ENTREVISTA: DANNY GARCÍA – “BRIAN JONES ES UN MIEMBRO MUY DENOSTADO. LOS MISMOS INTEGRANTES DE LOS STONES SE HAN ENCARGADO DE QUE LA GENTE SE OLVIDE DE ÉL”

Estándar

Ayer pudo haber sido el día de ayer, al menos así lo confirma el calendario. Y la semana pasada seguramente transcurrió hace algo así como hace 1 semana. Pero lo que ocurrió hace apenas tres meses se siente como si hubieran pasado doce. O diez, u ocho, o seis. Todo depende del nivel de alteración de percepción del paso del tiempo desde aquel día en que finalmente nos enteramos de la llegada de la por entonces ya bastante rumoreada pandemia que iba a poner nuestras vidas en jaque. Casi como en una película en la matiné de un sábado. Y fue precisamente a la vera de esa coyuntura que el director español Danny Garcia llegó a Buenos Aires para presentar un ciclo sobre sus muy personales documentales de algunos de los más interesantes personajes que el rock nos dio. Lo del catalán es directo y despojado de toda vanidad. En lugar de abocarse a poner el foco –nunca mejor dicho- en figuras populares, de esas que podrían resultar atractivas para el público general, García elige hacerlo en los que más le llaman la atención a nivel personal, que bien podrían ser considerados “marginales”, o “de culto”, lejos de toda escena del mainstream, abordándolos en profundidad para que una base de fans de éstos también logre adentrarse en esas mismas aguas. Y lo hace principalmente reconstruyendo material inédito en video, a su vez apoyado por declaraciones en primera persona de buena parte de aquellos que alguna vez formaron parte del mundo íntimo de los retratados. Que es el hilo conductor que une a protagonistas como Johnny Thunders, Sid Vicious (para la ocasión remontándose a los días de su salvaje romance con Nancy Spungen), Stiv Bators, los injustamente olvidados Parálisis Permanente, o las historias ocultas detrás del final de bandas como The Clash. El seleccionado de nombres no logre probablemente resultar más tentador para el curioso ocasional que sueña con ir un poco más allá de los hechos biográficos conocidos, esos que el español deja un poco de lado para bucear en aguas más profundas, todo coronado por su hasta ahora última aventura, la de meterse tras bambalinas en los sucesos que llevaron a la históricamente indevelable muerte de Brian Jones, piedra basal y mártir crucial de los Rolling Stones. De esos y varias cosas más hablamos con Danny Garcia en esta entrevista registrada en un bar palermitano una tarde del mes del último marzo, acompañados por un bullicio de fondo natural en contraste con el incierto silencio sepulcral que nos toca vivir, en momentos en que nunca un vacío nos llenó tanto, y sin horizonte a la vista. Han pasado casi 3 meses, o al menos eso dice el almanaque.

La pasión que compartimos por la música de alguna forma nos llevó a tomar caminos distintos, pero con ese mismo denominador común. A algunos los llevó a transformarse en músicos, a otros a escribir, o a ser un simple escucha, y a otros a casos como el tuyo. ¿Qué es lo que primordialmente te llevó a convertirte en documentarista musical?
La verdad, fue un poco accidental. Yo había regresado a Barcelona desde Londres en el ’96, pero antes ya había escrito para la revista Popular 1. Pero cuando volví a Barcelona comencé a escribir para Cáñamo, que era una revista para los cultores de la marihuana. Escribía sobre música, hacía entrevistas con artistas de reggae, etc.

¿Te fuiste a Londres para seguir escribiendo desde ahí?
No, me fui a Inglaterra para aprender inglés, y para tocar el bajo con gente que supiera tocar más que yo. Esa era la idea. Aprender un poco, y vivir allí.

¿Ya eras músico de antes de todo eso?
Claro, desde los 14 años de edad, tocando bajo y batería en distintos grupos, lo que hice a lo largo de 15 años, o algo así. Bandas con amigos, nada que haya trascendido…Pero luego sí en Londres trabajé con los Crybabys, y también con otras bandas, si bien durante períodos limitados.

¿Cuánto tiempo formaste parte de los Crybabys? Todo lo que recuerdo es tu participación en el disco ‘Rock On Sessions’.
Algo así como 6 meses, y entre tanto hicimos ese disco, que en principio eran simplemente maquetas. Pero luego ese proyecto se disolvió, y entonces me puse a trabajar con Les Riggs y Timo Kaltio de Cheap and Nasty en otro grupo que tampoco llegó a nada, sólo hicimos algunos conciertos. Y entonces fue ahí cuando volví a España y unos amigos me dijeron que en el canal BTV (Barcelona Televisión) estaban aceptando ideas. En esa época esa estación de TV todavía estaba en pañales. Pero aceptaban propuestas de ciudadanos. Si tú tenías una buena idea, te brindaban una cámara, te ibas a filmar una semana o dos, lo que precisaras. Te daban una noche para editarlo, y luego te pagaban.

IMG_6604¿BTV era una señal de cable o de televisión abierta?
Era abierta. De noticias, información general… Entonces empecé a hacer documentales sobre mis amigos. DJs, grafiteros, etc. Hice cuatro documentales, y la verdad me lo pasé muy bien haciéndolos. Ninguno de ellos se editó, eran solamente para televisión, pero los pasaron varias veces, y eso es lo que me llevó a pensar seriamente en seguir en eso, si bien, sin medios, resultaba todo muy difícil. Era a fines de los ’90, o principios de los 2000. Recién en el 2008 tuve la idea de hacer el documental de los Clash (‘The Rise and Fall of The Clash’), que tuve que empezar con fe ciega, porque no tenía ningún dinero para hacerlo. Mi hermano me decía, “Tú estás loco, ¿cómo se te ocurre hacer un documental de los Clash?”

¿Cómo son los primeros pasos para alguien que, quien sea, decide ponerse a realizar un documental de esas características y con escaso presupuesto?
Yo ya había visto el libro que había escrito Vince White, que fue uno de los guitarristas que sustituyó a Mick Jones en la banda en la última época del grupo. Lo cual para mí resultaba todo un enigma como fan de los Clash cuando era quinceañero, por los cuales yo estaba loco, y que de repente hayan parado…No podía entender qué era toda esa gente nueva en la contratapa del álbum ‘Cut the Crap’. Era todo muy enigmático y muy extraño.

