CON ALAN CLAYTON DE DIRTY STRANGERS EN LONDRES: “SOY MEJOR ESCRIBIENDO SI ESTOY ENTRE LA ESPADA Y LA PARED”

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Publicado en Revista Madhouse el 13 de agosto de 2017

Y en el octavo día Dios creó a los Dirty Strangers. O algo así, porque, a decir verdad, la historia de una de los grupos londinenses de culto más particulares de las tres últimas décadas, y algo más, tuvo que ver con situaciones más terrenales. No hubo ningún día octavo de creación, entonces, y aquel Creador tuvo que conformarse con siete días para hacer lo que podía. Su lugar fue ocupado por Alan Clayton, cantante, guitarrista y, sobre todo, compositor de las canciones de la banda surgida en Shepherd´s Bush, una de las áreas más cosmopolitas de la capital británica.

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The Dirty Strangers en algún momento de los 80: Ray King, Dirty Alan Clayton, Mark Harrison, Scotty Mulvey, Paul Fox

Como en un programa de una obra de teatro, entender la crónica de los Dirtys sugiere una breve descripción de buena parte del elenco que la integra. Encabezándolo aparece nueva e inevitablemente el nombre de Clayton, corazón y alma del grupo, el encargado principal del cometido, o como aparece acertadamente descripto en la página oficial del clan: “La banda tenía una misión: cargar la antorcha del rock’n’roll de raíz, tal como lo inventaron Eddie Cochran, Gene Vincent y Chuck Berry, pero con un chorrito del soul de Otis Redding, y una guarnición de actitud punk” El reparto que gestó los primeros tiempos en la biografía de los Dirty Strangers continúa con Jim Callaghan, el más recordado de los jefes de Seguridad en las giras de los Rolling Stones por más de tres décadas, hoy retirado, bajo cuya órdenes Clayton supo trabajar cuando aún no había tomado el camino de la música. También está el ex boxeador Joe Seabrook, amigo de Alan, que también era empleado de la empresa de Seguridad de Callaghan, antes de convertirse en el guardaespaldas personal de Keith Richards, hasta su muerte en el año 2000. La nómina se completa con Stash Klossowski De Rola (más conocido como Prince Stash), un dandy aristocrático de la escena bohemia de Londres de mediados los ‘60s, que supo ser uno de los colegas más cercanos de Brian Jones, y con quien hasta compartió una detención policial histórica en 1967. Completando la historia, casi inevitablemente, aparece el mismísimo Keith Richards en su rol de catalizador casual, que gracias a los roles de todos los personajes antes mencionados acabó convirtiéndose no sólo en el padrino extraoficial del grupo, sino también en íntimo amigo de, claro, Alan Clayton. Una cosa llevó a la otra y, con más de 30 años de carrera y cuatro álbumes editados (“The Dirty Strangers”, “West 12 To Wittering (Another West Side Story)”, “Crime And A Woman”, y la recopilación “Diamonds”), el ahora cuarteto (Clayton en voz y guitarra, Scott Mulvey en piano, Cliff Wright en bajo y Danny Fury en batería) se apresta a grabar un nuevo trabajo a comienzos del año próximo. Tal como lo vienen haciendo desde sus inicios, antes continuarán recorriendo su habitual circuito de clubes de Inglaterra, a los que ahora se agregan 3 fechas en España a fines de septiembre (en Barcelona, Zaragoza y Reus)

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Afiche promocional del primer disco de la banda, con la presencia de Keith Richards y Ron Wood

NO TE DUERMAS HASTA HAMMERSMITH
MADHOUSE
estuvo en casa de Clayton en noviembre pasado para entrevistarlo y repasar el historial de su banda. Para llegar a la vivienda de “Dirty Alan” (donde en su parte trasera se ubica un estudio personal de dimensiones muy modestas, en el cual se registró buena parte del recetario musical de los Dirty Strangers) hay que acercarse al área de Hammersmith and Fulham, al oeste de Londres, muy cerca de la legendaria prisión local de Wormwood Scrubs, lo que implicó, al consultarle a una lugareña por la calle solicitada, tras citarle el nombre de la penitenciaría para llegar a destino cierto, una pregunta inapelablemente divertida (“oh, ¿es que tu amigo vive allí?”) La charla también contó con la participación de Danny Fury (ex integrante de los Lords of the New Church, entre otras aventuras, y nuevo miembro de los Dirtys), de quien en breve también estaremos presentando una entrevista exclusiva. Por el resto, he aquí un delicado repaso sobre la vida y obra de los Dirty Strangers en las propias palabras de su creador, una tarea que le llevó más, bastante más, de siete días.

3..

Clayton, Wright y Mulvey, en una reciente actuación

Los Dirtys nacieron a mediados de los ’80, pero antes de eso, ¿qué hacías como músico?
Alan: La banda se formó en 1978. Quiero decir, supongo que empecé a tocar guitar en el ’76, o algo así. Yo era de escribir música y poesía. Porque la mayoría de la gente piensa que la banda comenzó después que conocí a Keith (Richards) Y el verdadero motivo por el cual lo conocí fue que teníamos éxito. En aquel momento, bandas como los Lords of the New Church eran muy grandes, pero los Dirtys ya tenían su propia escena tocando en el Marquee. Cuando sos joven, tu carrera se mueve velozmente. Entonces, tres años antes que conociera a Keith, en 1981, nosotros ya habíamos encabezado el Marquee.

¿Cómo es que se dio aquel encuentro? ¿Qué es lo que sucedió, en verdad?
Alan: Yo hacía todo tipo de cosas, y uno de mis trabajos era el de Seguridad. Joe Seabrook era uno de mis mejores amigos, y lo conocía de antes de conocer a Keith. De hecho, esa primera vez, si bien fue por un instante, se dio en el pub de Big Joe.

4..

The Verulam Arms, el pub de Joe Seabrook, en sus días de gloria

¿Joe Seabrook tenía un pub?
Alan: Sí, en Watford. Se llamaba The Verulam Arms.

¿Watford?
Esa es la ciudad natal de Elton John, ¿no? Queda muy cerca de Hemel Hempstead, donde estoy parando actualmente.
Alan:
Correcto, queda muy cerca. De hecho Joe también era dueño de un pub en Hemel Hempstead.

Entonces, Joe no sólo tenía el pub, sino que además hacía Seguridad, al igual que vos.
Alan: Así es, se dedicaba a ambas cosas, y nos volvimos buenos amigos. Joe era guardaespaldas de los Stranglers, y también de Big Country.

¿Cómo fue que entonces conociste a Jim Callaghan?
Alan: Yo trabajaba en Seguridad para Jim y su socio Paddy, y su empresa se llamaba Call A Hand. Y Joe también empezó a trabajar para ellos. Y ya que Joe tenía una estatura y una presencia inmensa, también se convirtió en guardaespaldas.

5..

