CLÁSICOS: LA INCREÍBLE HISTORIA DE “LOUIE, LOUIE”, LA CANCIÓN QUE RESURGIÓ DE SUS CENIZAS

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Publicado en Revista Madhouse el 24 de noviembre de 2017

Si la tradición que reza que las canciones triunfantes generan enormes cantidades de dinero se cumpliera al pie de la letra, si desde el vamos auspiciara un futuro rico y promisorio, entonces la historia de Richard Berry, el autor de la mítica “Louie, Louie”, a quien el destino le jugó una maniática pasada -componer una de las canciones más exitosas de todos los tiempos, para luego presenciar cómo otros se llevaban los laureles y sus tremendos dividendos- deliberadamente podría desafiar la regla y sin titubeo alguno.

1Remontándose algo más atrás, los primeros pasos artísticos de Berry datan de los días de The Flairs, una agrupación de doo-wop de Los Angeles de inicios de la década del 50 que, si bien sus miembros no habían logrado apuntalar ninguna de sus composiciones en los rankings de aquellos años, en determinado momento tuvieron la suerte de cruzarse a la insigne dupla de compositores y productores Jerry Leiber y Mike Stoller. Si bien para 1954 Berry ya se había embarcado en una carrera en solitario junto a su nueva banda The Pharaohs, al mismo tiempo en que escribía para otros artistas, Leiber y Stoller le ofrecieron sumar su voz a la grabación de la canción “Riot in Cell Block #9” de The Robins (los que más tarde se convertirían en los celebrados The Coasters), y algo después en la triunfante “The Wallflower (Dance With Me, Henry)” de la cantante de blues Etta James (de hecho, el primer gran éxito de ésta)

NACE UNA LEYENDA… EN EL BAÑO. Así, Berry comenzó a abrir shows para los chicanos Rick Rillera and the Rhythm Rockers en las noches en que el cuasi ignoto combo se presentaba en la ciudad de Anaheim, en California, lo que lo hizo interesarse por una de las canciones de la agrupación, llamada “El Loco Cha Cha” (de la autoría de René Touzet), con la cual Berry solía maravillarse mientras los escuchaba tocarla domingo tras domingo. Su fascinación por la canción, de claro ritmo latino, lo llevó paulatinamente a inspirarse para componer lo que más tarde se convertiría en uno de los sucesos más grandes de la historia discográfica del siglo pasado. Acto seguido Berry pergeñó “Louie, Louie” sin más recursos que la de la tonada de los Rhythm Rockers que lo tenía encandilado, y el de un pedazo de papel higiénico que rescató del baño del lugar para escribir las primeras estrofas de la canción (!), asegurándose de que música y letra no abandonen su cabeza.

En realidad el autor utilizó las notas de “El Loco…” para componer únicamente el riff principal de su obra prima (si bien las primeras notas de “Louie, Louie” resultan curiosamente bastante similares a las de la canción de los chicanos), a su vez sumando un abanico de influencias que iban desde Nat King Cole y su “Calypso Blues”, y “Havana Moon” de Chuck Berry (el otro Berry, con el cual, dicho sea de paso, no guardaba ningún tipo de parentesco, y que también mezclaba ritmos de calipso con rhythm and blues), lo que terminó convirtiendo a “Louie, Louie” en una suerte de balada de tipo jamaiquina. Para la letra, por su parte, Richard Berry se inspiró en “One For My Baby (And One More for the Road)” del compositor americano Johnny Mercer, que también hablaba de un joven que le contaba sus historias con las chicas a un barman que lo escuchaba pacientemente.

