sacudía!
mark-leckey-little-richardA Richard, simplemente, no le importaba más que llevarse el mundo por delante y romper todos los tabúes posibles. Eso sí, con el mensaje deliberado de tirar abajo todas las barreras posible que azotaban a su comunidad. Por no mencionar algunas de las letras de sus canciones (¿acaso hace falta referirse nuevamente a los mensajes de sexo cuasi explícito detrás de la letra original de su más insigne creación, “Tutti Frutti”?) Ya en lo musical, su música por momentos se alejaba del rock and roll más estricto por el que fue siempre casi exclusiva y erróneamente referido para acercarse al boogie-woogie (por el caso, en “Whole Lotta Shakin’ Goin’ On”), laureles que compartía abiertamente con el enorme Jerry Lee Lewis, aquella tercera pata de la trilogía sagrada de los arquitectos que lo inventaron, oh…todo. A lo que se agregaba que, a diferencia de Berry o Lewis, Richard dejaba sumar a sus grabaciones el sonido prominente del saxo (crédito de Grady Gaines, quiénlo compañó en casi toda su obra de la dorada era de los años ’50) ¿Su objetivo? Sexo puro. ¿Queda alguna duda tras someterse a la dosis lasciva de una canción como “Ooh My Soul” acaso? “Tras escuchar los discos de Little Richard, me compré un saxofón y me metí de lleno en el negocio de la música. Little Richard fue mi inspiración”, señalaría David Bowie tiempo después. Hendrix fue alguna vez su guitarrista, Otis Redding cantó para Richard, al igual que James Brown (el otro hijo selecto de Georgia, y no menos piedra basal) Salió de gira con los Beatles, quienes lo adoptaron abiertamente, y también con los Stones. Jagger empezó a usar maquillaje tras obsesionarse con “The Georgia Peach” (“Es el Rey”, no trastabilló en aseverar en varias ocasiones) Más que seguramente, sin Little Richard no hay escena glam en el rock que hubiera tenido lugar alguna vez. Emancipador insuperable. hasta Liberace le quitó cosas. Por no mencionar a Michael Jackson (que en un muy valorable gesto, tras haber comprado los derechos de las canciones de su ídolo, tras tener que verse con un tendal de compañías discográficas y managers que lo estafaron incansablemente, acabo devolviéndoselos. O al mismísimo Prince, quien le debe buena parte de su physique du role. Sin la aparición de Little Richard, entonces, aquel negro desenfadado, el rock and roll todavía se vestiría de camisa y corbata. Siempre tuvo razón al decir que podría haber sido llamado “El Rey del Rock and Roll”, pero en rigor tuvo que ser un copión blanco y seductor que tomó su imagen y sus dotes bailables mientras Richard era presa constante del racismo imperante, para acabar llevándoselo consigo y obteniendo la corona.

downloadEn “The Life and Times of Little Richard: The Quasar of Rock” (“La vida y los Tiempos de Little Richard”), biografía definitiva originalmente editada por Harmony Books en 1984, y dedicada a Leva Mae Penniman, madre de Richard y sus otros doce hermanos (recomendadísima, y una de las mejores de la historia realizadas sobre cualquier músico), su autor Charles White señalaq ue “con canciones como Tutti Frutti, Long Tall Sally, Ready Teddy, Lucille, Good Golly Miss Molly, y muchas pero muchas más, Little Richard estableció las bases de una nueva forma musical: el Rock and Roll. Su voz poderosa y sus extravagantes performances le otorgaron al siglo veinte un espíritu más libre, permitiendo que estrellas posteriores como Paul McCartney, Tom Jones, Elvis Presley, Mick Jagger, David Bowie y Michael Jackson hagan lo suyo. Aún así, siempre fue tratado como un revolucionario demente, más allá de la comprensión ordinaria o el análisis serio… Un genio incontrolable cuya influencia en la cultura occidental resulta incalculable, pero cuya vida personal ha sido atormentada por una sexualidad indignante, y la gula por la adoración pública. Como fenómeno totalmente novedoso en los años ’50, tuvo que lidiar con cada estigma y etiqueta que la prensa pudo ponerle. Al mismo tiempo, el deseo de Richard de convertirse en Ministro de Dios y profeta de la paz entre las razas personifica el conflicto más crucial del hombre, la batalla entre el bien y el mal que existe en todos nosotros”