Keith Richards y Alan, en algún momento de principios de los 80: amistad y guitarras

¿Antes había sido boxeador, verdad?
Alan:
Sí, se había dedicado a eso.

Y mientras tanto vos hacías Seguridad por las tuyas.
Alan: Sí, pero trabajando para Jimmy, para Jimmy Callaghan.

OK entonces, una cosa llevó a  la otra, y así terminaste conociendo a Keith Richards, de quien Joe era su guardaespaldas personal. ¿Es así?
Alan: Sí. Y debido a que Joe y yo teníamos una gran conexión musical, cuando Joe comenzó a trabajar para Keith, quiso que escuchara nuestra música, porque sabía que a Keith iba a gustarle. Fue en Carlton Towers, en Knightsbridge. Me llevó a conocer a Keith. Y fue algo muy divertido, porque fuimos a su habitación a las 11 de la noche, ya que yo trabajaba durante el día. Entonces le pregunté a Joe, “¿y, a qué hora vamos a verlo?”, y Joe me contestó “Keith no se levanta antes de las 2 de la mañana” ¡Carajo! ¡Y yo que había estado trabajando todo el día!

¿Cómo te sentiste en aquel momento? ¿Te sentías excitado? Supongo que siempre te había gustado Keith como guitarrista…
Alan: ¡Claro que estaba excitado de conocerlo! A decir verdad, yo prefería a otra gente, pero a mí siempre me había gustado el mismo material que le gustaba a él. Otis Redding, Motown…Siempre me gustaron los Stones, pero más me gustaban los Who, ya que eran más londinenses. Entonces, así fue como lo conocí. Recuerdo cuando entramos en su cuarto en las Carlton Towers, y Joe dijo, “éste es Alan, toca en una banda que suena como acostumbraban a sonar los Stones…” Y Keith dijo, “Ojalá vuelva a suceder, ya ha pasado un tiempo de eso…”

Y ésa es finalmente la historia de la primera vez que conociste al hombre que luego terminaría siendo muy importante en la carrera de los Dirty Strangers.
Alan:
Sí, tal cual. Y dos días más tarde Keith me dice “me estoy yendo a París ahora mismo”, y yo le dije “oh, nunca estuve en París”, entonces me mandó a su chofer, con la orden de que vayamos a buscar una guitarra para él, y un bastón, y me dijo “venite para París, y te quedás conmigo” Y yo lo había conocido apenas 2 días antes, sabés…

Y así fueron las cosas…Puedo entender lo de la guitarra, ¿pero para qué te pidió un bastón?
Alan:  El bastón era para Bert. El chofer llegó manejando el Bentley de Keith, me recogió y nos fuimos para París. Pero Bert, su padre, todavía vivía en Dartford, donde Keith nació, entonces, camino a Dover, pasamos a buscarlo. Y así fue el viaje. Bert y yo en el Bentley de Keith, más el chofer, rumbo a París.

6..

Keith y Alan, en tiempos más actuales: amistad y sofás

¿Y Keith?
Alan:
No, él fue en avión.

¡Debe haber sido un gran viaje!
Alan: ¡Oh, fue buenísmo!

¡Gran anécdota, y también gran forma de comenzar una amistad con Keith Richards!
Alan:
Sí, pero antes ya había estado en el estudio con Ronnie Wood. Habíamos grabado “Baby”, “Here She Comes” y “Easy To Please”…

Para el primer álbum de los Dirtys.
Alan: Así es. Correcto. Y también tocó en “Thrill Of A Thrill” Entonces, yo ya había trabajado con Ronnie, y Keith nos ayudó a conseguir algunos shows en París. Todavía no teníamos contrato discográfico, y sucedió al mismo tiempo en que Mick (Jagger) estaba grabando su primer álbum solista, y por lo tanto Keith no estaba ocupado. Así que todo sucedió en el momento justo.

Y todo gracias a Joe Seabrook.
Alan:¡Sí! Joe representa una parte importante de mi carrera, porque nuestros primeros shows fueron en su pub. Pero como te dije, antes yo ya había trabajado en Seguridad para Jimmy Callaghan. Trabajé en los shows de los Stones en Earl’s Court en 1976. Conseguía todo tipo de empleos de parte de Jimmy, como el de “despejar” prostíbulos en el Soho de Londres. Casas de prostitutas…

Sí, Jim fue muy bueno conmigo. Fue de gran ayuda en mucha soportunidades  cuando seguí el tour de los Stones en USA en el ’94.
Alan: Es un hombre adorable. Y, si bien conocí a Keith a través de Joe, Jimmy fue mi primer amigo.

7..

The Ruts, con Paul Fox al frente, lata de cerveza en mano

EXTRAÑOS EN AMÉRICA
Quisiera preguntarte sobre Paul Fox, fallecido en el 2007, que si bien era integrante de los Ruts, también fue guitarrista de la primera formación de los Dirty Strangers, ¿verdad?
Alan: No, no estuvo en la primera formación del grupo, pero sí en la primera que fue a tocar a los EE. UU. Y también tocó en nuestro primer disco. El de la primera formación fue Alistair Simmons, que también tocaba en los Lords of the New Church. Él es quien escribió “Baby”, “Running Slow”…Todavía canto canciones que escribí con él. Y cuando Alistair dejó a los Dirty Strangers, se unió a los Lords. Era un tipo encantador y fantástico, pero, sabés, no podía sobrellevar la situación. Y en cuanto a Paul Fox, fue muy divertido, porque cuando Malcolm Owen, el cantante…Conocés la historia de los Ruts, ¿no?

A decir verdad, muy poco…
Alan:
Los Ruts iban a salir de gira con The Who, pero Malcolm era un junkie y, carajo, tuvieron que cancelar esa gira. Tuvo un final muy desafortunado. Cuando yo trabajaba en Seguridad, veía a los Ruts y me decía, “yo podría cantar en esta banda” Y también eran de West London, por lo que también existía esa conexión. Y 3 o 4 años después de eso, yo me encontraba en la parte de atrás de un cine en Kensal Rise, en Londres, que ya no existe, tratando de conseguir una fecha. Y Paul Fox también estaba ahí, y viene y me dice, “realmente me hacés acordar a nuestro viejo cantante” Y yo le contesté, “sabés qué, cuando tu cantante murió, yo estuve a punto de postularme para el puesto” Y Paul me dijo, “deseo que lo hubieras hecho” Porque después que Malcolm murió, los Ruts cambiaron completamente de rumbo.  Y llegué a conocerlo, había subido a tocar con nosotros un par de veces. Yo ya lo consideraba un nuevo amigo, y me agradaba mucho. Y 2 semanas antes de que comenzáramos nuestro tour en USA, Alistair pudrió todo. Teníamos un mánager nuevo, y todo esto le iba a costar un montón de dinero. Alistair siempre estaba al borde de ser brillante, o fuckin’ desastroso. Estaba tan colgado que no podía tocar la guitarra. Y entonces mi mánager dijo, “no pienso poner un centavo para llevarlo a los Estados Unidos” Imaginate todas las tentaciones que podrían haberle ofrecido estando allí…

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Oh yeah: otra toma de los Dirtys en sus primeros tiempos

Y así fue como Alistair no participó de la gira.
Alan: No. Fue toda una decisión, ya que era mi mejor amigo. Lo echamos 2 semanas antes de la gira por USA. Ese tour era uno de nuestros objetivos principales, así que lo llamé a Paul Fox y le pedí que forme parte. Y entonces se unió a la banda.