LOUIE LOUIE, UN ÉXITO POR MONEDITAS. A la hora de su lanzamiento comercial, “Louie, Louie” apareció en la cara B del simple de “You Are My Sunshine”. Originalmente Berry supuso que ésta iba a ser la que iba a lograr difusión, pero el suceso que obtuvó “Louie, Louie”, esencialmente gracias a la ayuda de un DJ de Los Angeles que no dejaba de hacerla rotar, superó sus propias expectativas, llegando a convertirse en la canción favorita de la movida de bandas de garage rock (o “rock de garaje”, aquel termino que refiere a ciertos grupos que solían ensayar en los garajes de sus casas, sobre todo los de la costa oeste de los Estados Unidos), pero más que nada en la canción que más amaban los Kingsmen, que provenían de Portland, Oregon. Enloquecidos por su melodía tras escuchar la versión registrada por un tal Rockin’ Robin Roberts (tanto como cierta vez lo había estado Berry por aquella de Rick Rillera and the Rhythm Rockers), los Kingsmen no perdieron tiempo y salieron a grabarla, para finalmente editarla en el mes de agosto de 1963. Probablemente lo que los Kingsmen desconocían era que con el lanzamiento del single estaban escribiendo una de las páginas más llamativas de la historia del rock and roll, más exactamente desde el momento en que su versión de “Louie, Louie” alcanzara el segundo puesto de las listas de ventas de discos pop en la revista Billboard, donde además permanecería por seis semanas seguidas. Tristemente, para entonces Berry había perdido toda soberanía sobre los derechos de publicación, tras haberlos vendido en 1959 al sello Flip Records a cambio de U$750, lo cual hoy podría parecer una suma insignificante, pero que en aquel momento no estuvo nada mal para un artista que pujaba por convertirse en un “creador de hits” y que vislumbraba que su carrera apuntaba a la nada misma.

Produced by AMI Production Group

Asimismo Berry se encontraba en planes de contraer matrimonio, por lo que la suma no le vino nada mal al autor, dada la coyuntura. Pero indudablemente mucho menos que lo que, en rigor, se estaba perdiendo, desde el instante en que la versión de los Kingsmen, con sus características tan singulares de sonido, alcanzó una repercusión tremenda, la misma que ni él, ni el sello grabador, podrían haber imaginado alguna vez. Eventualmente, a la hora registrar lo que más tarde se convertiría en su tema insignia, los Kingsmen optaron por dejar atrás el sonido dulzón de la toma original del autor, para reemplazarlo con un estilo de pista vocal muy diferente y con una letra prácticamente imposible de descifrar, todo gracias a la voz de Joe Ely, el cantante, cuyo micrófono en el estudio durante aquella jornada de grabación estuvo colgado del techo de la sala, por lo que no le quedó más remedio que ponerse en puntas de pie (!) mientras se esmeraba en vocalizar, elevando su tono un poco más arriba de lo que acostumbraba, para así evitar que lo tape el sonido del resto de los instrumentos. “Más que cantar, grité”, declararía Ely al respecto. Y por si todo esto fuera poco, el vocalista de los Kingsmen además venía de pasar por una sesión de ortodoncia, que lo obligó a grabar la canción con aparatos en sus dientes (!!).

the kingsmen

The Kingsmen

EL FBI EN ACCIÓN. La controversia sobre “Louie, Louie” también acabaría involucrando al mismísimo FBI, cuyas autoridades, con el mero objetivo de descifrar lo que Ely cantaba, llegaron a designar un equipo especial de oficiales ordenados a pasar largas horas escuchando la canción, lo que finalmente los llevó a decidir que resultaba “incomprensible a cualquier velocidad en que se la escuche” y sin dejar de tildarla de “indecente”. Para colmo de todos los males, Berry, ya alejado de su composición, desconocía por completo que los Kingsmen la habían registrado, escuchándola por primera vez recién a los tres meses de su lanzamiento e incluso teniendo que lidiar con la injusta tarea de soportar a diario a la gente que se le acercaba para comentarle que la letra de su canción era “absolutamente incomprensible”.

Así y todo nada impidió que este se transformara en uno de los hits más duraderos de la historia del rock, principalmente a partir de 1978 cuando formó parte de la desopilante comedia “Animal House” (protagonizada por el inolvidable John Belushi, de cuya conexión con el rock hablamos alguna vez en MADHOUSE) y terminando luego por aparecer en decenas de bandas de sonido y recopilaciones varias, sin dejar de mencionar las cerca de 2000 versiones grabadas por una larguísima lista de intérpretes que incluyó, sólo por nombrar a las más recordadas, a las de Paul Revere & The Raiders, Otis Redding, Iggy Pop, The Kinks, Ike & Tina Turner, The Clash, Toots & Maytals, The Beach Boys, The Byrds, Motörhead, Joan Jett, Stanley Clarke and George Duke, The Cramps, The Cult, Sisters of Mercy, Barry White, Dave Matthews Band , Johnny Winter, Ace Frehley y hasta David McCallum (¡sí, el rubio Illya Kuryakin de “El Agente de C.I.P.O.L.”!).