RIP IT UP
Sudamérica tuvo su chande de disfrutar del más provocador músico que dio a luz el vientre del rock and roll en dos oportunidades, si bien de manera acotada. El país elegido fue Brasil. En esas visitas fue parte de los artistas invitados al Festival de Free Jazz de Rio de Janeiro en 1993, del cual también participaron Chuck Berry y Bo Diddley, con un segundo show en Sao Paulo. Esta última ciudad también volvería a recibirlo en 1997. Por mi parte, alguna vez tuve la formidable suerte de poder verlo  en vivo y en directo, y de muy cerca, destino mediante. Fue como parte de un festival llamado Midsouth Music Fair, que tuvo lugar en un auditorio abierto en la ciudad de Memphis en medio de un parque de diversiones, el 28 de octubre de 1994, al otro día del concierto de los Stones en esa ciudad (Presley  se hubiera puesto muy celoso…)  Para entonces Richard ya transitaba su era de “predicador” (vamos, ya llevaba años haciéndolo, pero su consagración a la iglesia era cada vez más definitiva…), por lo que fuera de sus éxitos de siempre, no faltaron las canciones gospel a las cuales su público -en su mayoría de raza negra, libre, y sin sajones que lo hostiguen- ya estaba acostumbrado. Vaya como anécdota de color que ese mismo día, tras el final del show, me encontré entre la audiencia al enorme Rufus Thomas, uno de los más fieles representantes artísticos de la ciudad. Instantes después, tras cerrar el recinto,  me quedé a esperar al gran Ricardito a la salida del lugar, inevitablemente. Richard salió en el asiento trasero de una suerte de limusina, con la ventanilla baja, y saludando a los pocos que quedábamos allí presentes moviendo las manos alocadamente, acompañado por sus clásicos gritos de ocasión, cual diva. Oooooh, wow, ooooh!!! No estaría demás confesar que casi me infarto de la emoción. Antes de eso, en cierto momento del concierto, los miembros de su equipo (todos ellos jóvenes, negros, y de riguroso porte de pastor eclesiástico) habían repartido entre los asistentes ejemplares de un libro de prédica religiosa, de esos que el Ministro Richard sermoneaba entre rocanroles salvajes y canciones varias de su brillante repertorio. El libro incluía una foto autografiada/dedicada de Richard que a decir verdad no tenía nada de autografiada/dedicada, impresas para regalar al público. “No importa”, me dije conforme. “Es una foto de Little Richard directamente de Little Richard en un show de Little Richard. Y en Memphis!”
IMG_6646De paso aproveché para que el gran Rufus me brinde (ahora sí), su autógrafo real, de puño y letra, en el libro de Little Richard la noche que vi a Little Richard. Y en Memphis. Tras pagar una entrada de apenas 5 dólares. Bajo un cielo estrellado. Y al compás de ‘Blueberry Hill’. Aquel debut discográfico a mis 10 años finalmente había echado raíces en mi imaginario musical. Una auténtica comunión de RnR. Ooh my soul…
Las noticias que llegaron el sábado pasado desde Nashville sobre su muerte por cáncer óseo a los 87 años no sorprendieron. Richard venía luchando contra diversas dolencias desde hace unos cuantos años, y su frágil salud indicaba que ese final en vida, no menos estremecedor, podía ocurrir en cualquier momento. El Rey había muerto. 
“Un gran hombre con un sentido del humor encantador, y alguien que va a ser echado de menos por el mundo del rock and roll, y por muchos más”, apuntó Paul McCartney sobre el autor de su alarido de batalla. “Le agradezco por todo lo que me enseñó, y por la amabilidad de haberme dejado ser su amigo, Adiós Richard, y a-wop-bop-a-loo-bop
Mick Jagger escribió en su declaración para las redes sociales que “estaba muy triste de enterarse de la muerte de Little Richard. Fue la mayor inspiración de mis años adolescentes, y su música aún cuando la escuchás hoy en día conserva la misma energía eléctrica cruda que cuando descolló a través de la escena musical de mediados de los ’50. Cuando salíamos de gira con él, acostumbraba a observar sus movimientos cada noche y aprender a entretener y cautivar al público, y siempre fue muy generoso a la hora de aconsejarme. Contribuyó tanto a la música popular…Te voy a extrañar Richard, que Dios te bendiga. Mientras que su compañero de banda Keith Richards agregó  que “Es tan triste escuchar que mi viejo amigo Little Richard murió. Nunca habrá otro. Fue el verdadero espíritu del rock’n’roll”. Y un Bob Dylan shockeado y nada dubitativo, por su parte, salió a dar públicamente lasque probablemente sean las palabras más sentidas de uno de los tantos, innumerables alumni del salvaje Durazno de Georgia: “Acabo de escuchar las noticias sobre Little Richard, y estoy tan dolido…Fue mi estrella brillante y la luz que me guió cuando era apenas un niño pequeño. Su espíritu fue el que originalmente me llevó a hacer todo lo que terminé haciendo. Por supuesto, va a  vivir por siempre. Pero es como que una parte de tu vida se fue”
R.I.P. Richard. Rip it up…

CUENTOS CHINOS: THE MASKED MARAUDERS, LA BANDA GENUINAMENTE FALSA DE DYLAN, JAGGER Y TRES DE LOS BEATLES

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Publicado en Revista Madhouse el 2 de junio de 2017

Se trataba del más grande disco de rock alguna vez grabado, a cargo de un supergrupo que congregaba a una buena parte de los hijos pródigos más prominentes del estilo, o bien a los más predilectos de la era. Un conglomerado de estrellas inigualable e insuperable. En algún momento de 1969 John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Mick Jagger y Bob Dylan se reunían en privado dispuestos a plasmar la perla de las perlas, registrando “The Masked Marauders” (algo así como “Los Bandidos Enmascarados”), el álbum ultra-secreto que tejían en conjunto.
 