¿Cómo resultó la gira por los EE. UU. de una banda chica del circuito londinense que iba allí por primera vez?
Alan: Solamente tocamos en la costa este. No fue realmente un tour, duró algo así como 7 u 8 días.

¿Tocaron sólo en lugares chicos?
Alan: Bueno, tocamos en el Cat Club de New York, que es un lugar grande. Y después en lugares cerca de la ciudad, sabés…Boston, etc.

La primera vez que los Dirtys tocaban en USA…
Alan: Sí, y todavía no teníamos contrato discográfico.

¿Pero cómo? ¿No era que 2 años antes habían grabado con Ronnie?
Alan:  Sí, habíamos grabado con Ronnie, y después con Keith. Mick había editado su disco solista, así que Keith estaba con tiempo de sobra. Pero seguíamos sin contrato.

9..

Los Dirtys y Ron Wood: amistad y fotos tomadas de un video

¿Cómo fue que Prince Stash terminó produciendo el disco? Pareciera ser que siempre todo termina orbitando a los Stones…
Alan:  OK, veo que recordás eso. Stash había sido detenido con Brian Jones en los ‘60. Y cuando Keith vino al estudio a grabar con nosotros, Stash estaba con él. Si ves esa fotografía…Hay una foto  de todos nosotros en el estudio con Keith y Stash. Y momentos después Stash preguntó, “¿quién les está editando el disco?” Y así fue como formó Thrill Records, por el título de la canción que abre nuestro el primer álbum, “Thrill Of A Thrill”. Así que entonces puso en marcha el sello, y le dedicó 1 año completo de su vida. Quiero decir, se lanzó mundialmente, y anduvo muy bien. Todo parecía tan fácil en aquel momento, pero ahora uno dice, “carajo, me gustaría que ahora sea igual” Y Stash invirtió mucha plata en el álbum, fue genial. Tengo grandes historias sobre él. ¿Te acordás de Pinnacle, la distribuidora de las compañías grabadoras independientes? Cuando uno se dirigía allí, tenía solamente 20 minutos para convencerlos de que te contraten, y 45 minutos más tarde Stash les estaba diciendo que había sido un gran disco pero…

Entonces coincidió todo.
Alan: Coincidió, pero en lo que respecta a USA, todo empezó a andar mal. Lo que sucedió fue que, vendimos muchos discos en Gran Bretaña, y cuando Stash lo llevó a USA, usaron el nombre de Keith para promoverlo. Recordemos que antes de lanzar su primer disco solista, “Talk Is Cheap”, Keith ya había grabado con nosotros. Y cuando empezó a  trabajar en su primer álbum, que en aquel momento era todo un acontecimiento, en su contrato estaba especificado que no podía trabajar en discos de otros. Como siempre decía su mánager, “cuando Keith Richards graba con amigos, lo mejor es que la gente lo descubra. De otra forma, puede salir mal” Y en la edición americana del disco, Stash le había agregado una calcomanía a la tapa que decía “The Dirty Strangers con la participación de Keith Richards y Ronnie Wood” Eso fue justo cuando Keith estaba por lanzar un adelanto de su álbum solista. Y entonces nuestro disco se canceló en USA. No fue nada astuto al promoverlo allí. Todo el mundo usaba el fuckin’ nombre de Keith, como si fuera una herramienta publicitaria.

10..¿Fue Stash el que tuvo la idea de poner eso en la tapa del disco?
Alan: Oh sí, debe haber sido Stash, sí. Keith tocó en el disco como amigo.

Cambiando de tema, hace unos años trabajaste junto a John Sinclair, quien fuera mánager de los MC5, y también un recordado activista político.
Alan: No sólo el mánager de la banda, sino también la inspiración, entre tantas cosas…

Es verdad, de hecho fue uno de los fundadores del White Panther Party (N. de la R.: facción política de extrema izquierda anti-rascista fundada en los EE. UU. en 1968) Pero tu trabajo con él fue en “Beatnik Youth”, su álbum de 2012. Vi el video en YouTube en el que…
Alan: ¡Oh, pero eso fue otra cosa, diferente a lo de “Beatnik Youth”! Bueno, ya sabés la historia de John Sinclair y los MC5…En verdad no me crucé con él. Mi conocimiento de los MC5 fue a través de Brian James (N. de la R.: ex miembro de The Damned y Lords of the New Church) Y una vez recibí un llamado de George Butler, que fue baterista en los Dirtys antes de Danny, diciéndome, “hay un amigo mío de Brighton, Tim, que quiere grabar algo con John Sinclair. ¿Te parece que hagamos algo en el estudio?” Y yo le dije, “sí, por supuesto” Entonces vino Sinclair. Pero yo seguía intrigado sobre él. Y cuando llegó, fue casi lo mismo que cuando conocí a Keith, me conecté con él instantáneamente. Pensé, “oh, ¡otro espíritu afín!”

11..

John Sinclair, una leyenda en blanco y negro

Desde ya, hace rato que venía haciendo cosas…
Alan: Sí, anduvo por ahí…Y cuando editamos el álbum “West 12 to Wittering”, Youth, que había tyrabajado con Sinclair, produjo parte del disco, como fue el caso de la canción “She´s A Real Boticelli”, el single de difusión…

¡Amo esa canción! Es una de mis favoritas.
Alan:  Si me preguntás cómo fue que la escribí…Youth la produjo, fue una mezcla de él. Youth había sido productor de The Verve, y bajista en Killing Joke. Es muy bueno produciendo. Y también tuvo una banda con Paul McCartney (N. de la R.: The Fireman) Es un tipo genial. Le dije que había conocido a John Sinclair, y él había producido “Lock And Key”, la canción que John había grabado con los Dirty Strangers, y entonces me dijo “¿por qué no hacemos un álbum?” Y escribimos un álbum, que tiene que salir en algún momento. ¡Carajo, es un disco fantástico! Del tipo de música que nunca fue mi estilo. Porque Youth viene de diferentes áreas. Nos conocíamos desde hacía mucho tiempo. Y después estaba John Sinclair. Porque John daba vueltas por Europa tocando. Ahora vive en Amsterdam. Y siempre se metía en bares chicos, bares genéricos, donde tocaban blues, y él les agregaba algo de poesía. Lo que Youth y yo quisimos hacer era llevar eso a otro nivel, así podía tener un álbum con canciones auténticas, no solamente blues con pedazos de poesía. Entonces terminamos usando su poesía como versos de las canciones, y les agregamos coros, y así fue que terminaron convirtiéndose en canciones.