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UN COOLER PARA EL LADO DE LA JUSTICIA. Semejante e injusto giro del destino acabó llevando al pobre de Richard Berry al más oscuro de los ostracismos, refugiándose en la casa de su madre en el barrio South Central de Los Angeles, no precisamente una de las zonas más seguras de la ciudad californiana. Y fue el mismo destino que, un puñado de años más tarde, realizaría un giro de 180 grados y llevaría a California Coolers, una legendaria firma de bebidas que quiso utilizar “Louie, Louie” para un comercial de TV, a descubrir que no podían hacerlo sin la autorización previa del autor de la canción, por lo que uno de los abogados representantes de la firma tuvo que localizar al olvidado Berry. Ante la eventual posibilidad de que le inicie acciones a la marca en caso de utilizarla sin permiso, California Coolers no tuvo más remedio que acabar pagando por su uso, lo que sumado a la investigación de la Sociedad de Derechos de los Artistas de los EE.UU. (que determinó que el autor había sido privado ilegalmente de millones de dólares en regalías tras el correr de los años), terminó convirtiendo a Berry instantáneamente en millonario, sacándolo así del letargo del sofá del triste living de la casa de su madre en el cual había estado hundido para reencontrarse con su amada “Louie, Louie” y disfrutar merecidísimamente de las mieles de su consagrado éxito.

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ENTREVISTA: LZZY HALE DE HALESTORM: “CANTO PARA QUIEN SEA, PORQUE ES LO QUE MÁS AMO HACER”

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Publicado en Revista Madhouse el 9 de septiembre de 2016

Halestorm se suma a la grilla de bandas que formará parte del Maximus Festival a desarrollarse el próximo sábado en Ciudad Del Rock. En comunicación telefónica desde Youngstown, Ohio, hablamos con la cantante y guitarrista Lzzy Hale para que nos adelante detalles sobre la presentación de la banda.

¡Hola Lzzy! Me informaron que sólo tenemos 15 minutos para hacer la entrevista, así que mejor apurémonos. Pero si querés extenderla un poco, para mí no sería ningún problema…
(Risas) ¡OK!

¿Cómo es ser parte de una banda que incluye a dos hermanos? Sabemos que a través de la historia, fuera de lo musical, muchos grupos así han tenido problemas de convivencia, como fue el caso de los Kinks, o más recientemente, Oasis.

Pienso que, siendo hermano y hermana -y no creo que sea un tema de género-, siempre fuimos muy respetuosos con lo que uno le brindó al otro, por lo que nunca hubo nada solapado entre nosotros. Siempre tuve una relación muy amigable con mi hermanito en el escenario, nunca se trató de quién obtiene más atención, ni nada de eso… si bien a él le toca estar en la batería (Risas)

¿Entonces no existe ningún tipo de competencia?
Para nada, hemos convivido pacíficamente por casi 19 años y jamás peleamos. Siempre fuimos muy abiertos y honestos mutuamente. Desde ya, nunca falta el “¿por qué te paraste ahí?” o el “esa era la nota equivocada” de ocasión, pero jamás nos peleamos.

GIRA QUE TE GIRA
Halestorm tiene fama de ser una banda que afronta interminables giras, como la que están haciendo ahora. ¿De donde sacan la energía y el entusiasmo para estar de gira la mayor parte del año?
Realmente no lo sé. Todo lo que sé es que tenemos la necesidad de hacer un show de rock y que siempre nos encargamos de descansar entre giras, para así poder descomprimirnos. Tiene que ver con tocar frente al público, algo que siempre ha sido un amor muy personal para mí. Por lo que nos encanta hacerlo. Si fuera por mí, no pararía, pero siempre llega un momento en que alguien viene y nos dice “vamos, hay que dejar el escenario”

Ya tocaron en Argentina en 2013. ¿Qué es lo que recuerdan particularmente de aquella experiencia? ¿Notan alguna característica distintiva en el público sudamericano?