Y aparte, en líneas generales,  un disco muy malo…
Malísimo. Para mí está en el Top 10 de los peores álbumes de la historia, por no decir en el Top 3. Una aberración sonora. Yo ya había entrevistado a Paul Simonon en 1990 cuando vino a Barcelona con su banda Havana 3am, pero tampoco es que me había aclarado mucho. Me dijo que fue el manager quien se había encargado de todo, qué el “no había estado”. Y yo me preguntaba cómo es que había resultado así siendo él el bajista. Me dijo que  en aquel momento él estaba en New York pintando, y cosas así. En fin, no se entendía nada. Pero sí me explicó que todo eso había sido un “set up”, una cosa armada, forzada, lo que me creó aún más enigma. 18 años después vi ese libro de Vince White, y ahí fue cuando me surgió el proyecto, porque pensé, si este tipo hace un libro explicando todo esto, yo puedo contactarlo. Y después hacer yo mismo lo que me de la gana, obviamente. Lo contacté, me envió el libro, y aceptó hacer una entrevista. Y fue ahí cuando comenzó la historia. Aparte tuve la suerte de conocer a unos gringos con dinero a los que les gustó la idea, y me apoyaron financieramente. Todos los documentales que hice los empecé de la misma forma. Sin contar con ningún tipo de dinero. Haciendo las entrevistas y logrando que la bola de nieve vaya creciendo. Esa es mi técnica.

Y a medida que esa bola de nieve se agigantaba, ¿ya contabas con alguna garantía respecto de la edición final comercial de los documentales?
No, garantías de nada. Con cada proyecto es lo mismo. Empiezas a hacerlo, pero luego siempre va a haber gente que se va a agregar. Gente que le gusta ver su nombre en la gran pantalla como productor ejecutivo, o lo que sea, entonces siempre se van a adherir. Es algo mágico, realmente.

clash¿Seguís manteniendo el mismo esquema ahora que el que aplicaste para ‘The Rise and Fall of The Clash’? ¿El de empezar con una lista de entrevistados?
Correcto. Siempre hay una lista de gente a entrevistar de más o menos cincuenta personas, y luego de esos cincuenta hay veinte que te dicen que sí. Lo bueno es que hoy en día gracias a Facebook puedes contactar a mucha gente, o que tienen su propia web, por lo cual es relativamente fácil. Pero también están los que no se encuentran en internet, que generalmente los puedes contactar a través de terceros. ¿Qué entrevistados necesito? ¿A qué música puedo acceder? Y también está lo de los derechos de las canciones, que es uno de los problemas de contar con poco presupuesto. Los derechos de las canciones valen muchísimos miles de dólares por minuto.

Si los músicos se inspiran en sus ídolos musicales, ¿los documentaristas también los tienen?
Sí, la verdad es que me fijo en gente como Nick Broomfield, que hace las preguntas que se deben hacer. No es alguien que apunte a hacer documentales “bonitos” para satisfacer al público. No, él intenta buscar la verdad, aunque a veces resulte fea. De hecho ayer vi uno de los peores que haya hecho, que es el de Whitney Houston. Pero hace unos meses vi  ‘Marianne & Leonard: Words of Love’, sobre Leonard Cohen y Marianne Ihlen, y es una obra maestra. También me interesa gente como Don Letts, porque era un tipo de la calle, que empezó de la nada. Pero hay miles de cineastas que hacen cosas muy buenas.

Lech Kowalski…
No me gusta nada su estilo, lo encuentro muy sucio. Está obsesionado con la heroína y todo lo que sea lo más sucio del ser humano. Eso a mí no me interesa, sabes. Las desgracias de la gente no me interesan.

Volvamos a tus documentales. ¿Cómo continuó la saga después del de los Clash?
Con ‘Looking for Johnny’… Y ahora recuerdo que también de hecho por entonces había estado hablando con Sami Yaffa y Nasty Suicide para ver si podíamos hacer algo sobre Hanoi Rocks, porque los conozco. Yo creía que era algo factible, pero cuando la propuesta llegó a Mike Monroe y Andy McCoy, ni siquiera me contestaron. De hecho la idea de hacer algo sobre Brian Jones viene de esos años. Yo estaba leyendo el libro de Tony Sanchez y pensé que hacer algo sobre Brian sería “la bomba”, porque Brian es “el top” de todos éstos. Pero el de Johnny sí que era algo factible. Yo había entrado en contacto con Jungle Records, y se mostraron interesados en hacer algo a medias, ofreciéndome prestarme todo su material. Jungle Records es dueña desde ‘L.A.M.F.’ de los Heartbreakers, hasta casi todos los discos en solitario de Johnny. Entonces aceptaron, y tuve acceso a todo su archivo de video, música y fotografías, que era muchísimo material. Con eso pudimos hacer el documental , y claro, además con la ayuda del público, porque hicimos un crowdfunding. Hay muchos fanáticos de Johnny Thunders. No había nada decente sobre él. Lo único que había era el documental de Kowalski, que es totalmente indecente. De hecho la familia de Johnny nunca le dio permiso para que utilicen su música. Y ese es el motivo por el que Kowalski me odia. Me resulta fascinante. Alguien que no te conoce personalmente, y que te odie simplemente porque hagas tu trabajo. Pero es su problema, no mío.

thundersSupongo que llegaste al documental de Thunders mucho más entrenado…
Sí. Aparte, si en el de los Clash entrevistamos a 20 personas, en el de Johnny lo hicimos con 50. Me mandaban cintas. Había mucha gente cercana a él que quería estar en el documental.

¿Sos de abordar un guión en particular, o simplemente seguís un orden cronológico o de los entrevistados?
Yo ya tenía un plan, las preguntas y todo eso. Pero todo puede cambiar. Como en el caso del de los Clash, en el que yo solamente iba a abordar el período 1983-1985, y mientras hablaba con los reemplazantes de Mick Jones, me di cuenta que tenía que empezar de antes, y así poder explicar quién era Bernie Rhodes, el manager del grupo. Un personaje muy misterioso, realmente nunca se había hablado de él en profundidad, y mi documental te permite enterarte quién era en verdad Bernie Rhodes. De la importancia e influencia que tenía el tipo, sobre todo en Joe Strummer y en Paul Simonon. ¡Es que a The Clash lo empezaron Mick Jones y Bernie!