El mayor proyecto alguna vez imaginado, la superbanda definitiva, desde aquel momento y hasta la eternidad. Galardón que seguramente seguiría ostentando hoy día, si tan sólo hubiera sido verdad y no un rumor infundado vestido de broma de mal gusto. “Álbum del año”, tal como fuera etiquetado en las críticas de varias publicaciones de la época, las mismas que desconocían por completo el enorme sapo que estaban a punto de tragarse, “The Masked Marauders” no podría haberse editado en mejor coyuntura artística. Los Beatles ya habían lanzado “Abbey Road”, Jagger se disponía a editar “Let It Bleed” junto a los Stones, y Dylan volvía nuevamente al ruedo de la mano de “Nashville Skyline”. Corrían tiempos de gloria. Los rumores indicaban que los cinco músicos habían estado reunidos reservadamente en un ignoto pueblo canadiense, cercano a la bahía de Hudson, donde grabaron las canciones que, entre versiones de clásicos y nuevas composiciones especialmente escritas para el futuro berretín (¡y con semejantes autores!), llevarían al concepto de “supergrupo”, tendenciosa idea que había comenzado a florecer a mediados de la década del 60, a su punto más alto. Claro está, de haber sido real…

BAJO LA MÁSCARA. Los primeros comentarios sobre el grupo llegaron de manos de la publicación musical Rolling Stone, más precisamente en su edición del 18 de octubre de 1969. En aquel número de la revista, un periodista especializado que respondía al nombre de T. M. Christian (misteriosamente ignoto por ese entonces) se refería a “The Masked Marauders” como un álbum doble en el cual los cinco músicos participantes habían optado deliberadamente por escudarse bajo seudónimos, en el intento de evitar toda posibilidad de problemas legales con sus respectivas compañías discográficas. Asimismo Christian dejaba en claro ante sus lectores que su crítica apuntaba a un disco del tipo bootleg, esto es, una grabación conteniendo material enteramente inédito, aún circulando fuera del mercado comercial tradicional, y con miras a una edición oficial definitiva. Adicionalmente, el disco estaba producido por el gran Al Kooper, pianista de sesión que ya había trabajado con Dylan (aquel acompañamiento fundamental de órgano en “Like A Rolling Stone”) y fuera impulsor de los recordados Blood, Sweat & Tears.

El disco abría con una versión de 18 minutos de “Season Of The Witch”, el clásico de Donovan, con Dylan en primera voz, e imitando cabalmente al autor original de la canción, seguida por Lennon a cargo de “Prisoner Of Love”, tema que cierta vez popularizaron, en sus versiones respectivas, Etta James, James Brown, Bo Diddley o Perry Como; luego Jagger y McCartney a dúo en “Masters Of War” (de Dylan), Lennon en primera voz en “The Book Of Love”, y todo culminaba con un grand finale titulado “Oh Happy Day”. Una segunda versión del álbum (las hubo en distintas variantes, y con diversos listados de temas) agregaba, o combinaba, demás rarezas como Lennon en “I’m The Japanaise Sandman”, McCartney en su canción favorita “Mammy”, Dylan en el clásico de doo-wop “Duke Of Earl” y Jagger en “I Can’t Get No Nookie”, la cual el cantante de los Stones había considerado “un nuevo clásico instantáneo”, según lo apuntado por Christian en Rolling Stone. El crítico cerraba su columna afirmando que el disco “es más que una forma de vida, ¡es la vida misma!”

tapaLA GRAN ESTAFA DEL ROCK AND ROLL. Como no podía resultar de otra manera, dicha alianza generó una desenfrenada demanda por parte de los fans, que no veían la hora de tener entre sus manos semejante obra cumbre, que especulaba con su edición para generar mayor expectativas. Entre tanto Allen Klein y Albert Grossman, managers de los Beatles y Dylan, respectivamente, eran perseguidos incesantemente en busca de respuestas. Para entonces los Masked Marauders (“el supergrupo de tres de los Beatles, Jagger y Dylan”) ya rotaba en las principales emisoras radiales de Los Angeles y San Francisco y, días más tarde, el esperado disco colmaba finalmente las bateas de las disquerías, si bien en versión unitaria, situación que comenzó a causar cierta incertidumbre tras haber sido descripto como disco doble, y que sin embargo no evitó que se vendiera una nada despreciable cantidad de unidades que llegó a superar las cien mil copias. Y a engañar a los más de cien mil compradores que, sin siquiera sospecharlo, automáticamente se convertían en víctimas fatales de uno de los fraudes mejor confeccionados de la historia de la música popular. Fraude que no hubiera existido como tal si desde el vamos el tal T. M Christian no hubiese sido el seudónimo del que el reconocido crítico (y absolutamente real) Greil Marcus se aprovechaba para lanzar al ruedo la engañosa movida, tras extraerlo de la novela “The Magic Christian” del escritor Terry Southern, publicada en 1959.

