El lado lejano de Gary Larson

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Publicado en Evaristo Cultural en marzo de 2013

Gary Larson es un reputado humorista gráfico norteamericano. Fue el creador de The Far Side, un panel unitario de humor ilustrado que fue sindicado internacionalmente durante 15 años en más de 900 periódicos. La serie culminó con el retiro del artista el 1º de enero de 1995.

Un grupo de tres dinosaurios que comparten cigarrillos, estratégicamente escondidos tras unas rocas. El de actitud más cautelosa le está encendiendo uno a otro de sus marginales compañeros, mientras vigila cuidosamente a su alrededor, asegurándose que nadie los esté observando. Todos ellos despliegan miradas cómplices, que denotan algún tipo de actividad ilegal. Un pterodáctilo que sobrevuela la escena, entre tanto, allí arriba en el cielo. Debajo del recuadro de la historieta, un epígrafe que reza “La verdadera razón por la que se extinguieron los dinosaurios”. Abajo, la firma de Larson.

Un científico dándole los últimos toques al misil que acaba de ensamblar, mientras que detrás suyo un colega bromista se dispone a asustarlo con una bolsa de papel inflada que, sin previo aviso, piensa hacer estallar detrás de su compañero de trabajo. O la de los dos peregrinos perdidos en el desierto, extenuados boca abajo sobre las interminables dunas, y el encontronazo con un camello agonizante, o directamente muerto, frente a ellos (“Bueno, no creo sea una buena señal”, confiesa uno). Nuevamente, la firma de Larson rubrica ambas historietas.


Más animales. Tres caballos frente a una cerca. Todos están de espaldas al lector. Un poco más allá, sobre el camino de tierra del otro lado del vallado, aparece otro equino, pero en situación más confortable. Está al volante de un convertible y porta lentes negros y un sombrero con una pluma. Les muestra a los tres caballos de turno, quienes intercambian miradas de excitación, un codiciadísimo terrón de azúcar. “Cada tarde un dealer de terrones de azúcar se da un paseo por el corral en busca de ‘clientes'”, señala el epígrafe.

A Gary Larson le llevó unos cuantos años descubrir y reconocer abiertamente que fue su familia –”tenían un humor mórbido”–, y sobre todo su hermano mayor Dan –”de un sentido del humor realmente paranoico”–, la fuente original de inspiración que lo llevaría a convertirse en uno de los más significantes historietistas de su país. Y también de una buena parte del planeta. Nacido en 1950 en la ciudad de Tacoma, estado de Washington, el apellido Larson es sinónimo de The Far Side, título que aglutina al grupo de historietas individuales que le valió su merecido reconocimiento a lo largo de 15 años, y con publicaciones en más de 900 periódicos mundiales, y en una cantidad innumerable de colecciones. Según relata Larson en su antología The Prehistory of The Far Side (La Prehistoria de The Far Side), se encontraba trabajando en una disquería y cierta vez, habiéndose tomado unos días de descanso, pudo darse cuenta cuánto odiaba su empleo. Por lo que, sin motivo aparente, se volcó a la historieta. Su primer intento profesional tuvo que ver con un número original de 6 trabajos que por entonces Larson envió a la redacción de Pacific Search, en Seattle. Larson continuó colaborando en otras publicaciones locales de la principal ciudad de su estado natal, incluyendo el Seattle Times, cuyos trabajos aparecieron semanalmente en 1979 en el periódico bajo el nombre de Nature’s Way. Paralelamente, Larson buscó un segundo ingreso, esta vez como especialista en lo relativo al maltrato animal. Pero fue el legendario San Francisco Chronicle, e inesperadamente durante una escapada de vacaciones en California al año siguiente, que le permitió dar el gran paso. Sorpresivamente, Chronicle le compró la historieta y la sindicó a lo largo y ancho de Estados Unidos, no sin antes renombrarla The Far Side (El Lado Lejano).Quizás la más acertada manera de describir el carácter del arte de Larson tenga que ver con su deliberado empeño en retratar las relaciones humanas y animales, en casi permanente metáfora, y en un estilo artístico único en su especie, si es que vale la redudancia. Ironía aguda y refinada, animales que se comportan como personas, observaciones científicas. Un cóctel rico en auténtico surrealismo, pero paradójicamente nada lejos de la realidad misma. De hecho, más cerca al reino animal que al victimario género humano. Más aún, los temas abordados en The Far Side, básicamente regidos por las conductas de los animales en un mundo dominado, eventual y tristemente, por la raza humana, oficializan lo surreal. Con epígrafes de historietas tales como “Los peligros inesperados de ser un insecto”, o “Cómo se comportan las vacas cuando los humanos no las están observando”, por citar dos de las más recordadas frases, Larson apunta principalmente a nuestra conducta, la de “las criaturas supuestamente superiores”, pero en casi permanente y exclusiva comparación a la de los animales, y los contrastes de los comportamientos entre ambos bandos. Hay pingüinos que toman osos polares de rehén, perros que rezan antes de irse a la cama y vacas que organizan parrilladas. Vacas por doquier, muchas vacas en las historietas de Larson. Y dinosaurios, otra de sus especies predilectas. Dinosaurios a cargo de cátedras en aulas repletas de –¡claro!– dinosaurios. Y hombres prehistóricos subidos a escaleras observando a mamuts en microscopios gigantes. O perros trabajando en laboratorios. Abrumado tras lidiar a lo largo de quince años con las súbitas entregas y cierres de edición de las incontables publicaciones para las que trabajaba, y la eventual tiranía de sus tiempos, Larson dejó de producir The Far Side el primer día del primer mes de 1995. Al mismo tiempo, Larson consideró que su trabajo se estaba tornando repetitivo y temió comenzar a formar parte de lo que él definía como “el cementerio de las historietas mediocres”. En 1998 Larson publicó There’s a Hair in My Dirt!: A Worm’s Story (Hay un cabello en mi roña: La historia de un gusano), su primer libro post-The Far Side. Asimismo, se produjeron dos versiones animadas de sus historietas para televisión: Tales from the Far Side I and II. Con 23 libros de colecciones de sus trabajos publicados y más de 45 millones de copias vendidas, las historietas de Larson también aparecieron en tarjetas (de cumpleaños, saludos o fechas determinadas), tazas y calendarios. Desde entonces, y por motivos desconocidos, Larson se volvió cada vez más solitario, haciendo escasas apariciones –entre éstas, aportando su voz para Once Upon a Time in Springfield, el capítulo de los Simpsons en el que fue caracterizado–. Y no mucho más. “Tan recluído como Salinger”, tal como confesara uno de sus pocos allegados. Pero oportunamente, en ocasión de vocero ecologista: “Proteger a la fauna silvestre está primero en mi lista”. Y uno no puede menos que imaginar a sus amadas vacas o dinosaurios, retozando en sus salas de estar o compartiendo jornadas laborales en laboratorios, y guiñándole un ojo en surrealista connivencia.

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