LOS STONES Y SU BANQUETE DE MEDIO SIGLO

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Con la guerra de Vietnam en pleno apogeo, el crecimiento incesante de los movimientos de derechos civiles en los Estados Unidos, la Convención Democrática en Chicago, las protestas permanentes en las calles de Europa y la ascendente hambruna en el continente africano, nunca habrá otra primavera capaz de superarla en sucesos políticos. 1968 fue el año que lo cambió todo, y así las cosas, de ahí en más el mundo no volvería a ser el mismo. Fue también cuando Martin Luther King Jr. acabó siendo asesinado en Memphis en medio de una protesta de basureros, a lo que se sumaría el homicidio del senador estadounidense Robert Kennedy en plena campaña presidencial. Fueron los días del Mayo Francés, cuando más de 800.000 trabajadores, maestros y estudiantes marcharon a lo largo y ancho de París en una jornada de paro general, apenas cinco meses después que un terremoto espantoso azotara Sicilia, el año en que el Boeing 747 hiciera su vuelo debut, y que McDonalds vendiera su primer Big Mac. No tan lejos de semejante sobredosis de realidad, 1968 también incluyó los que tal vez sean los doce meses más cruciales de la historia del rock’n’roll en su conjunto, en plena rivalidad con el año que lo precedió, hasta entonces considerado uno de los más productivos. El año en que la música rock finalmente creció como nunca antes, dominando el “Verano del Amor”, y que trajo aparejado el “White Album” de los Beatles, el segundo disco de Sly & the Family Stone, “Cheap Thrills” de Big Brother & the Holding Company (que terminó consagrando a Janis Joplin), “Waiting for the Sun” de los Doors, el que produjo los álbumes debut de Neil Young, Creedence Clearwater Revival o Dr. John, el victoriano “The Kinks Are the Village Green Preservation Society”, de “Wheels of Fire” de Cream, de “We’re Only in It for the Money” de los Mothers of Invention, el año de la Velvet Underground de “White Light/White Heat”, del primero de Pink Floyd tras la partida de Syd Barrett, de “Astral Weeks” de Van Morrison, de “Electric Ladyland” de la Jimi Hendrix Experience, y de muchas otras obras cumbres. Pero 1968 fue también cuando los Rolling Stones lanzaron su trabajo más político. De forma no deliberada y apenas inspirándose cen los hechos que daban pie a una coyuntura mundial que día a día iba a dejar huella como nunca antes, Jagger y compañía tenían mucho por decir, y no pensaban callarse, situación a su vez potenciada por la propia necesidad del grupo de hacer un giro radical, que en su quinto año de carrera se vio obligado a dejar atrás el experimento psicodélico de “Their Satanic Majesties Request”, lanzado el año anterior, y volver a sus raíces musicales de manos de un álbum que terminaría inaugurando el período más celebrado de su carrera a lo largo de 4 años y 4 discos históricos celebrados como sus más clásicos. A 50 años del lanzamiento de BEGGARS BANQUET (séptimo álbum de la banda lanzado en el Reino Unido, el noveno en Estados Unidos) vaya aquí una colección de doce hechos relacionados con uno de los discos más pivotales de la historia del rock, y que llegó para quedarse en el año en que todo, casi todo, cambió para siempre.

coverLADO A: 1. Sympathy For The Devil/ 2. No Expectations/ 3. Dear Doctor/ 4. Parachute Woman/ 5. Jig-Saw Puzzle
LADO B: 1. Street Fighting Man/ 2. Prodigal Son/ 3. Stray Cat Blues/ 4. Factory Girl/ 5. Salt Of The Earth

1. El álbum fue grabado en los Olympic Sound Studios de Londres y en los Sunset Sound Studios de Los Angeles entre el 17 de marzo y 25 de julio de 1968. Producido por Jimmy Miller, incluía canciones como “Street Fighting Man” y “Sympathy for the Devil”, las que llevaron a considerar a BEGGARS BANQUET como el disco que catapultó el período artístico más icónico y prolífico de la carrera del grupo.

22. BEGGARS BANQUET marcó el retorno deliberado del grupo a sus raíces musicales tras coquetear con la psicodelia de THEIR SATANIC MAJESTIES REQUEST el año anterior. También significó el último álbum stoniano editado con Brian Jones vivo, si bien participó en dos de las canciones del próximo disco de la banda, LET IT BLEED, lanzado después de su muerte. Brian aportó bellísimos acordes de guitarra slide en “No Expectations” y “Jigsaw Puzzle”, sitar y tampura en “Street Fighting Man”, guitarra acústica y armónica en “Parachute Woman”, armónica en “Dear Doctor” y “Prodigal Son”, y melotrón en “Jigsaw Puzzle” y en “Stray Cat Blues”.