¿Es verdad que la aprobación final de que se edite el documental fue gracias a la intervención de la mismísima madre de Mick Jones?
Yo ya tenía hecho el documental en 2010, pero no salió hasta el 2012, porque Mick no nos daba la autorización para utilizar su música. Y por lo visto, su madre estaba en su casa en Londres durante las navidades del 2011, ya que ella vive en los EE. UU. desde los años ’70. De hecho Mick creció con su tío en Londres. Y entonces aquella vez la mujer vio el documental en casa de su hijo, porque Mick tenía una copia, y le preguntó, “¿Cómo es que este documental aún no está en la calle?” Y Jones le contestó, “¿Tú crees, mamá?” Porque al parecer a él no le gustaba. Y su madre le dijo que era el mejor documental que se había hecho sobre él, “porque todos los demás están mintiendo”. Por lo visto ella lo convenció. Esto me lo han corroborado varias personas del círculo íntimo de Mick Jones. Nunca lo he hablado con él. Desde entonces siempre le he dado las gracias a su madre por permitirme hacer esta carrera, porque la primera vez que conocí a Mick fue en el ’90, como fan. Luego lo vi en 2009 en un festival en Gales, me encontré con él para hablar precisamente de esto, y su pregunta fue, “¿Por qué estás haciendo esto?” Y le respondí que lo estaba haciendo porque necesitaba  un pequeño crédito para poder hacer otros proyectos después . Lo cual lo desarmó totalmente, porque los Clash iban precisamente de eso, de incitar a  los jóvenes  a no ser carne de cañón, a no trabajar en las fábricas, a no perder su vida…

Por lo que la idea de tu proyecto coincidía con lo que ellos proponían…
¡Claro! “It’s the best years of your life they want to steal” (cita la letra de la canción ‘Clampdown’) ¿Para quién vas a trabajar, para el Gobierno? ¿Te vas a vestir de marrón, o de azul? Sé tú mismo, haz lo que quieras.

stivYa que mencionaste lo caro que resulta utilizar canciones originales en la banda de sonido, ¿de qué manera lográs convencer que otros artistas colaboren con versiones, o aporten canciones propias nuevas para los proyectos?
Tienes que hacer magia, realmente. Por ejemplo, en el de Stiv Bators (‘Stiv, No Compromise No Regrets’), teníamos casi cero presupuesto. De hecho tuvimos que rifar una remera usada de él que apestaba a sudor, vaya a saber uno de qué año. Y la tuvimos que rifar para conseguir dinero para viajar y hacer las entrevistas. Y sacamos unos 3.000 euros. Pero también ocurre los amigos de Stiv, algunos de ellos son dueños de su propia música, del master y de la editorial. Gente como Frank Secich, Jimmy Zero, Cinthia Rose, que no sólo nos dieron música, sino también fotografías y material inédito en video de los Dead Boys, e incluso de grupos anteriores a ellos, como Frankenstein. Aquello fue lo que nos salvó, y entonces pudimos hacer el documental.

Una situación bastante similar a la de ‘Looking for Johnny’…
Claro, con la ayuda de Jungle Records. Entonces así conseguí poder usar música de los Heartbreakers, banda de la cual Sid (Vicious) y Nancy eran muy fanáticos, ya que estamos. Nancy estaba enamorada de Jerry Nolan. Y hablando de eso, en el caso de ‘Sad Vacation, The Last Days of Sid and Nancy’, no teníamos dinero para licenciar nada de los Pistols. Por lo que también fue muy cojonudo que la gente de The Boys nos preste música para poder usar en el documental . O JC Carroll de The Members, que era otro de los colaboradores de Thunders, o bandas como Corazones Muertos o Supla de Sao Paulo… Y así fui armando el documental. Que a pesar de no tener música original de los Sex Pistols, funcionaba. El esquema del documental de Sid y Nancy es muy similar al del de Brian Jones, mitad música y mitad crímenes. Son como dos documentales en uno, independientemente.

sad vacation¿Qué hay de tus proyectos extra musicales? Me refiero a los largometrajes ‘Six Bullets to Hell’, ‘The Price of Death’ y ‘Bounty Killer’. ¿Qué es lo que lleva a un director de documentales biográficos musicales  a filmar westerns? ¿Son todos spaghetti westerns?
Absolutamente, todos spaghetti westerns. Lo que me lleva a eso es la locura, básicamente (Risas) Yo estaba viajando mucho a Almería, que es donde el director Sergio Leone hacía sus películas. Y una vez, al ver esos decorados, quedé fascinado. Entonces empezamos a maquinar cómo podríamos hacer westerns, algo que no fuera documentales de música, sino hacer largometrajes. Que era muy obvio, porque lo teníamos todo ahí. Esos decorados increíbles. Porque también soy bastante freaky de los spaghetti westerns, del cine clase B, y de la filosofía de gente como Roger Corman. “Haz lo que quieras”.  Aunque tengas 5 pesos. Solo tienes que convencer a gente que te ayude a hacerlo.

Lo que nos remite una vez más a tus documentales musicales.
Totalmente, es todo muy “do it yourself”. Todas fueron hechas con muy bajo presupuesto, pero hoy en día con recursos como las cámaras 4k se puede convertir en Hollywood, realmente.

¿En esas películas fuiste director y productor al mismo tiempo?
Sí, y también hice guiones. Lo que sucede es que esos los filmo como “Chip Baker”, más que nada porque me parecía divertido hacerlo. En aquella época los directores también usaban seudónimos. De hecho la primera vez que Sergio Leone lanzó “Por Un Puñado de Dólares”, se hizo llamar Bob Robertson. O tipos como Antonio Margheriti, que se hacía llamar Anthony Dawson. Había que crear una fantasía, porque se los estaban vendiendo a los “gringos”. Lo que quieres hacerles creer es que, en primer lugar aquello se ha rodado en su territorio. Aunque sea en Almería. Ellos no lo saben. Y en segundo lugar, que no lo ha hecho ni un italiano ni un español, sino un americano. Le estás vendiendo esa fantasía a la gente. Y te digo más. En Almería se ha rodado ‘Patton’, ‘Lawrence of Arabia’, ‘Conan’, la última de Terminator…Cientos de películas. Sobre todo en esa zona, por el entorno natural que tiene. Es el único desierto en toda Europa. Todas fueron lanzadas en DVD, fueron hechas en inglés, y además cuentan con actores ingleses, americanos, españoles, franceses, belgas… Lo que es algo muy típico de los spaghetti westerns de aquella época.