¿Podrías decir que fuiste parte de la escena del punk londinense, o fue más que nada de la del rock and roll en general?
Alan: No, yo empecé con los Dirty Strangers. Cuando se dio lo del Punk, que es algo que yo adoraba, fue fuckin’ grandioso, porque me llevó de ser alguien que tocaba en su cuarto, a alguien que creía que podía formar un grupo. Y realmente lo hice. Y siempre podía ponerme a escribir canciones, o poesía, así que amaba la escena del punk. En aquel momento, en 1976, yo tenía 22 años, y todos los punks simulaban tener 16 o 17. Todos los punks como Mick Jones o Tony James tenían mi edad, 22 o 23 años. Entonces, si bien todavía no estaba en ninguna banda, conocía a Mick Jones antes de que fuera parte de los Clash, porque yo acostumbraba a trabajar en el edificio del Colegio de Arte de Hammersmith en Shepherd´s Bush, y Mick estudiaba ahí. Su primer show fue como telonero de los Kursaal Flyers en el Roundhouse, así que me sentía conectado a la escena del punk por conocer a Mick. Era una escena fuertemente influenciada por la parte oeste de Londres, por lo que de todas maneras, yo estaba ahí. Y todos ellos tenían mi edad. Al mismo tiempo yo ya estaba trabajando como Seguridad en muchos conciertos, lo que me permitía ver a todas las bandas. Y puedo decir que eso me inspiró definitivamente a formar un grupo de rock’n’roll. Todas las bandas punk que me gustaban eran realmente bandas de rock´n´roll, pero con una nueva energía.

Siempre tuve la impresión de que que lo tuyo es más que nada el material de los 50s y los ’60.
Alan: Oh, ¡yo amo el rock´n´roll!, sabés… ¿Qué puede haber que ame más que nada en el mundo? Tal vez ver a las mujeres bailar cuando estamos tocando…

12..WITTERING HEIGHTS
Lo mencionaste hace un rato, pero quisiera que hablemos más en profundidad sobre el álbum “West 12 to Wittering” Sabemos que Keith tocó piano en el disco, de hecho aparece en varias canciones. Y también Ronnie Wood. Y fuera de eso, es sin dudas no solo mi álbum favorito de los Dirty Strangers, pero también uno de los discos en general aque más suelo escuchar. Imaginate lo que me gusta ese disco…
Alan: Gracias, muchísimas gracias.

Y de hecho hace unos días estaba caminando por aquí, en Londres, mientras lo escuchaba, y es sin dudas un álbum que tiene una atmósfera absolutamente londinense.
Alan: Por supuesto, es sobre Londres, definitivamente.

A lo que voy es, uno no escucha a Madonna cuando camina por Londres…
Alan: ¡Jajaja! Sí, los Dirty Strangers resultan una buena elección a la hora de hacerlo. Y la historia del disco es que…Yo venía de trabajar en la gira de los Stones de “A Bigger Bang”, que duró alrededor de 2 años y medio, y los Dirtys habían estado parados por cerca de 8 años. Y mientras viajaba escribí un montón de canciones. Entonces, al volver, decidí volver a juntar al grupo, pero en aquel momento éramos solamente yo, John Proctor y George Butler, un trío, y decidimos llamarnos Monkey Seed.

¿Le cambiaste el nombre al grupo?
Alan: No, lo que sucedió fue que los Dirty Strangers estaban algo así como disueltos, si bien nunca nos habíamos separado. No habíamos tocado por mucho tiempo, ni tampoco ganado dinero y, ya sabés, eso desmotiva a la gente. Así que cuando decidí volver a juntar al grupo, quise que empezara de cero. Entonces quería que tenga un nombre nuevo. No pensaba hacer canciones de los Dirty Strangers, solamente canciones nuevas. Pero como de todas maneras yo había escrito todas las canciones de la banda, me dirigí a Ian Grant, que acababa de formar el sello Track Records, y le dije, “tengo un álbum de canciones, ¿te gustaría contratarme para Track Records?” Dijo que sí, ya que le gustaba lo que estaba haciendo. Y entonces me preguntó, “¿por qué le cambiaste el nombre a la banda?” Y le contesté, “bueno, es que quiero un nuevo comienzo” Y Ian me dijo, “Alan, ¡tenés más de 50, ya no tenés 20 años!” (risas) ¡Y tenía razón! Después me dijo, “escuchame, tenés la reputación de los Dirty Strangers, porque básicamente vos sos los Dirty Strangers. ¿Porqué habrías de cambiarle el nombre? Siempre les funcionó. Te sugiero que la sigas llamando The Dirty Strangers”. Y yo accedí. A veces te hace feliz que exista gente que te digas cosas así, porque generalmente uno no se da cuenta. Uno piensa, “sí, tengo una nueva banda, la voy a llamar tal y tal…” Así que lo pusimos en marcha, y cuando se lo comenté a Keith, me preguntó, “¿querés que toque guitarra en el disco?” Y yo le contesté, “no, quiero encargarme yo de las guitarras”, pero le dije, “¿podés tocar algo de piano?” Y Keith me contestó, “claro, fuckin’ por supuesto!” Y es por eso que se llama “West 12 to Wittering”, porque cuando está en Inglaterra, Keith vive en Wittering, y yo llevé todo el equipo desde mi lugar aquí en el área W12 de Londres para grabar su parte, y es como que “acampamos” en su casa.

13..

Clayton, Proctor (hoy ex bajista del grupo) y Danny Fury

¿Lo grabaron en la casa de Keith?
Alan: Sí, en Redlands. Solamente su parte, la del piano, que fue grabada allí.

¿O sea que paraste en su casa exclusivamente para grabar la parte del piano que se usó en el álbum?
Alan: Bueno, en verdad paré en su casa en muchas oportunidades.

Wittering es una zona muy hermosa.
Alan:  Sí, encantadora. Tanto me resulta así que, si alguna vez me mudara de Londres, ese es el lugar donde me iría a vivir.

Pequeño mundo. Justamente hace días fui a ver a Ian Hunter en Shepherd’s Bush, y de casualidad, me puse a hablar con un matrimonio que vive allí.
Alan:¡Ian Hunter? ¿Tocó en Shepherd’s Bush?

Desde ya, fue hace 3 días. Jamás tocó en Sudamérica, y sería muy raro que alguna vez lo haga, así que no podía perdérmelo. Y con Graham Parker de telonero.
Alan:
¡Oh, amo a Graham Parker!
Danny: ¿Acaso salió el aviso en algún lugar?
Alan: Si el show está sold-out, no lo publicitan.