CON UNA PEQUEÑA AYUDITA DE MIS AMIGOS (CONTRATADOS)
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Con un plan fríamente contratapacalculado, Marcus ya contaba en sus filas con el grupete de impostores que lo secundaban en su tragicómica coartada cuando tiempo antes se dirigió a California y, en la ciudad de Berkeley, contrató a un desconocido grupo que respondía al nombre de Cleanliness And Godliness Skiffle Band por la nada despreciable suma de 15.000 dólares, suma que había obtenido de la mismísima discográfica Warner Bros, que hasta había creado el sello subsidiario Deity para sumarse al ardid, y pura y exclusivamente para la ocasión. Para colmo los músicos de la Cleanliness and Godliness Skiffle Band (“Banda de Skiffle de la Higiene y Santidad”, je) resultaron ser unos expertos totales a la hora de imitar a la supuesta formación, tanto en lo musical como en la parte vocal. Y listo: el plan maléfico de Marcus había logrado su cometido. De hecho el disco había logrado excelentes ventas, permaneciendo en el ranking de la revista Billboard por más de doce semanas. Tal como si realmente hubiera sido procreado por sus hipotéticos maestros. Un grupo falso, con nombres falsos, sustentado por una crítica falsa, pero de auténtico éxito. ¡Bingo!

BAILANDO EN LA SOCIEDAD RURAL. No conformes con tremenda patraña (incluso casi superando aquel recordado murmullo sobre la muerte de McCartney que aún continuaba vigente tras la fresca edición de “Abbey Road”) , Marcus y sus secuaces fueron aún más lejos, reproduciendo la crítica publicada en Rolling Stone en la funda interior del álbum, a su vez potenciada por nuevos comentarios del amigo Christian (Marcus, claro) que definían a los Masked Marauders como “un artículo genuino en un mundo de farsantes, ¡bendíganse sus corazones!”. Pero no existía ningún Dylan imitando a Donovan, ni nada que se le parezca, ni había ningún Beatle, ni era Mick Jagger quien cantaba en “I Can’t Get No Nookie” (¿sinceramente podría haber tenido algún viso de realidad una canción titulada “No puedo echarme un polvo”?), a pesar de su magnífica y tan bien lograda parodia. Paradójicamente, y en un rapto de honestidad, el disco cerraba con una última pista (en rigor, un monólogo) bajo el nombre de “Saturday Night At The Cow Palace”. Un chasco más. No podía ser de otra forma con un título que refería a una jornada de sábado a la noche en el equivalente a la Rural californiana. 34 años más tarde, en 2003, la compañía Rhino Records ofrecía una edición limitada de 2000 copias numeradas bajo el nombre de “The Masked Marauders – The Complete Deity Recordings”, que hasta incluía canciones extras de las misteriosas sesiones.
Al menos para los Masked Marauders, y su círculo de engañados, cualquier semejanza con la realidad resultó ser pura mentira.


PUREZA: LA RECOPILACIÓN DE MCCARTNEY VERÁ LA LUZ EL 10 DE JUNIO

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Publicado en Revista Madhouse el 28 de abril de 2016

Cuando a fines del pasado mes de marzo Paul MCartney compartió en su cuenta de Twitter un video de sólo seis segundos de duración por el que desfilaban extractos milimétricos de sus canciones solistas, no resultó nada complicado darse cuenta que tal misterio aludía indirectamente al anuncio de un nuevo material compilatorio. Así las cosas, a punto de visitar nuevamente el país, y asimismo de convertirse en un nuevo Pirata del Caribe en la futura quinta versión de la saga de la película, Sir Paul agrega un nuevo trabajo a su de por sí vasta discografía en solitario con la edición de Pure McCartney, la mega-recopilación que verá la luz en breve, la misma que también servirá de apoyo a su nueva gira One On One. La nueva oferta de Macca (cuya portada está ilustrada por una foto de un Paul de barba crecida tomada en tiempos de la grabación de su álbum Ram), presenta un total de 67 canciones de su carrera post-Beatles (desde su álbum debutMcCartney de 1970 hasta Hope for the Future, canción que fue utilizada como banda de sonido del videogame Destiny en el 2014), así como otras que grabó en sus años junto a Wings o a The Fireman, aquel proyecto junto a Youth, de Killing Joke, y en la cual el más exitoso y prolífico de los cuatro Fab Four también ofició de “curador” del nuevo lanzamiento. “Tuvimos esta idea junto al equipo con el que trabajo, que era la de reunir una colección de mis grabaciones con nada en mente, más que el de tener algo divertido para escuchar”, declaró en un reciente comunicado de prensa. “Tal vez resulte ideal para un viaje largo en auto, o para una jornada en casa, o en una fiesta con amigos. Así que nos pusimos de acuerdo y terminamos pensando en todos esos listados de canciones de mi larga y sinuosa carrera”
Pure McCartney (la primera recopilación desde Wingspan: Hits and History, el doble lanzado en 2001, o de Never Stop Doing What You Love, trabajo de 2005 pero sin uso comercial, que fue producido exclusivamente para los clientes de una compañía de servicios financieros), contará con diferentes formatos: 2 CDs con 39 canciones, la eventual edición de lujo de 4 CDs (conteniendo 67 pistas), así como también en vinilo, o en formatos digitales para descargar. “Me agrada, y también muchas veces me asombra”, apuntó, “que estuve envuelto en escribir y grabar tantas canciones, cada una de ellas tan diferente respecto a las otras”