Volvamos a la música. Al igual que en el caso de Johnny Thunders, Stiv Bators siempre contó con una gran cantidad de seguidores. ¿Qué me podés decir sobre el documental que no se haya dicho aún?
Es el más divertido de los documentales que hicimos, precisamente porque Stiv era un tipo muy divertido, muy cachondo. Era muy bromista, y todos sus amigos lo recuerdan por eso, además de por haber sido muy buena persona. Era un trozo de pan. Cuando lo conocí en el ’88, como fan, a los 17 años, en un show de los Lords (of the New Church) en España, me trataron tan bien en el camerino como nunca nadie me había tratado antes. De hecho yo estaba afuera con mis discos para que me los firmen, y fue Stiv que me invitó a pasar. ¡Increíble calidad humana! Si lo comparas con Brian James, que estaba sentado y ni siquiera se molestó en pararse y tomarse una foto conmigo y el resto del grupo….Con eso ya te digo todo. Stiv era muy humano, muy humilde y muy normal, todo lo contrario de lo que proyectaba en el escenario. De hecho Jimmy Zero me decía que en los días de los Dead Boys, los fans salían del camerino alucinados porque pensaban que Stiv les iba escupir en la cara. Porque en el escenario era un loco. Se ahorcaba, se bajaba los pantalones…y luego era el tipo más dulce que te puedas imaginar.

paralisisEn el medio de todo esto quedó pendiente la edición del documental que rodaste sobre la banda española Parálisis Permanente (‘Autosuficientes’)
Sí, y ahora una vez que se acabe esto del coronavirus y vuelva a España, lo tengo que terminar. Los del canal TVE tardaron 4 años en darme las imágenes que les habíamos pedido. El videoclip de ‘Autosuficiencia’, alguna entrevista, material de archivo…Y claro, sin aquello no podíamos terminarlo.

¿Se trató de una decisión del canal o de los miembros del grupo?
Enteramente del canal. Veníamos con poco dinero, no teníamos los que ellos nos pedían, y ese toma y daca duró 4 años, hasta que al final nos cedieron las imágenes. Hace más o menos 3 meses, no más de eso.

Será el primer documental de Parálisis Permanente que alguna vez se haya hecho.
Claro, porque Parálisis ha quedado en el olvido, realmente. Al igual que muchos otros grupos de ‘La Movida’. Bueno, es que han hecho un solo álbum, y además Eduardo (Benavente) se murió- Para mí es el único tipo de La Movida que valía la pena. Su look, sus canciones, sus letras, su actitud. Para mí era lo único real de todo aquello. Pero en cuanto a los entrevistados, no todos quisieron participar. Nacho Canut y su hermano no quisieron que los entrevisten. Está Alaska, está Ana Curra, obviamente, y Rafael Balmaseda. También el otro guitarrista, Antonio Moreno. Toda buena gente. Solamente falta sustituir imágenes, y después subirlo a alguna plataforma digital, que es donde se va a poder ver. No va a haber DVD, si bien ese primer “corte” tuvo algunas proyecciones en España.

Finalmente, quisiera ir de lleno a ‘Rolling Stone: Life and Death of Brian Jones’ que, con el mayor respeto al resto de los artistas sobre los que realizaste documentales, ésta sería tu primera entrada en las “grandes ligas”, digo, si consideramos la sagrada trilogía compuesta por Beatles, Stones y Dylan. Y lo interesante es que elegiste hacerlo sobre el tipo que no sólo fue el fundador de los Stones, sino que también de buena parte de lo que el grupo proyectó después, al menos en lo referente a imagen y actitud. Asimismo me resulta muy valorable eso de no haber hecho un documental sobre los Rolling Stones, sino sobre “Brian, que fue miembro de los Rolling Stones”.
Claro. Al principio de todo no teníamos acceso a la música del grupo. ABKCO ni siquiera nos contestó los mails. Pero al día de hoy no me extraña nada. Nosotros somos productores independientes, una hormiguita. No somos ni la BBC, ni Hollywood, ni nada. Entonces es entendible. Que le den a Chanel o a la marca que sea de perfume  los derechos para usar ‘She’s a Rainbow’ y que a nosotros no nos contesten, hasta cierto punto es entendible.

bjonesdoc420¿Cómo es que en 50 años, fuera de la muy criticada biopic que se hizo hace unos años (‘Stoned’, del 2005), a nadie se le haya ocurrido hacer un documental sobre ni más ni menos que Brian Jones?
Brian es un miembro muy denostado, muy olvidado. Los mismos integrantes de los Stones se han encargado de que la gente se olvide de él. ¡Podrían tener un holograma de él en el escenario trocando el slide en ‘Little Red Rooster’! (Risas)

No, no creo que lleguen a  hacer eso alguna vez. Iría en contra de sus propios principios.
Sería un buen detalle para los fans. Si vas a la página oficial de los Stones, Brian aparece apenas como si hubiera sido un colaborador. Hablando con Gered Mankowitz (fotógrafo que logró algunas de las imágenes más clásicas del grupo en los años ’60), él me dijo “no es buen rollo hablar de Brian para esta gente”. Un tipo muerto, y con todo lo que le ha caído encima. Que si era maltratador de mujeres…y todo eso. Yo he hablado con muchas de sus ex, y  ninguna me confesó que le haya pegado. Excepto a Anita (Pallenberg), claro. Con Anita perdió los cabales. Era una mujer muy poderosa. No me hubiera extrañado que haya sido ella quien le pegara a Brian. Pero Brian era un tipo muy loco, inestable, y que tomaba muchas sustancias. Y mucho alcohol. Y aparte era posesivo. Un bon vivant que se follaba a todo lo que se movía, pero si quien lo hacía era su novia, se volvía loco. Muy celoso. Y eso me lo ha confirmado Stash (el legendario Prince Stanislaus Klossowski de Rola, de los más íntimos amigos de Jones, y uno de los varios entrevistados en el filme) Existe poca gente que haya conocido bien a Brian como Stash lo conoció.