Perdón, ¡ahora me hacen sentir culpa!
Alan: ¡No sabía que iba a tocar en Londres!
Danny: Si te fijás en internet, generalmente aparece ahí.
Alan: En general aparece un aviso en el diario Evening Standard, o en la revista Time-Out.
Danny: Antes uno podía ver los avisos en el Melody Maker. Todos los anuncios de shows aparecían ahí.
Alan: Time-Out, para mí, habiendo tenido una banda, era el lugar donde aparecían todos los avisos, y ahora sólo están los que fueron seleccionados.

SUCIOS., EXTRAÑOS Y CONCEPTUALES
¿Qué me podés decir sobre “Crime And A Woman”, el disco más reciente de los Dirtys? Sé que se trata de un álbum conceptual.
Alan: Es una historia narrada desde el principio hasta el final, si es que querés que sea una historia. Si querés que sea una colección de canciones de rock´n´roll, es una colección de canciones de rock´n´roll. Pero hay toda una historia dentro del disco, que probablemente resulte para mi propio beneficio, más que el de cualquier otra persona.

14..Sí, cuando el otro día te pregunté por qué Keith esta vez no estaba esta vez en el disco, me dijiste que es un álbum que quisiste resultara más personal, y me explicaste que querías que sea “tu” álbum.
Alan: Sí. Porque lo que sucede es que, si bien es genial que Keith sea uno de tus mejores amigos, la parte mala es que, cada vez que tocás tu propio material, o que alguien va a verte tocar, permanentemente me hacen la misma pregunta: “¿Keith va a estar en el disco?”, o “¿Keith va a estar en el show?” Entiendo que la gente pregunte esas cosas, pero no es su banda. Es mi banda, que toca de vez en cuando, y se llama The Dirty Strangers. Y quiero que el grupo represente en vivo todo lo que grabamos.

Bueno, como sea, es otro disco que no deja de encantarme.
Alan: A mí también me encanta, porque suena genial. “Keith, “¿podrías venir y tocar en el disco?” Keith es genial, pero no toca en vivo con nosotros.

Siempre escribís solo. De hecho sos el único que escribe las canciones de los Dirtys.
Alan:
Y ahora que estuve tocando con Danny desde hace un tiempo…Danny escribe canciones, y sin dudas va a colaborar de aquí en adelante.

Pero básicamente todas las canciones del último disco son tuyas.
Alan: Sí, pero hay un par de canciones, como en el caso de “Running Slow” y “Are You Satisfied”, que fueron co-escritas con Alistair…Pero Alistair murió hace 10 años. Fue un gran compañero. Y después está “One Good Reason”, que escribí junto a Tam Nightingale, y además Scotty co-escribió “Short & Sweet”. Pero en verdad, sí, fue mi álbum.

¿Qué cosas te inspiran a la hora de escribir canciones? ¿La vida cotidiana?
Alan: Definitivamente, la vida diaria. Si tengo una pausa, o un momento de calma, al igual que la mayoría de la gente, soy mejor escribiendo cuando estoy entre la espada y la pared. Cuando estoy cómodo, cuando todo funciona bien, me resulta muy difícil escribir canciones, porque hay paz en mi vida. ¿No creés, que es así, Danny? ¿Que se escriben mejores canciones cuando se está alborotado?
Danny: Sí, por supuesto.

Si no fuera así, no existirían los músicos ni las canciones de blues.
Alan:
Sí, exactamente. Los momentos difíciles son los que te llevan a escarbar profundo.

Y supongo que lo mismo le sucede a los escritores.
Alan: Sí. Bueno, ¿cuántos escritores y comediantes torturados conocemos? Gente que es maníaca-depresiva, y que hacen hermosos trabajos.
Danny: Y se enfocan en su desorden interior.

Es como que de alguna manera lográs exorcizar tus pesares. Resulta toda una terapia, finalmente.
Alan: Eso es definitivamente correcto. Si tengo algo muy fuerte dentro de mi cabeza, sin dudas voy a escribir una canción sobre eso.

15..

Los Dirtys hoy: Danny Fury, Alan Clayton, Cliff Wright y Scott Mulvey

Y, más allá de las letras, no es fácil encontrar bandas cono los Dirty Strangers hoy en día, con toda esa cosa blusera y de rock´n´roll badass, con un filo de punk rock. Y ahora, ¡bienvenido Danny y la sangre nueva en el grupo!
Alan: ¡Así es!

MAYBE IT´S BECAUSE I´M A LONDONER
¿Qué piensan de la escena musical actual londinense?
Alan: ¿Puedo ser totalmente honesto con vos? La escena musical me importa un carajo, solo me importan los Dirty Strangers. Cuando estás en una banda de rock and roll, no te pueden importar los demás. Realmente, porque fuckin’ amás el rock and roll. ¿Lo ves así, Danny?
Danny: Sí, es como que estás atrapado en tu propia cosa. Pero si es que tal vez puedo responder a esa pregunta, de todas formas tengo una pequeña impresión al respecto, ya que aún estoy algo interesado en lo que sucede. Una saca nuevo material en ese contexto, y si querés que el mundo lo conozca, tenés que ponerte a trabajar. De ahí es que viene mi interés. Es realmente como dijo Alan, es como si fuera un cliente limitado. Pero creo que existe una gran falta de personalidades, una falta de expresión auténtica. Pareciera que todo el mundo copiara algo que ya había sido hecho antes.

Bueno, eso sucede porque mayormente lo hacen porque sólo están interesados en ganar dinero.
Alan: Sí, sí…
Danny: Es verdad que se hace música por dinero, pero no hay mucha música que realmente te alcance y te toque de cerca, quiero decir, algo que represente una expresión genuina de personalidad.
Alan: Además, todavía sigo descubriendo música de los ’50, hay toda una estructura musical de esos años.
Danny: Existe tanta música…
Alan: Me gustaría saber si eso de la música en sí sigue sucediendo con los más jóvenes. Yo no soy quién para comentar sobre lo que les gusta a los quinceañeros, porque no tengo 15 años. ¿De acuerdo? Pero sé lo que hago a mi edad. Y hago rock’n’roll. Veo que muchas bandas se comprometen, pero nosotros nunca nos compremetemos, sólo tocamos lo que tocamos. A lo largo de mi carrera, siempre me fijé en las modas, después me olvidé de eso, y más tarde le presté atención a la moda nuevamente. Uno simplemente hace lo que hace.

Es exactamente como lo dijiste, siempre se trata de mirar al pasado, porque hay tanta música buena ahí…
Alan: Yo escucho mucha radio, por lo que no me cierro al mundo exterior. Todavía hay gente que escribe grandes canciones. Y soy muy protector con el rock’n’roll, mientras hay bandas que juegan con él.
16..Como si sólo fuera una palabra suelta…
Alan:
Sí, y vivo mi vida para eso. Y sé que lo vengo haciendo desde hace mucho tiempo.