CD 1: 1. Maybe I’m Amazed/ 2. Heart Of The Country/ 3. Jet/ 4. Warm And Beautiful/ 5. Listen To What The Man Said/ 6. Dear Boy/ 7.  Silly Love Songs/ 8. The Song We Were Singing/ 9. Uncle Albert / Admiral Halsey/ 10. Early Days/ 11. Big Barn Bed/ 12. Another Day/ 13. Flaming Pie/ 14. Jenny Wren/ 15. Too Many People/ 16. Let Me Roll It/ 17. New

CD 2: 1. Live and Let Die/ 2. English Tea/ 3. Mull of Kintyre/ 4. Save Us/ 5. My Love/ 6. Bip Bop/ 7. Let ‘Em In/ 8. Nineteen Hundred and Eighty Five/ 9. Calico Skies/ 10. Hi, Hi, Hi/ 11. Waterfalls/ 12. Band on the Run/ 13. Appreciate/ 14. Sing The Changes/ 15. Arrow Through Me/ 16. Every Night/ 17. Junior’s Farm/ 18. Mrs Vandebilt

CD 3: 1. Say Say Say (2015 Remix)/  2. My Valentine/ 3. Pipes of Peace/ 4. The World Tonight/ 5. Souvenir/ 6. Dance Tonight/ 7. Ebony and Ivory/ 8. Fine Line/ 9. Here Today/ 10. Press/ 11. Wanderlust/ 12. Winedark Open Sea/ 13. Beautiful Night/ 14. Girlfriend/ 15. Queenie Eye/ 16. We All Stand Together

CD 4: 1. Coming Up/ 2. Too Much Rain/ 3. Good Times Coming / Feel the Sun/ 4. Goodnight Tonight/ 5. Baby’s Request/ 6. With a Little Luck/ 7. Little Willow/ 8. Only Mama Knows/ 9. Don’t Let it Bring You Down/ 10. The Back Seat Of My Car/ 11. No More Lonely Nights/ 12. Great Day/ 13. Venus and Mars / Rock Show/ 14. Temporary Secretary/ 15. Hope For The Future/ 16. Junk

LOS BEATLES COMO NUNCA FUERON VISTOS (HASTA AHORA)

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Publicado en Evaristo Cultural el 8 de octubre de 2015

Los Fab Four otra vez, ¿por qué no? Las cierta vez bautizadas ‘mini-películas’ del grupo, las mismas que tranquilamente podrían ser consideradas precursoras de los videos promocionales (o video clips) de hoy día, han sido compiladas para una novedosa edición en DVD, y que además incluye material en video raro de la banda hasta la fecha, tomado de sesiones de grabación en estudios, o de presentaciones en vivo. Tal como lo dicta la historia, los Beatles dejaron de hacer giras y conciertos en 1966 (fue con aquel show final en el Candlestick Park de San Francisco el 29 de agosto de ese año, sin considerar el legendario rooftop concert en la terraza del edificio de la compañía Apple en Londres de enero de 1969), por lo que inevitablemente se vieron obligados a idear alguna estrategia para seguir permaneciendo en el ojo público, esto es, de manera visual, y paralelamente a la edición de sus discos. Sin canales especializados en la alta rotación de videos musicales para difundirlos (debería pasar algo más de una década para la llegada de señales como la MTV o VH1), pero sí realizados con el fin de ser incluidos en programas de televisión, el formato al menos les permitió alcanzar audiencias masivas de forma exitosa, por lo que el lanzamiento comercial de cincuenta de éstos casi medio siglo después, resulta no menos que oportuno. Así las cosas,  1+One Plus), disponible a partir del próximo 6 de noviembre en formatos CD y DVD, Blu-ray y vinilo doble, es ni más ni menos que una versión actualizada  de la recopilación 1, originalmente editada en 2000, y que incluía los 27 éxitos Nº1 del grupo en el Reino Unido y USA lanzados entre 1962 y 1970 (y que terminó siendo el álbum más vendido de la aquella década), ahora revisitado a 15 años de su llegada, pero en esta ocasión con nuevas mezclas en estéreo y surround. Pero seguramente la tajada más sabrosa llegará de la mano del agregado del material en video, en el que entre otras sorpresas se los podrá apreciar tocando Paperback Writer en el Chiswick Park de Londres, o haciendo Hey Jude durante su grabación en los Twickenham Film Studios para su emisión en el show de TV de David Frost. Todos los filmes promocionales originales contaron con la supervisión de la Apple Corp., (los sempiternos guardianes del legado musical beatle), quienes para la ocasión reunieron a un equipo integrado por dieciocho técnicos en filmación y video, y otros tantos especialistas en restaurar material visual de archivo, que aceptaron la monstruosa tarea de “limpiar” las imágenes cuadro por cuadro, mejorando su color de forma digital, para finalmente reeditarlos, y así conformar la primera colección de los más grandes éxitos y videos del grupo lanzados en conjunto. Asimismo Paul McCartney y Ringo Starr han contribuido, respectivamente, con comentarios en audio e introducciones en video, mientras que una edición deluxe también presentará un libro de tapa dura de 124 páginas con textos a cargo del escritor y periodista Mark Ellen, como así también información cuidadosamente detallada sobre el material fílmico ofrecidos por el historiador musical Richard Havers.
A 45 años de la separación de la banda más grande e influyente de la historia del pop universal, y haciendo honor a las palabras de un amigo, nada es a prueba de los Beatles.