Los fans sudamericanos son de una clase especial. La primera vez que fuimos allí, sinceramente no sabíamos qué esperar. Considerando que fue nuestra primera vez, hubo tanta pasión de parte de los fans… Gente merodeando en los hoteles en que parábamos, o esperándonos en los aeropuertos, largas colas en los shows. Todo eso nos hizo sentir muy humildes, jamás esperábamos tanta gente… Hay algo que nunca voy a olvidar y es que al día de hoy, una de las más fuertes experiencias que alguna vez tuve sobre un escenario, fue la de ver al público tan involucrado en los shows, algo que no ves en los EE.UU. ni tampoco en Europa. ¡Todo el mundo cantaba cada una de las canciones!

Así, de la nada.
Exacto. ¡Fue algo increíble! Jamás lo olvidaré, y estoy absolutamente agradecida por todo eso.

Muchas gracias, es que somos de sangre muy caliente, tal vez esa sea la razón.
Sí, muy pasionales.

HEMOS TOCADO EN LUGARES CON DOS PERSONAS Y EN OTROS CON 70.000. CANTO PARA QUIEN SEA, PORQUE ES LO QUE MÁS AMO HACER.

También estuvieron en otros países sudamericanos, y en el Rock In Rio 2015. ¿Les parece que las audiencias fuera de EE.UU. resultan mejor mercado que las estadounidenses?
No sé si son mejores o peores, pero sí que son diferentes. Para nosotros, cada vez que tenemos que hacer un show, nos resulta una mejor oportunidad para probar al público, en lugar de lo que hacemos en los EE.UU. o incluso en algunos lugares de Europa. Siempre depende de ciertos momentos, se trata de sentir la energía que viene de ellos. En Sudamérica, la energía ya está ahí. Lo que nos permite ir un poco más allá de nuestro listado de canciones original. Se trata de pasar un buen momento, y de todos modos sabemos que eso es lo que va a pasar. Sea como fuere la vas a pasar grandiosamente. Y hasta diría que significa menos presión, porque todos los que estamos allí es por la misma razón, por el mismo tipo de energía.

Teniendo en cuenta la vocación de la banda por las giras, y ante los sucesos ocurridos recientemente en Francia con la masacre en el show de Eagles of Death Metal, ¿esto influye de alguna manera en las decisiones que el grupo toma al salir de gira?
Personalmente, y también en esto coincidimos con la banda, creo que no se puede vivir con ese miedo, porque es algo que puede suceder en cualquier parte. No se trata de algo que pueda pasar particularmente en Europa o en los EE.UU. Ese tipo de locura puede ocurrir donde sea. Nunca hemos cambiado nada, jamás nos dijimos “no vamos a ir ahí porque sucedió tal cosa”. Siempre vamos a volver a esos lugares. Lo único que cambió, diría, es que ahora tenemos un plan secundario. Cada vez que vamos a un lugar, nos aseguramos previamente de saber dónde quedan las salidas, y si algo llegara a ocurrir ya tenemos un plan, ya sabemos dónde queda la salida izquierda… Nunca nos ponemos a pensar en eso, porque realmente te puede afectar los nervios.

EL LADO SALVAJE
“Into The Wild Life” ha tenido muy buenas críticas. ¿Qué hace a este álbum tan especial y distinto de los anteriores? ¿Puede haber influido el hecho de haberlo grabado en la ciudad de Nashville?
Absolutamente. Siempre fuimos el tipo de banda que está abierta a las influencias que puedan darse en cualquier situación. Salir de Los Angeles fue un gran paso para asegurarnos que el álbum iba a ser diferente al anterior. Y en segundo lugar, este álbum fue grabado totalmente en vivo en estudios, con todos los músicos juntos en la misma sala. Para el disco anterior, cada uno había grabado sus partes por separado. Por lo que esta vez no se trató solamente de energía, fue más que nada una cuestión de camaradería. Y esta vez tampoco trabajamos con diferentes productores. Lo simplificamos muchísimo. Experimentamos con las canciones día a día. En comparación a lo que habíamos hecho en el primero y el segundo disco, cambiamos todo, y empezamos éste con una mentalidad diferente. Probablemente hagamos lo mismo con el próximo.