¿Cómo llegaste a organizar el cast del documental? Hay gente interesantísima, y lo mejor de todo, del mundo directo de Brian de aquellos años. El periodista británico Keith Altham, Phill Brown, que fue ingeniero de sonido en el disco ‘Beggars Banquet’. Sam Cutler, legendario road manager de los Stones. El músico Chris Farlowe. Roxanne Fontana, que organizaba un fan club de Brian en los ’70. Hasta Richard Hattrell o Graham Ride, amigos de Jones de la infancia. El periodista Scott Jones, que con sus investigaciones contribuyó a lograr evidencia sobre el posible asesinato de Brian. Barbara Marion, de sus tantos hijos. Phil May y Dick Taylor de los Pretty Things. El director de cine Volker Schlöndorff. La cantante Cleo Sylvestre. Periodistas como Simon Wells. El fotógrafo Terry O’Neill. ¡Hasta la actriz fancesa Zou Zou, que supo tener un romance con Brian! Y Mankowitz y Stash, que ya los mencionamos. Una lista maravillosa de entrevistados…
Tratamos de invitar a tantos como pudiéramos contactar. Aparte de los managers de los Stones, y de Bill Wyman, que nos agradecieron, pero que nos dijeron que no. Y también hubo gente como James Phelge, que dijo que sí, pero que después al final no salió. Pero por suerte teníamos a Keith Altham, a Graham Ride, Richard Hattrell, a todos esos que mencionaste. Gente que no está bajo el control de los Stones.

Bueno, ninguno de ellos sigue estando bajo el control de los Stones.
No, pero Anita sí. Anita estaba cobrando dinero de Keith, y no podía hablar. Ella justamente murió antes que empezáramos el documental.

¿Creés que hubiera aceptado participar?
Participar, sí, pero no creo que hubiera dicho nada que no hayamos leído en libros, porque no podía. Según he oído ha dejado un libro escrito, que no se puede publicar hasta que Mick y Keith mueran.

¿Todos los contactados aceptaron participar directamente?
Todos. Simplemente también hubo gente como Marianne Faithfull que no quiere hablar del pasado. La habíamos contactado. También lo intentamos con Christopher… ¿cómo era aquel coleccionista de arte?

¿Gibbs?
Ése. Christopher Gibbs. Que tampoco nos contestaba. Murió hace poco. Contactamos a muchísima gente, pero es lo que yo llamo “selección natural”. Escoges a cuarenta personas y acabas entrevistando a la mitad.

¿De todos los  documentales que hiciste, podrías asegurar éste fue el que más conforme te dejó?
Sí, el que más contento me ha dejado. En cuanto a contenido, edición, y el look que tiene. Para mí, acercarme a Brian ya era todo un logro. Entrevistar a toda esa gente, y que estén vivos. Y que te explicaran cosas y anécdotas de esas que no has leído en ningún libro. Fue fascinante. Graham Ride me decía que Brian aún le debía 20 libras del día que se fue de Cheltenham a Londres, y el día que hicimos la entrevista, llevé a almorzar a Graham, y le di las 20 libras. “Esto es de parte de Brian”, le dije. (Risas) Es que Brian era un personaje fascinante, con sus cosas buenas y malas.

¿Ya está confirmada la fecha del lanzamiento del DVD?
Sí, el 12 de junio. El DVD es muy recomendable para los fans más acérrimos, porque incluye más de 57 minutos de escenas borradas con material extra de las entrevistas que no aparecen en las proyecciones que hicimos en las salas de cine, y también hay un pequeño making of llamado ‘Behind the Scenes: Return to Hartfield’ , sobre la gente que vive allí, que te explica cosas del lugar…Vemos el pub donde Brian bebía todas las noches, que hoy en día es una casa particular. El pueblo…todo eso. Luego hay algo que se llama ‘Muddy Waters: Scott Jones Files’, con 15 minutos de Scott hablando.

¿Lo del título de “Muddy Waters” fue algo deliberado?
Sí. De hecho el título original que quería ponerle al documental era ‘Muddy Waters: The Establishment versus Brian Jones’, pero mi co-productor me dijo que era un título demasiado inteligente, que iba a confundir a la gente, o que alguien se iba a pensar que era un documental sobre el músico Muddy Waters.  Y entonces lo utilicé para titular ese segmento extra. Pero todos mis documentales tienen extras. Y el de Brian además también va a incluir un pequeño poster desplegable, que es muy bonito.

Sé que también se va a lanzar la banda de sonido, algo que no sucedió con todos los documentales anteriores.
No, solamente sucedió con ‘ Looking for Johnny’, el de Stiv, y ahora el de Brian. El de Brian tiene muchas canciones inéditas, como las de Dick Taylor, que nos las ofreció para el documental, y luego de gente como John Perry de The Only Ones, que también grabó algo exclusivamente para el film. John es super fan de Brian. Greg Prevost, que nos dio dos canciones. Luego de un grupo muy interesante de Londres que se llama The Proper Ornaments, que también son fanáticos de Brian. Hemos logrado juntar una banda sonora bastante interesante, que no incluye nada de los Stones, pero que tiene mucho rollo. Solamente habrá una edición limitada de 1.000 copias, y en vinilo rojo. Y aparte estará disponible en download digital. Evoca el sonido de esos días. Y te pone en clima y en situación.

Sería imposible concluir esta entrevista sin preguntarte por algún próximo proyecto.
Seguramente hagamos algo con los 3 minutos y medio en directo de Sid Vicious que conseguí de un japonés que estuvo aquella noche en el  Max’s Kansas City en 1978. Fue el último concierto que Sid hizo en New York, la última vez en su vida en que se subió a un escenario. La idea es hacer algo sobre los días de Sid dejando Londres para irse a New York, y además algo sobre sus conciertos. Vamos a ver adónde llegamos con eso.