LISTADO DE CANCIONES E INFORMACIÓN SOBRE LOS VIDEOS DE 1+

DVD 1
1. LOVE ME DO
Nueva edición del video que incluye material del programa de la BBC The Mersey Sound, con material en vivo filmado en el Little Theatre de Southport el 27 de agosto de 1963.

2.FROM ME TO YOU
En vivo en el teatro Prince of Wales el 4 de noviembre de 1963, y transmitida en el Royal Variety Show del mismo año.

3. SHE LOVES YOU
En vivo en el programa de TV danés Drop In, grabada el 30 de octubre de 1963 durante una gira corta por Escandinavia

4. I WANT TO HOLD YOUR HAND
Del programa de Late Scene Extra (canal de TV Granada), filmado el 25 de noviembre de 1963.

5. CAN’T BUY ME LOVE
Transmitida originalmente en el show de TV Around the Beatles, filmada el 28 de abril de 1964. La pista de audio es diferente de la original y fue grabada el 19 de abril del mismo año.

6. A HARD DAY’S NIGHT
En vivo en el Palais des Sports, París, 20 de junio de 1965, durante una breve gira europea del grupo.

7. I FEEL FINE
Grabada en los Twickenham Film Studios el 23 de noviembre de 1965, uno de los diez filmes registrados ese día con el objetivo de satisfacer la demanda global de TV de material en video que acompañara los éxitos editados en vinilo.

8. EIGHT DAYS A WEEK
Video nuevo editado del material filmado durante el concierto en el Shea Stadium de New York City del 15 de agosto de 1965, en plena Beatlemania, y en el cual la banda hizo doce canciones, pero del que Eight Days A Week no formó parte originalmente.

9. TICKET TO RIDE
Grabada en los Twickenham Film Studios el 23 de noviembre de 1965.

10. HELP!
El menos conocido de los videos registrados en los Twickenham Film Studios el 23 de noviembre de 1965.

11. YESTERDAY
Paul McCartney solo cantándola en el Ed Sullivan Show de la TV estadounidense, grabada el 14 de agosto de 1965 y transmitida al mes siguiente, apenas un día antes de su lanzamiento en USA.

12. DAY TRIPPER
Existen tres versiones grabadas en los Twickenham Film Studios el 23 de noviembre de 1965, de las cuales en precisamente en ésta, la segunda de ellas, en las que los cuatro Beatles lucen poleras, excepto McCartney, que aparece con una camisa negra.

13. WE CAN WORK IT OUT
Igual que la versión de Day Tripper (pista 12), pero con los cuatro Beatles vestidos de polera.

14. PAPERBACK WRITER
Filmada en 25 mm, y en color, en el Chiswick Park londinense, y dirigida por Michael Lindsay-Hogg.

15. YELLOW SUBMARINE
Nuevo clip editado del material original incluido en la película Yellow Submarine.

16. ELEANOR RIGBY
Video proveniente de la película Yellow Submarine, tal como apareció inicialmente.

17. PENNY LANE
Clip a cargo del director sueco Peter Goldmann, con material fílmico de los Beatles durante sus presentaciones en Stratford (Londres), Knole Park (Kent), más material adicional registrado en Liverpool.

18. ALL YOU NEED IS LOVE
Grabado en el Studio One de Abbey Road el 25 de junio de 1967, transmitido mundialmente como parte del programa Our World. La versión en colores fue creada para el Anthology de 1995.

19. HELLO, GOODBYE
Los Beatles en sus trajes de Sgt. Pepper, y filmado en el Saville Theatre de Londres el 10 de noviembre de 1967.

20. LADY MADONNA
Antes de su viaje a la India, los Beatles se juntaron en el Studio Three de Abbey Road el 11 de febrero de 1968 para grabar Hey Bulldog, de donde proviene el material en video usado para este nuevo video clip.