Entonces, si es que puedo preguntártelo, ¿de qué vivís fuera de los Dirty Strangers?
Alan: ¡Soy el mayordomo de Danny! (se ríe fuertemente)

Bueno, es que me resultaba curioso saberlo…
Alan:
Él es de Suiza, entonces tiene mucho dinero… (risas)

Sin dudas, Suiza está llena de millonarios.
Alan:
¡Claro que los hay! (risas) Y nosotros somos sus empleados.
Danny: Debería pedirle que se cambie el nombre por el de James, o algo así… (risas)

BOB & MARLEY & ALAN & JOHNNY
Alan, recuerdo haber leído una historia tuya junto a Bob Marley que me resultó muy divertida…
Alan:
¡Con mucho gusto! Cuando trabajaba para Jimmy Callaghan, a fines de los ‘70, una vez estábamos trabajando en el Crystal Palace’s Bowl, que era un lugar abierto para shows en el sur de Londres, y en aquel momento el área de backstage no tenía camarines. En su lugar se usaban carpas grandes. Y mi trabajo consistía en cuidar la carpa en la que estaba Bob Marley. Big Joe también estaba ahí. Y lo que ocurrió fue que, en esa época, lo de la Seguridad no era como es ahora. La zona del backstage tenía vallas muy bajas alrededor del lugar, y no había mucha Seguridad, y parecía ser que todos los jamaiquinos que habían ido al show pensaban que tenían el derecho de conocer a Marley. Entonces lo que hacían era saltar esas vallas, tratando de meterse en su carpa, y yo era el único que estaba ahí para pararlos.

18..Bob Marley era realmente “la gran cosa” en aquellos años…
Alan: ¡Claro que lo era! La “gran cosa” para los jamaiquinos. Era su hombre espiritual, y demás. Y la gente que intentaba meterse en su carpa, no le gustaba que yo los parara, si bien ése era mi trabajo, y lo que sucedió es que siempre había conmoción. Y de repente alguien me tocó el hombre y me dijo, “vení, entrá”, y me metió en la carpa de Bob Marley. Marley estaba sentado sobre un amplificador tocando la guitarra, y de repente se puso a liar un porro enorme. Y mientras Bob seguía tocando la guitarra, ¡me hicieron fumar y me drogaron, para calmarme! (risas) Estuve ahí unos 20 o 25 minutos. Y recién me enviaron de vuelta afuera una vez que me calmé.

¡20 minutos con Bob Marley! No es una historia muy común…
Alan:
¡Sí!

¿Te gustaba la música jamaiquina en ese momento?
Alan:
Sabés, cuando era joven, mi primera música fue el ska. Johnny, mi padre, era un “teddy boy”, por lo que amaba el rock and roll. Él es cantante, hice un álbum con él.

Sí, leí algo sobre eso.
Alan: Y Keith toca en el álbum, y Bobby Keys también. Ese es el disco de mi papá, Johnny Clayton.

¿El disco fue ya fue editado? ¿ O se trata de una grabación privada?
Alan:
No, aún no, pero ya va a editarse. Brian James, Keith Richards, Bobby Keys, Jim Jones (de la Jim Jones Revue) y Tyla, de los Dogs D’Amour. Todos tocando con mi padre.

19..¿Todas sesiones de estudio?
Alan: Sí. Ése va a ser el próximo disco que se edite, el de mi padre. El de John Sinclair ya había sido editado a través de otro sello, y de hecho también vamos a grabar otro álbum con los Dirty Strangers. Pero antes que todo eso vamos a reeditar el primer disco de la banda, “The Dirty Strangers”, pero con nuevo material, inéditos, etc. Supongo que el disco de mi papá va a ser lanzado al mismo tiempo. Hay gente grandiosa en el disco.

Es verdad, es una gran formación. ¿Va a incluir nuevas canciones o son todos covers?
Alan:
No, son todas canciones de Dean Martin, y de Frank Sinatra. Y la banda básica en el disco es Mallet en batería, Dave Tregunna en bajo, Scott Mulvey de los Dirtys en piano, y yo tocando acústica, y después están los guitarristas y los saxofonistas invitados.

¿Tienen la idea de salir a hacer shows en otros países, o son más una banda local que suele tocar en Londres, o en otras ciudades inglesas?
Alan: ¡Queremos tocar en todas partes! Ya tocamos en Europa, y ahora, con Danny en la banda, iniciamos una nueva etapa. Necesitábamos realmente que nos maneje alguien que esté más al nivel de la tierra, y mi hijo Paul está haciendo todo eso.

Se lo ve muy entusiasta.
Alan: Lo es, ¡es el hijo de su padre! Entonces, sí, queremos tocar en donde sea.

Como músico, ¿existe alguien con quien te hubiera gustado grabar o tocar?
Danny:
En verdad quería tocar conmigo… (risas)
Alan: ¡Oh, mis sueños finalmente se hicieron realidad! Te lo digo así, si no fuera con Danny (risas) sería con alguien como Otis Redding, mi cantante favorito de todos los tiempos. Sí, es mi cantante favorito. Fin de la historia.

Sos un “soul man”.
Alan: Sí, pero mi papá era un “teddy boy”, así que soy una mezcla extraña.

Es todo lo mismo, es música maravillosa, después de todo, ya sea soul, rock and roll, rhythm and blues…¡Todos esos grandes músicos negros!
Alan: No pueden hablar como yo, ¡pero yo sí puedo hablar como ellos! ¡Jajaja!
Danny: Lo sienten en el corazón, digo, tienen ese sentimiento. Y encima de todo, Alan tiene una gran voz.
Alan: ¡Gracias! Deberíamos parar aquí… (risas)

20..y

El autor de esta nota junto a los protagonistas de la misma: el negro es el nuevo negro

RECUERDOS DEL FUTURO
Es tal como dijiste, se trata mayormente de volver al pasado, que es cuando se hizo la mejor música. Justamente ayer estaba escuchando mi disco en vivo favorito de todos los tiempos, el de Jerry Lee Lewis en vivo en el Star Club de Hamburgo en 1964, que vendría a ser…¡el disco más salvaje que alguna vez se grabó! Eso sí que es heavy metal. Alguien incluso lo describió como “no un álbum, sino una escena del crimen”
Alan:
¡Sí! Te voy a contar una historia muy divertida que Ronnie Wood me contó, de cuando estuvo de gira con Jerry Lee. Estaban los dos caminando juntos en el lobby de un hotel, y apareció una mujer, que abrazó a Jerry, diciéndole “Jerry, olés maravillosamente, ¿qué te pusiste?” Y él le contestó, “lo que pasa es que se me paró, honey. ¡No sabía que podías olerlo desde ahí!”
Danny: ¡Es increíble!
Alan: ¡Esa es genial! ¿O no?

Me encantan las historias así. ¿Alguna más que quieras contarme?
Alan:
¿Querés saber cómo es que escribí la canción “She´s A Real Boticelli”?