AN INTERVIEW WITH DARRELL BATH: “BUILD UP THE INTEREST, KEEP IT GOING, AND WAIT TILL IT’S GOOD”

Estándar

This is the story of a South London boy who was born in Croydon…Hold on. Cut to Brighton, 2018. It’s a beautiful sunny June afternoon and I’m sitting at a pub called The Windmill waiting for Darrell Bath, whom I arranged to interview. “He better show up on time”, I say to myself. After all it was a long way from faraway Buenos Aires to the south of England. Add to that, only 4 hours ago I’d jumped on a train from London (Hemel Hempstead  actually, where I was staying), changed it at Clapham Junction, then changed again at Hove, and finally set foot at the Brighton station only 2 hours before I’d meet him. But time was running short. I still had to find the hotel where I had a room booked for the night, which takes you longer than supposed when you go just the opposite way and, errr, it’s not there. To make things worse, it’s called The Brighton Hotel, which means pretty most all of them are. But there should be only one under that very name, or so I thought, and about 20 blocks after I finally reach my second Brighton destination. An hour to interview time now, but somehow time has run faster, and I still have to find the place where we’ll meet which, even when it’s supposed to be not that far from where I am, but nobody seems to know it. And yes, before you wonder, I’m asking the locals. And yes, before you wonder again, I don’t have a cell phone with me and everybody seems to be pretty clueless but the middle-aged lady who directs me to the next street with a pub with The Windmill sign making eyes at me. The wait is finally over, although nothing would have stopped me from meeting one of my music heroes ever -and believe me, I have quite a few- whom I discovered back in 1993, by the time he joined my beloved Dogs D’Amour to record what was should be considered the band’s last great album. 5.30, isn’t it time now? That’s exactly when Darrell enters the scene, two minutes before we order the first round of pints. And there’s many more to come all though the hour and a half or so the interview will run for, as there’s lots to talk about. His last solo album “Roll Up”, released 3 years ago, must be one of the finest albums ever recorded by anybody, you just can’t deny it, but there’s about 32 years prior to that also left to discussion. From 1986 onwards, when he joined Charlie Harper’s UK Subs for the first of many stays, his brief passage through the previously mentioned Dogs, his days with Ian Hunter or The Vibrators or Nikki Sudden and, of course, the amazing and swaggering Crybabys. The story of a South London boy who was born in Croydon, went from playing side drum at school to discover the more rockin’ sounds of the Stones and the Faces and the blues and the glam and the punk guys. ‘Cause if every picture tells a story, here’s Darrell to tell you a few. And yes, please, we’ll have another pint, thank you.

I first heard about you when you joined the Dogs D’Amour for the “More Unchartered Heights of Disgrace” album in 1993. But 7 years before that, you joined the UK Subs, who you did three albums with, and it always seemed to me that somehow you completely changed the sound of the band.
Yeah, “Japan Today”, and two more albums. Yeah, more rock and roll, blues and R&B. Our common ground was garage rock’n’roll blues. Charlie (Harper) is a great harmonica player and he’s into all that.

R-1414372-1459183820-8616.jpegSo would you really say it was you who affected the sound of the band?
Oh yeah. We didn´t really play any of my compositions live, maybe one or two, like “Thunderbird Wine” or “Street Legal”, they were the only new songs we used to play live, the rest were from the previous albums.

More punk style…
Yeah, Ramones-y, or even a bit of hardcore style. I could adapt to that, that was no problem. I wouldn’t say it changed too much, but yeah. I love all good punk albums.

Right after that you joined the Dogs, or was there something in between? The Crybabys? If so, was it your first major personal band?
Yeah, the Crybabys. My first personal original band, yeah, with John (Plain) and Robbie (Rushton)

crybabys

Darrell with the Crybabys (second from left)

How did that ever happen?
Quite easy. I was working with Arturo (Bassick) from The Lurkers. We did one tour supporting Die Toten Hosen, who were very big Lurkers and (The) Boys fans. That went really well, so it came the chance to tour with them a second time, and Arturo rang John Plain. Two guitars, and one bass player singing, so during that tour we thought “let’s do our own thing in the style of the Faces or Mott the Hoople!” And that’s what we did. And John’s great, ‘cause he encouraged me to write my own songs, which wouldn’t have been right for UK Subs or some of the other bands I was with around that time.

And you also did a lot of writing together.
Yeah yeah, lots of them. But The Boys were still popular.

And then you recorded four albums with  the Crybabys.
Yeah. “Where Have All the Good Girls Gone”, “Rock On Sessions”, “Daily Misery” and “What Kind of Rock’n’Roll?”, which was a compilation of our first album, once again, “Where Have…” and what was we thought was gonna be our second album, but it really wasn’t.

R-5878473-1405202965-5076.jpegAny particular favourite of yours?
Yeah, I Like “Rock On Sessions”. It’s a shame it’s such a rare album.

I agree, it’s really impossible to find. Actually somebody copied it for me on a blank CD a long time ago, because I couldn’t find it on eBay, or anywhere.
Yes, it’s impossible to get it anywhere. Only a few copies were done. It was recorded in France, and then they pressed it up. Some 200 copies got sent to New York, and suddenly a phone call comes, “oh the warehouse has burnt down”… And it was like, “oh please!”…

And the album was never re-issued.
No. It was recorded in ’94, and it was eventually released in 2000. And the sound is pretty good, it’s a good performance. I love the band on that. That’s when we had Danny Garcia in the band, the man who made the Johnny Thunders film, he’s the bass player. He sings one song too.

Right, and you had Les Riggs on drums instead of Robbie Rushton.
Robbie is in the first two albums. And it’s Von in “Daily Misery”, who’s now in Die Toten Hosen and, yes, that’s Les Riggs from Cheap and Nasty on “Rock On Sessions”

But the band didn’t do much touring at the time.
We did a bit, mainly in England and France.

13227550_1153636888004162_8955119519994873060_oSorry, it’s just that I couldn’t find much information about the Crybabys…
Yeah, I know, very “cult” (laughs)

OK and then you joined the Dogs D’Amour. How did that happen?
How did that happen? Well we knew each other a bit, but I think that was because they had one more deal, one more record to make with China Records, and the old guitarist Jo (Dog) stayed in America, and they needed a guy in England. And, you know, my flat mate was a music promoter called Fish, and he was gonna book two nights at the Astoria, in Christmas ’92. I just thought I’d meet them for one or two gigs. Cool. But there was an album to do as well.

And for me, that album, “More Unchartered…” somehow marked the end of the good days of the Dogs D’Amour. I mean, I’m not saying that caused the end of the band, but they wouldn’t be that good anymore.
Probably not. But we also did Tyla’s first solo album (“The Life & Times of a Ballad Monger”) which is a good album as well, nice sound on it.

darrell-bath

Darrell during the Dogs D’Amour days, 1993.

And then you toured a bit with the Dogs at the time.
Oh yeah. All over England, and Spain. We were very popular in Spain. Only in those two countries. They were great fun gigs. Just good fun, while it lasted. Nice audiences, especially in the shows in Spain. And it was crazy. They would come to the gigs with 20 bottles of wine with “the Dogs D’Amour” painted on the label.