21. HEY JUDE
Video registrado en los Twickenham Film Studios para su emisión en el show de TV David Frost On Sunday. La presentación que realiza Frost es diferente a la que aparece en el disco 2.

22. GET BACK
Este video clip promocional estuvo disponible en el momento del lanzamiento del single original de la canción, con imágenes del rooftop concert. Para esta nueva versión mejoró la calidad de la imagen.

23. THE BALLAD OF JOHN AND YOKO
Incluye escenas inéditas de la película Let It Be, más material privado inédito de Amsterdam, Londres, París y Viena.

24. SOMETHING
El video presenta imágenes de de George Harrison y su (por entonces) esposa Pattie Boyd, Lennon y Yoko Ono, Paul y Linda McCartney, y Ringo con su (también por entonces) esposa Maureen Cox. Filmado en Berkshire, en Surrey, y en Mull of Kintyre.

25. COME TOGETHER
Video originalmente creado en el año 2000 por la empresa Melon Dezign para el lanzamiento del sitio oficialthebeatles.com y el álbum 1.

26. LET IT BE
Video promocional de 1970 realizado para acompañar el lanzamiento del single, aquí en una nueva versión que reúne el material original, y diferente al que aparece en el largometraje Let It Be.

27. THE LONG AND WINDING ROAD
Extraído de la película Let It Be.

DVD 2
1. TWIST AND SHOUT
Del programa del canal Granada Television Scene at 6.30, grabado el 14 de agosto de 1963.

2. BABY IT’S YOU
Uno de los dos video clips utilizados para promocionar el single, extraído del disco Live at the BBC editado en 1995, a lo que esta vez se le agrega material de video en colores de los cuatro Beatles frente al Paris Studio de la BBC de Lower Regent Street, Londres.

3. WORDS OF LOVE
Cuando en el año 2013 se lanzó On Air – Live At The BBC Volume 2, el disco incluyó esta canción de Buddy Holly que la banda había grabado para una transmisión radial. Pero este video presenta una nueva animación.

4. PLEASE PLEASE ME
En vivo en el Ed Sullivan Show, originalmente grabada el 9 de febrero de 1964, y transmitida dos semanas más tarde.

5. I FEEL FINE
Registrado en los Twickenham Film Studios el 23 de noviembre de 1965, con imágenes de los Beatles disfrutando de un clásico fish and chips inglés (pescado con papas fritas) durante un parate en la filmación del video a la hora del almuerzo.

6. DAY TRIPPER
Del especial de TV The Music Of Lennon & McCartney, originalmente transmitido a mediados de diciembre de 1965.

7. DAY TRIPPER
Filmada en los Twickenham Film Studios el 23 de noviembre de 1965, con los Beatles en los uniformes que usaron para el recordado concierto en el Shea Stadium.

8. WE CAN WORK IT OUT
Idem Day Tripper (pista 7)

9. PAPERBACK WRITER
Material registrado en los estudios de Abbey Road el 19 de mayo de 1966, y luego transmitido en el Ed Sullivan Show. Incluye una corta introducción por Ringo Starr.

10. RAIN
Cara B del single de Paperback Writer, filmada en colores en Chiswick House, Londres, el 20 de mayo de 1966.

11. RAIN
Versión en blanco y negro extraída de las diversas tomas de la canción filmadas en Abbey Road el 19 de mayo de 1966.

12. STRAWBERRY FIELDS FOREVER
Dirigido por Peter Goldmann y con material recientemente restaurado, filmado en Knole Park, Kent, durante el 30 y 31 de enero de 1967.

13. WITHIN YOU WITHOUT YOU/TOMORROW NEVER KNOWS
Cuando el Cirque du Soleil inauguró The Beatles Love en Las Vegas en 2006, el espectáculo contó con una versión especial fusionada de ambas canciones en su musicalización, mientras que el video fue realizado para promocionar el disco Love, editado más tarde ese mismo año.

14. A DAY IN THE LIFE
Filmado en el Studio One de Abbey Road el 10 de febrero de 1967, el video incluye imágenes de músicos clásicos, a los que les fue solicitado vistan trajes de fiesta, narices falsas y sombreros llamativos durante su grabación.

15. HELLO, GOODBYE
Registrado en el Saville Theatre de Londres el 10 de noviembre de 1967, con los Beatles usando ropa casual.

16. HELLO, GOODBYE
También filmada en el Saville Theatre de Londres el 10 de noviembre de 1967, con material usado en las otras dos versiones, pero con tomas adicionales.

17. HEY BULLDOG
Material en video originalmente registrado para el video promocional de 1968 de Lady Madonna que recién salió a la luz a mediados de los ‘90s, y que se utilizó para promocionar la reedición de la película Yellow Submarine en 1999.

18. HEY JUDE
Edición proveniente de las otras dos tomas, filmado para el show de TV Frost On Sunday el 4 de septiembre de 1968, y con una presentación de Frost distinta a la que aparece en el disco 1.