COMO MÚSICOS, SIEMPRE NOS GUSTA EXPERIMENTAR. SI NO DISFRUTAMOS DE LA MÚSICA QUE GRABAMOS, SE VA A NOTAR EN EL DISCO.

Entre 2011 y 2013 lanzaron dos EPs distintos de covers, que incluían canciones de los Beatles, GN’R, Lady Gaga, Judas Priest, AC/DC, Pat Benatar, Daft Punk, etc. ¿Les resultó difícil decidir qué versiones hacer?
Quisimos hacer algo divertido, o por lo menos que signifique algún tipo de desafío. Pero tuvimos que acortar la lista original. Y hubo momentos en que, cuando veíamos los títulos de las canciones, o los nombres de los artistas, me decía “Oh Dios mío, ¿cómo vamos a hacer esto?” (Risas). Se trató más que nada de sugerencias de gente cercana a nosotros, o de miembros de nuestra familia. De hecho ahora también estamos en el proceso de acortar el listado para las que van a ir en nuestro próximo EP.

¿El próximo EP también va a ser de versiones?
Sí. Definitivamente va a ser de covers.

Si bien el rock es protagonista del álbum “Into The Wild Life”, también hay blues y pop y country. ¿Cómo fue el proceso de abrir las puertas a estas influencias?
Tenemos la mentalidad de que si algo es bueno, lo es. Escuchamos todo tipo de música. Ahora estoy viviendo en Nashville, donde hay una escena de hard rock, otra de pop, también una extraña ola de punk metálico under, por lo que fuimos inspirados por un montón de estilos. No es algo que hagamos a propósito, pero de alguna forma resultó de esa manera.

Digámoslo así, se dejan llevar por la corriente…
Es muy así. Lo que fuera que es bueno, nos gusta.

Esto de incluir pop, country, etc., ¿afecta el clásico sonido hard rock de Halestorm? ¿Qué comentarios han tenido de su público al respecto? ¿Hubo fans que salieran a criticarlos?
Algunos sí lo hicieron. Esta vez no quisimos que suene tan crudo, queríamos evitar lo que yo llamaría “la pared de guitarras” en el sonido, y que entonces se aleje de lo que podría ser el sonido en vivo. algunas personas lo consideraron un álbum más suave, mientras que otros pensaron que fue un gran avance. Como músicos, siempre nos gusta experimentar. Si no disfrutamos de la música que grabamos, se va a notar en el disco. El resultado final tiene que ser el de un álbum que compraríamos, como bueno fans de la música que somos.

LA MÚSICA ES LO MAXIMUS
Van a estar en un festival con grandes nombres como Marilyn Manson, Bullet For My Valentine, Disturbed, Rammstein… ¿les gusta tocar en grandes eventos o prefieren conciertos donde tengan mayor contacto con el público?
Me gustan ambos, pero por razones diferentes. La diferencia, desde ya, tiene que ver con el nivel de intimidad. Siempre trato de relacionarme más personalmente con la gente, porque es lo que más amo hacer cuando estoy sobre un escenario, pero de todas formas es como si fuera que la totalidad de la audiencia es un monstruo gigante, sabés. Es una gran bestia a la que tenés que entretener, o domar, depende del show. Pero con los lugares chicos, es más como cantar individualmente para cada una de las personas, y también amo eso. Creéme, hemos tocado en lugares con dos personas y en otros con 70.000. Canto para quien sea, porque es lo que más amo hacer.

Y aún así te divertiste.
Aún me divertí, sí, pero ambas situaciones resultan totalmente diferentes.

¿Están felices de poder participar del Maximus Festival junto a las otras bandas que los van a estar acompañando?
Por supuesto. Soy una gran fan de Disturbed, lo he sido desde que aparecieron, Y en cuanto a Rammstein, te lo digo así, si nunca los viste en vivo, tenés que hacerlo. Es el show más grande que una banda pueda hacer. Superan a cualquier banda de los 80. Son increíbles. ¡Qué show! Todo eso me tiene muy excitada. Como te dije, soy una gran fan de la música.