So you were doing both the Crybabys and the Dogs’ thing at the same time?
Yeah. In fact all band played on the original version of “All the Way to Hell and Back”, on the demo version. But I’ve lost it.

maxresdefaultWhy did the Crybabys stop? Honest John told me last year that he was looking forward to doing at least one more album with the band. In fact you both did a few acoustic shows together.
Well, we didn’t stop, but that would be great. Yeah, we did a little tour in Italy. And we did one more single on an Italian label. That was “Scars” backed with “Tell Me”, the Stones’ song, which was a double A side.

What about Ian Hunter? You worked with him for 6 years. I read somewhere that “you came to be the perfect replacement when writing songs after the death of Mick Ronson”. How much did you write together?
Yeah, we did some writing. He’s a great guy, he encourages you. He looks for the best things in people, and brings them out. I wouldn’t say I’m near Mick Ronson, no. It was more like we were more like a strict rock band in the spirit of Mott the Hoople, rather than a big rock band like Foreigner or Queen.

Did you do a lot of touring together?
We recorded in America, but we didn’t play over there. “Dirty Laundry” was recorded in Abbey Road, and then we did some overdubs in Trondheim, Norway. The second one was done in Vermont, up there in the hills, and then again the overdubs were finished in Trondheim. The whole scene was really “Lilyhammer”. Have you seen the film?

No, I guess I haven’t .
Oh man, you gotta see it…That would remind you of how it was like!

512gM0RqyhL._SX355_All the members of the Crybabys play in “Dirty Laundry”, so in a way it’s like an extra Crybabys album, as a matter of fact it sounds like that.
Oh yeah it does, it´s a classic album. And I love it.

Come 1995, that’s when you worked along Spike of the Quireboys on the “Take Out Some Insurance” album.
Yes we did, me and Spike, but that was unofficial, it was never been properly released. It was only available on cassette, and sold at gigs. That was it. Good album, uh?

Very good album, all blues standards…
Lots of blues, only one or two originals, one or two ‘70s John Mayall songs, a couple of classics, a Mississippi John Hurt one, a Muddy Waters song, you know, just the best we could do.

R-9333444-1478773101-2006.jpegDid you jam at the studio?
No, we were given a task by a publisher. He said “would you do this? Here’s a few ideas”. We did it in a great studio in Chiswick, a lovely studio called Chiswick Reach, all old valuable equipment, some of the original Joe Meek, it was his old equipment, so it was really old stuff.

Well, it sounds like old stuff…
Yeah, it sounds authentic. “Spoonful”… Jimmy Reed´s “Take Out Some Insurance”…

And it’s all timeless. I never pay attention to years, or when albums were released, only for biographical details….And by the way what made you become a musician? Were you a baby at the time? You were born in Croydon, right?
Yeah. It was like a magnet, you know. I loved the radio. My grandmother played the accordion, my grandparents played the piano…things like that.

Do you have any brothers or sisters?
Yeah, a sister, she’s younger than me, and she plays great tenor horn. She’s pretty accomplished as well, she’s a teacher. There was always music around. I could play violin and the guitar. I learnt all the chords, you know, just all the classic things.

But you played guitar since the get-go. Was it your first instrument?
Naaah, early teens, since 13. Before that was the drums, a side drum, I was in a marching band.

That’s how most people start, with the knife and the fork banging pots and things at home.
Yeah, that’s right, that’s how you learnt it! I was fascinated! And all my friends in school, we were all in the same marching band. We’d all practice at the church hall. We loved it, man. And we were really scruffy, really scruffy guys, with the long hair and the bit, you know.
IMG_0605
Do you still remember which was the first album you bought?
I think it was “Rock Around the Clock”, or something like that.

I’d like to know about your collaborations with Honest John in his solo albums.
Oh yeah, the “Honest John Plain and Friends” album. Again, that’s basically a Crybabys album, ‘cause that one has Von and Ronnie on it, both Crybabys’ drummers, and it was recorded in Blaneau Festiniog , that’s in Clywd, Wales.

Oh that was a bit hard to understand, being it Welsh…
Yes, that’s Welsh. My grandmother speaks Welsh, she was used to,  and my mother probably knows a bit of it.  They’re both Welsh. And the language gives them an identity. I’d forgotten how good that album actually is! We’d been there for a couple of weeks, and John had his brand new envelope for 50 pound notes and he would take it into the pub every day. And eventually the locals would be very suspicious (laughs)  I remember this guy at the pub saying to John, “coming out from bloody London with your brand new 50 pound notes, I know what you’re doing, you’re laundering money!” Anyway, great album! Another rare one, there’s not so many of them around. Another “cult” classic. I’m very proud of that album, ‘cause the guitar sound on it is great. My work is done on a ’66 Gibson Firebird on there.

You should do a box-set including the Spike blues album, all those lost songs and gems.
John has the most stuff, has a lot of concerts. He has one particular wild concert from us in a mountain district in Switzerland, me, Robbie and John, when we were just The Gringo Starrs, before the Crybabys. Before we had the name The Crybabys, we were The Gringo Starrs.

Any explanation behind the Amigos or Gringos thing?
Well you know, we like cowboys. We love all that Texas cowboys thing, Spanish, Italian…Mandolins, we love all that.

When I interviewed Honest John last year in Buenos Aires, he told me he wanted to do another Crybabys album. He gave me his word. Now it’s your time you gave me yours.
It’d be wonderful! I’ve got the songs. The glass is quite full, my “song glass” is getting full, you know. I’m not the biggest writer in the world, but we could be ready for an album, easily.

Where did you get your slide guitar style from? Any heroes?
Yeah, Ronnie Wood, but somebody told me “tune your guitar to an open E”, and use a glass bottle”, and I didn’t have a glass bottle, but I had a marker pen, a glass marker pen. So I got a marker pen, took the ink out, took the label off, and it fitted on my finger. Waaawwlll, simple as that.

Oh yes, but in your recording with the Crybabys, that was  a real bottleneck, not the pen.
Not that one, no, I lost the pen. But I liked it when I you just can to use a little bit of brass or something. I have a slide from Ronnie Wood, a brass one, from Ronnie. From ’91, when I met him in Hackney. My friend Ronny Rocka was working as his assistant.

Everybody loves Ronnie, but most of the people were always mostly after Keith Richards.
Course I do! Everybody loves him. He’s the king of the gypsies, he’s a gypsy prince.