21..Me encantaría saberlo. Siempre me pregunté qué es eso de ser “una Boticelli auténtica”…
Alan:
Bueno, te voy a decir cómo ocurrieron las cosas. Yo estaba en Redlands, y estábamos con Keith en la cocina de la casa, cocinando. Yo estaba pelando papas, y Keith preparaba la carne. En Inglaterra, cuando sos chico, es muy común que leas una colección de libros llamada “Just William” El personaje principal de las historias es un chico de 13 años, que vive en el campo con sus padres y una hermana, y que siempre está teniendo aventuras. Cualquier persona que sea de nacionalidad inglesa conoce esos libros. Supongo que cada país tendrá los suyos. Y este chico forma parte de un gang llamado The Outlaws (Los Bandidos) que tienen una banda rival. Y están todos esos personajes que pasan por el lugar donde vive. Músicos, vagabundos, viajeros…Y todos esos libros fueron escritos por una mujer, Richmal Compton. Y yo me pasé toda mi infancia creyendo que los había escrito un tipo. O sea que esta mujer escribió tosas esas aventuras fantásticas desde la perspectiva de un chico. Y nos dimos cuenta que tanto a Keith como a mí nos encantaban, que habíamos tenido un amor mutuo por esas historias a medida que íbamos creciendo. Y cuando la oficina de los Stones se enteró de nuestro amor por esos libros, nos los enviaron en formato CD, y solíamos escucharlos cuando nos poníamos a cocinar. Y uno empezaba con la frase “she´s a real Boticelli!”, pero en verdad lo que está diciendo es “she´s got a real bottle of cherry” (“tiene una botella real de cherry”) Lo habíamos entendido mal. Miré a Keith y me dijo “parece un fuckin´ título de una canción de Chuck Berry, ¿o no?” Así que viene de ahí, de cuando cocinábamos, del CD del libro. Entonces nos robamos la primera estrofa, y escribimos la canción “She’s a Real Boticelli”

¡Gran anécdota! Y agreguemos que su nombre nació en Redlands, al igual que la historia del jardinero, que se usó para el título de “Jumpin´Jack Flash”. Ya conocés la historia…
Alan:
¡Así es!

OK, saben que podríamos quedarnos hablando horas, pero creo que deberíamos salir para el show de esta noche, y no quiero ser el culpable de que lleguen tarde. ¡Muchísimas gracias!
Danny:
¡Ya mismo!
Alan:
¡Muchas gracias a vos! Y no olvides tu bolso.

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LOS 50 PERSONAJES MÁS SIMBÓLICOS DE LA HISTORIA DEL CINE (PARTE 1)

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Publicado en Evaristo Cultural el 28 de julio de 2015

Que nombres como los de Travis Bickle, El Capitán Blood, Tony Montana o King Kong resulten ser más reales que una buena parte de las personas que protagonizan nuestros días es algo en lo que posiblemente podamos estar todos de acuerdo. La historia de la cinematografía nos dejó un tendal de personajes inolvidables. Nacieron en un guión, se criaron en un set de filmación, y terminaron habitando las salas de cine del barrio adonde íbamos a descubrirlos, o el living de nuestras casas. Los hemos idolatrado al máximo, y hasta incorporamos alguna o varias de sus frases y gestos a nuestra conducta habitual, convirtiéndolos en casos más reales de los que suelen poblar nuestra vida cotidiana. Como esos familiares lejanos que le despiertan a uno un cariño especial. Es cuando la ficción supera a la realidad y, no nos engañemos, tampoco es que la situación diste mucho de la realidad. Digámoslo así: los personajes de cine forman parte de nuestras vidas. Aún cuando habrá que sacrificar a quienes los protagonizaron y dejarlos, aunque sea por esta vez, en segundo plano. Todo listado resultará insuficiente, pero he aquí el primer intento (al que se le sumarán cuatro entregas) sobre 50 figuras inolvidables con las cuales seguimos maravillándonos, y que no parecen tener fecha de vencimiento.

1Harry Powell (Robert Mitchum, ‘The Night of the Hunter’, 1955)
En ‘La Noche del Cazador’, el gran Robert Mitchum encarna a lo que sin duda conforma uno de los personajes más renombrados de la historia del celuloide. Powell es un fanático religioso con rasgos psicópatas que predica el Viejo Testamento, un Reverendo que gusta de quebrar las leyes en toda oportunidad, al punto que se comunica con el mismísimo Dios, quien hasta lo instruye para que se encargue de hacer algo contra las prostitutas de este mundo. La actuación de Mitchum, en uno de los filmes de horror más celebrados que el mundo conoció, sin recurrir más que arte de la verdadera actuación, es sencillamente memorable, no sin dejar de mencionar el papel de Shelley Winters, su compañera de cartel. ‘La Noche del Cazador’ es, además, la única película que dirigió el recordado Charles Laughton. La legendaria publicación francesa especializada Cahiers du Cinéma la definió como el segundo mejor filme de todos los tiempos, después de ‘El Ciudadano Kane’, de Orson Welles.

 

Ratso (Dustin Hoffman, ‘Midnight Cowboy’, 1969) 2
El gran Dustin Hoffman suele recordarse por papeles como los que realizó en ‘El Graduado’, ‘Kramer vs. Kramer’, ‘Tootsie’ o ‘Rain Man’ (indiscutiblemente uno más maravilloso que el otro), pero su actuación “de culto” será eternamente la del gran Rico ‘Ratso’ Rizzo en ‘El Cowboy de Medianoche’ del director John Schlesinger. Ratso se la pasa deambulando por las calles de New York intentando sobrevivir a cualquier costo hasta toparse con un vaquero que está de visita en la ciudad (Joe Buck, protagonizado por Jon Voight) y ambos descubrir sus mutuas almas errantes y perdidas. Ratso sueña con conocer Miami antes que la tuberculosis acabe con su existencia, mientras suena ‘Lay Lady Lay’ de Bob Dylan de fondo, transformando a ‘The Midnight Cowboy’ en una de las mejores películas de su tiempo.

 

Captain Blood (Errol Flynn, ‘Captain Blood’, 1935)3
Jamás habrá otro pirata tan distinguido como el capitán Peter Blood. Sus extraordinarios duelos de espada  y su porte permanente son sencillamente inolvidables. Nadie, aparte, sabía desenfundar con tanto estilo su arma a la hora de la contienda como Blood (que también el distinguido Errol Flynn supo explotar con gran gusto en films como ‘Las Aventuras de Robin Hood’, o en ‘El Halcón de los Mares’), sin omitir los endulzados pasajes románticos junto a la actriz Olivia De Havilland, todo en medio de los mejores combates entre irascibles corsarios. Johnny Depp puede ser un gran actor y haber logrado llevar adelante una saga similar en tiempos modernos, pero el título oficial de bucanero del cine ya tenía propietario.