19. REVOLUTION
Una de las dos versiones existentes, ésta fue filmada el mismo día que Hey Jude. La voz de Lennon fue registrada absolutamente en vivo, al igual que los coros de Harrison y McCartney, mientras que el total de la parte instrumental, incluyendo el piano eléctrico de Nicky Hopkins, proviene del master original.

20. GET BACK
Video ensamblado en 2003 para apoyar el lanzamiento del disco Let It Be…Naked con material en video de las sesiones de grabación de Get Back y Let It Be.

21. DON’T LET ME DOWN
Originalmente cara B del single de Get Back, el material en video está extraído de las actuaciones en el concierto en la terraza de la Apple de 1969, y que fue utilizado durante la promoción del álbum Let It Be…Naked de 2003.

22. FREE AS A BIRD
Video de 1995 a cargo del director Joe Pytka, quien usó el concepto de la vista a través de la mirada de un ave para rendirle homenaje a muchas de las canciones e imágenes del grupo.

23. REAL LOVE
Originalmente dirigido por Geoff Wonfor y Kevin Godley, y usado en 1996 para promover el lanzamiento de la canción.

CILLA BLACK (1943-2015) | ADIÓS A LA REINA DE LOS SÁBADOS A LA NOCHE

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Publicado en Evaristo Cultural el 3 de agosto de 2015

Cuando John Lennon le sugirió confiadamente a Brian Epstein que debería concederle una audición a una tal Cilla Black, su manager optó por no prestarle suficiente atención. Epstein vivía a ritmo sobresaltado y con la agenda completa. No sólo debía encargarse del avasallador éxito de los Beatles, sino que además tenía a su cargo un vasto catálogo de artistas que mantenían su vida completamente ocupada. Pero Lennon le insistió una vez más, y la ignota Cilla finalmente tuvo su oportunidad. Pero al final de aquella audición, a pesar del invalorable honor de haber tenido a los Fab Four como banda de acompañamiento, la experiencia resultó ser un perfecto desastre. “Elegí cantar ‘Summertime’, pero a ultimo momento deseé que hubiera sido otra canción. No la había ensayado con los Beatles, y se me ocurrió que la iban a tocar en el tono equivocado”, declaró Black. “Pero ya era demasiado tarde. John me guiñó el ojo una última vez,  y comenzaron a tocar. Tuve razón al preocuparme. La música no estaba en mi tono y ya era muy tarde como para que cualquier ajuste de último momento que ellos intentaran me salve. Mi voz sonó horrible. Destruida, y con ganas de morirme, luché hasta el final” Pero tiempo después, tras verla actuar en un club, Epstein le dio a Cilla una nueva chance, y terminó contratándola a fines de 1963, para asimismo convertirla en la única artista femenina del listado de artistas que manejaba. Lennon había conocido a Cilla el año anterior, en los días en que los Beatles se presentaban en el legendario club The Cavern de Liverpool, donde Black trabajaba como empleada del guardarropas del lugar.

Priscilla Maria Veronica White había nacido en Liverpool en 1943, y también soñaba con triunfar en el mundo del entretenimiento. Y fueron justamente sus presentaciones improvisadas en The Cavern, mientras se tomaba un respiro de su puesto de trabajo, que llamaron la atención de sus conciudadanos liverpudlianos los días de concierto. El resto es historia. Tras el consejo de Lennon a Epstein, éste se la presentó a George Martin, quien al poco tiempo la hizo firmar para el sello Parlophone, donde registró su primera canción Love of the Loved, directamente de la autoría Lennon-McCartney. Pero fue su segundo simple editado, la canción de Burt Bacharach y Hal David Anyone Who Had a Heart, que le valió su primer número uno en las listas británicas e inauguró una cadena de sucesos que treparon alto en las listas, y con un repertorio destacado que incluyó composiciones de Randy Newman, Phil Spector, más otras provenientes del catálogo beatle (‘It’s For You’, compuesta exclusivamente para Cilla), así como versiones de ‘Yesterday, ‘Across the Universe’, ‘For No One’ y ‘The Long and Winding Road’, por sólo nombrar algunas. El éxito de Black trascendió lo estrictamente discográfico, lográndole en 1968 su propio show televisivo Cilla (cuya canción de presentación era ‘Step Inside Love’, esta vez escrita por Paul McCartney en solitario), carrera paralela que se extendió hasta 2003, y transformándola en una de las grandes divas de la pantalla chica inglesa, lo que oportunamente le valió el rótulo de “reina del sábado a la noche’.
Cilla, la gran protegida de los Beatles y reina de la televisión inglesa, “tesoro nacional británico”, que alguna vez declaró su deseo de tener un epitafio en su tumba que rece “Aquí yace la cantante”, y no “la presentadora de TV”, falleció este último 1 de agosto a los 72 años en su casa de Estepona, en la Costa del Sol española, por causas naturales.