Do you think his hair is black after all these years? Some people say he dyes it…
No, his hair is strong. Some people never lose their hair, his is just black.

And you’ve always been this big Faces fan, by the way.
Yeah, big Ronnie Lane fan. Big Steve Marriott fan too.

You also worked with René Berg.
Oh man, I nearly got killed once with René Berg!  He was a very hard drug addict, but a great guy. I was seeing him maybe once a week or something, playing music. We were music friends really, not so much to do with the drugs, but he was playing hard in that world. And one day we were around his house, and two guys turned up. A white guy, and a black guy from South Africa. And we sat there talking.

ddbbbThey sure weren’t delivering pizza or anything…
Yes, it was drugs stuff. One of the guys pulls out the biggest gun I’d ever seen, it was a brand new solid Magnum, of the hi-tech variety. I actually wasn’t scared, for some reason. You know, I don’t like confrontation, but that was a scene. He was a great guy, and one of the last things he said to me was “I’m sorry”. Because he went down. Everything about hard drugs is hard. But we did lots of gigs together around London, and I also sang backup vocals.

And now the Vibrators. You didn’t only record with them, but also toured a lot.
Yeah, I met them through Charlie Harper. When I was in the UK Subs, we did long tours with the Vibrators.

What about Nikki Sudden, who you toured with and recorded with too? Too sad he’s gone now.
It was never more surprise than to me.  I was very surprised, I wasn’t expecting that. Circumstances, you know. Nikki, oh mate, he was a lovely lovely lovely guy. He loved the Crybabys, he loved Honest John, he loved Casino Steel. In the Vibrators there’s four or five people. One guy drives the van and plays the drums. Another guy writes all the songs and plays a bit of guitar. Another guy also plays the guitar, and he does a lot of party. Another guy books the studios and engineers the albums. But Nikki did all of those jobs. And the party. So that may have something to do with it. It was an honour to be in such an elaborate project like “Treasure Island”. I knew Nikki from a friend of mine called Desperate Dave. He was a guy we all knew from going to gigs like Johnny Thunders, Hanoi Rocks and that sort of bands. Again, I was lucky to be involved in a few sessions for “Treasure Island”. He had at least two albums full of material, stuff we did in Berlin for “The Truth Doesn’t Matter”, which also became “Playing with Fire”, so there were two albums worth of material done in sessions in Berlin which often lasted from 10 in the morning to 2 in the next day. We got 6-day studio time, and that was the beginning of “The Truth Doesn’t Matter”. And lot of work involved in “Playing with Fire” as well. The great thing about the “The Truth Doesn´t Matter” sessions is we always stopped in the morning, picked up a case of nicely affordable red wine, and I´d be in charge of knocking out the glühwein on the stove. We got the glühwein going, you know, since it was the middle of winter.

sameTime to talk about your solo records. Would you consider Sabre Jet’s “Same Old Brand New” your first one?
“Same Old Brand New” was the first one. It was a solo album but, when it came down to it, a guy said to me “ok I’ll call it after a group”, but it was basically all my stuff. With Richard Newman, son of Tony Newman, Paul Kirkham on bass…Engineered and produced by Andy Scott from The Sweet. And I loved The Sweet, ‘cause my first love in music was glam rock, from ’72, ’73, ’74 and ’75, ‘round that area, the glam rock days.

Would you then consider “Love and Hurt” your first 51699eDTg9L._SX425_
proper solo album?
Yeah, I guess, I’d say that would be my first actually. It was recorded with the great Dave Goodman, who was the Sex Pistols producer, amongst many other things. Bands like Eater, and many more. And “Love and Hurt” was recorded on 9/11! Yeah. That’s what I remember about it.

And then came a long hiatus till you recorded the “Madame Zodiac EP” in Spain with Los Tupper and also Eddie Edwards from the Inmates, Vibrators, etc. Dave Kusworth did an album with them too…
We were touring Spain with Nikki and Dave. I met those guys and they invited me over to play in their album and eventually I did some of my stuff too.

2015 saw the release of “Roll Up”, which must be one of the finest rock albums ever in history.
I don’t write a lot of songs but I have some in store. I was ready to do them, and I had the money to pay for the studio, ‘cause I´d been working with the Vibrators on the road, and I thought the best thing to do was planning for the future and get some music up there. So I got Robbie Rushton from the Crybabys on the drums and Chris McDougall on the bass, so I just did it with my closest friends.

6_PANEL_DIGI_1_TRAY_RIGHT_DBXXX3XXIt’s one of those albums I just cannot stop playing, it already became a favourite of mine. “It’s in the Music” is one of the most beautiful songs ever. And by the way what’s the history behind “Rat Palace”?
Oh, that´s from when I was living in Hackney. There was an anarchist cafe, and I went up there one day, and I was reading some books about anarchy. So “Rat Palace” is basically inspired by an anarchist book that I read in a cafe. And I liked it, I just liked it. So it’s kind of abstract but, you know, we all live in a rat palace haha, we go drunk from the chalice, you know.

And what does “goombah” mean, by the way? (from the title of the song “Dancin’ with the Devil’s Goombah”)
I got that from The Sopranos, from the gansters. “Goombah” can be a girl-friend or a boy-friend, but it’s not your wife.

Any new recordings you did after “Roll Up”?
Well, I’ve got a couple of new tracks that I’ll be working on in Spain, and I’m also on the last two or three albums by Los Tupper. Yeah, man.

IMG_5129adj

From L. to R.: Darrell, Robbie Rushton and Chris McDougall

So what’s coming up next now?
Little bits and pieces, I just do bits and pieces. Hopefully when the time is right a new album will take shape. I’m a bit like Ronnie Wood in that way, you know, you don’t do an album in five minutes. Build up the interest, keep it going, keep it interesting and wait till it’s good. And it always takes a few years to people to discover it. It always takes time.

01
Once again, it’s such a fine album, it sounds already classic, beautiful sound all over it, and I’m not playing the fan here…

My favourite track is “Slimline Jim”, hahaha, I love “Slimline”.

And then I cannot get enough of “Dirty Rock Road” too.
Yeah, I love that too.

Anything else you want to talk about?
Not yet. But someday I’d love to go to Argentina, say, with Honest John and Dave Kusworth. “The Good, The Bad and The Ugly”, hahaha.