 

Emmanuelle (Sylvia Kristel, ‘Emmanuelle’, 1974) 4
El largometraje “prohibido” con las escenas de desnudos por excelencia de los ‘70s, ‘Emmanuelle’ llegó al mundo para emancipar las almas de los portadores de la moral, y debía ser exorcisado lo antes posible. Históricamente, el antes y el después del erotismo cinematográfico está determinado por ‘Último Tango en París’ (con Marlon Brando y la escena de la manteca a la cabeza) y la recordada ‘El Imperio de los Sentidos’, un controvertido y ruidoso film japonés de voltaje, al menos hasta ese momento, altamente erótico. La actriz holandesa Sylvia Kristel no poseía los atributos físicos que podrían haberse considerado necesarios para protagonizar una película del estilo, careciendo de todo indicio de voluptuosidad. Muy por el contrario, el cuerpo de Kystel era delgado y estilizado, pero su imagen inocente y una mirada que derrochaba sensualidad dejaron esos detalles atrás, y lograron que Emmanuelle, la esposa de un diplomático francés que decide embarcarse en un viaje de autodescubrimiento sexual, se convierta en un personaje central de los filmes que abordan las artes amatorias. El brillo de la ‘Emmanuelle’ original se vería opacada con el correr de los años gracias a la aparición de otros experimentos cinematográficos de pésima calidad pergeñados por directores de diversa procedencia (‘Emmanuelle I”, ‘Emmanuelle II’, ‘Emmanuelle III’, ‘Emmanuelle IV’, ‘Emmanuelle V’, ‘Emmanuelle VI’, ‘Las Orgías Inconfesables de Emmanuelle’, y hasta ‘Emmanuelle Negra’), pero nada siquiera rozaría al que fue el tercer gran suceso del cine erótico de los ‘70s.

5Stanley Kowalski (Marlon Brando, ‘A Streetcar Named Desire’, 1951)
Históricamente conocida por estos rincones como ‘Un Tranvía Llamado Deseo’, el gigante Marlon Brando, actor de actores, interpreta acaso el rol más definitivo en lo que a la palabra “actitud” se refiere. Inspirada en la obra de Tennessee Williams del mismo nombre, con la dirección de Elia Kazan, el film apunta a las relaciones de pareja, y elevó a Brando aún más a su condición de “mito viviente”, en paralelo con los otros largometrajes de los que participó hasta su últimos días.

6 Tony Manero (John Travolta, ‘Saturday Night Fever’, 1977)
Los mayores de 40 recordaremos eternamente aquellos años de fines de los ’70 en los que íbamos a las fiestas de nuestros compañeros de escuela y nos sacudíamos incansablemente al ritmo de las canciones de los Bee Gees que, junto a las de The Trammps, Tavares, K.C. and the Sunshine Band o Kool & the Gang, componían la banda de sonido de la película por la cual delirábamos. Tal vez la estética de ‘Fiebre de Sábado por la Noche’ resulte algo ridícula por estos días, pero nada volvió a ser lo que fue desde que el gran Tony Manero conquistó la pista de baile, y con nosotros tratando de imitar sus pasos en los cumpleaños a los que nos invitaban. El intento de Tarantino de recrear algo similar años después en ‘Pulp Fiction’,  mientras Travolta bailaba la canción de Chuck Berry junto a Uma Thurman en aquel concurso de twist, en comparación a su momentosetentero, puede pasar tranquilamente, y eventualmente, al olvido.

7Tommy De Vito (Joe Pesci, ‘Goodfellas’, 1990)
No conforme con lo logrado en los años ’70s y ‘80s, Martin Scorsese ingresó en la nueva década de la mano de una película que terminó marcando uno de los más grandes éxitos cinematográficos de 1990, agregando a su gran dirección actuaciones magníficas como la de Robert De Niro o Ray Liotta. Sin embargo fue Joe Pesci y sus travesuras como gángster, en las que ni siquiera dudó en cargarse a algún miembro de la “familia” cuando la situación así lo requería, o en volarle el pie a un camarero porque se había olvidado de traerle su  trago, transformando a Tommy De Vito en le personaje más recordado del film.

Dr. Strangelove (Peter Sellers, ‘Dr. Strangelove or: 8
How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb’, 1964)
Nadie más indicado para protagonizar esta comedia negra británica dirigida por el célebre Stanley Kubrick. A través de su carrera, Sellers ha llevado adelante interpretaciones que lo convirtieron en uno de los más destacados actores de la historia (tan sólo recordar ‘La Fiesta Inolvidable’, ‘Desde el Jardín’, o la saga de La Pantera Rosa), pero su rol en lo que en Hispanoamérica se conoció como ‘Dr. Insólito o: Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba’, filmada completamente en blanco y negro, merece mención aparte. El Dr. Strangelove es un científico nazi visionario de origen alemán totalmente incomprendido por sus semejantes que enfrenta los avatares de la Segunda Guerra Mundial y termina alineándose con el Pentágono, antes que el mundo colapse estallando en pedazos. De aspecto tan estrafalario como sus teorías, el Dr. Strangelove es el científico loco por excelencia de la gran pantalla.

9King Kong (1933)
El film que adelantó la técnica de los efectos especiales en el cine, un millón de años luz atrás, proponiendo un excelente maridaje de aventuras y pánico, tenía que llegar de la mano de un gorila gigante que termina aterrorizando la ciudad de New York tras abandonar la isla en que era venerado. La imagen de Kong trepado a la cima del edificio del Empire State es quizás una de las postales más grabadas en la retina del ojo humano a través de la historia de la cinematografía. Como si todo esto fuera poco, el simio resulta ser un verdadero encanto que acaba enamorándose de una chica cuyo tamaño cabía a la perfección dentro de la palma de su mano, y que opta por recurrir a la violencia sólo cuando intentan robársela, o cuando se encuentra en situación de peligro. Cualquier semejanza con la realidad, es pura coincidencia. O al menos eso dicen.
10
Frank Booth (Dennis Hopper,‘Blue Velvet’,1986)
Se lo vio una y cientos de veces. Su paso por las salas de cine ya lleva casi tres décadas, pero la película tuvo mucho protagonismo en las señales de cable locales. El maniático de Frank Booth se dispone a cometer todo tipo de fechorías utilizando como inspiración la música de ‘In Dreams’ de Roy Orbison, una de las más bellas baladas que la humanidad conoció, y de manos de la mejor voz del último siglo. Y lo logra. Bajo la dirección de David Lynch, Hopper, figura de lujo sobreviviente de la generación Woodstock que probó todo lo que había que probar en su vida real, interpreta a un villano elegante y despreciable rodeado de un séquito de amistades de la misma calaña. Booth ama el peligro y el terciopelo azul (condición que le da título al filme)  y en su despiadado sadismo corteja a la sensualísima Isabella Rossellini. De no haber sido por la cronología de los tiempos, ‘Terciopelo Azul’ podría haberse convertido en el largometraje favorito de Sigmund Freud, y hasta lo hubiera dejado pensando aún más.