3. La pista básica de “Street Fighting Man” fue grabada usando un viejo reproductor de cassette marca Philips perdido en algún rincón de los estudios Olympic. Keith Richard (que por aquel entonces le había quitado la “s” final a su apellido original) utilizó una acústica Gibson Hummingbird, mientras que Charlie Watts se valió de un kit de batería para practicar portátil, los que terminaron dándole a la canción su característico sonido crudo. “Me fascinó la posibilidad de tocar guitarra acústica a través de un grabador, usándolo como micrófono”, apuntó el guitarrista.

24. Si bien el álbum resulta insuperable en cuanto a su calidad musical, desafiando a toda lógica posible (considerado por muchos el mejor disco que los Stones grabaron alguna vez), también podría haber incluido a “Jumpin’ Jack Flash”, canción registrada en las mismas sesiones de grabación, y que los Stones prefirieron dejar fuera del disco para lanzarla como single en mayo del mismo año.

5. En su autobiografía ‘Life’, Keith Richards revela que la oportunidad de haber descubierto la afinación de guitarra en cinco cuerdas (que comenzó a poner en práctica durante las sesiones de BEGGARS BANQUET, para luego convertirse en su sello sonoro característico), realmente lo revitalizó: “Transformó mi vida”, declaró al respecto.

36. Tras el asesinato de Robert Kennedy, Jagger cambió una de las líneas originales de “Sympathy for the Devil” para referise a ‘los Kennedys’ (“Grité, ¿quién mató a los Kennedys?”), y no a ‘Kennedy’, como había escrito inicialmente.

7. La línea completa de músicos invitados de BEGGARS BANQUET presentaba a Ric Grech (violín en “Factory Girl”), Nicky Hopkins (piano en “Sympathy for the Devil”, “No Expectations”, “Dear Doctor”, “Jigsaw Puzzle”, “Street Fighting Man”, “Stray Cat Blues” y “Salt of the Earth”), Rocky Dijon (congas en “Sympathy for the Devil”, “Stray Cat Blues” y “Factory Girl”), Dave Mason (shehnai en “Street Fighting Man” y melotrón en “Factory Girl”), Jimmy Miller, Marianne Faithfull, Anita Pallenberg y Suki Poitier (coros en “Sympathy for the Devil”) y al Watts Street Gospel Choir (coros en “Salt of the Earth”)

88. Originalmente planeado para lanzarse en los meses de junio o julio del ’68, la portada original del disco (que mostraba la pared del baño de una tienda de reparación de autos Porsche de Los Angeles repleta de graffitis) terminó generando tanta controversia que la compañía discográgica Decca, para la cual la banda grababa para esos tiempos, decidió prohibirla, dilatando la edición de BEGGARS BANQUET hasta el mes de diciembre. Finalmente apareció con una tapa enteramente en fondo blanco que reproducía una tarjeta de invitación y que incluía la sigla RSVP, haciendo referencia a la expresión francesa “Répondez S’il Vous Plait” (“Responda, por favor”)

99. La idea original para promocionar el disco era la de montar un especial de TV con varias estrellas del mundillo del rock, lo que llevó a convocar a John Lennon, Yoko Ono, Eric Clapton, los Who, Marianne Faithfull, Taj Mahal, Ivry Gitlis y Jethro Tull (que por entonces presentaba enres sus filas a Tony Iommi, futuro guitarrista de Black Sabbath), lo cual derivó en el extravagantemente recordado ‘The Rolling Stones Rock and Roll Circus’. El Circus también marcó la última aparición “en vivo” de Brian Jones.

510. Algunos de los títulos originales o tentativos de las canciones que después terminaron formando parte de BEGGARS BANQUET incluían a “Did Everybody Pay Their Dues?” “Pay Your Dues” o “Primo Grande” (“Street Fighting Man”), “Silver Blanket” (“Salt of the Earth”), “That’s No Way to Get Along” (“Prodigal Son”), y “The Devil Is My Name” (“Sympathy for the Devil”)

11. He aquí el total de las canciones registradas durante la grabación del disco y que aún permanecen inéditas. Algunas de ellas apenas vieron la luz en bootlegs (discos no oficiales) que fueron apareciendo a través de los años. La presente edición conmemorando los 50 años del álbum de manos del sello ABKCO (quienes retienen los derechos de buena parte del catálogo stoniano de los ’60) apenas reunirá las canciones del álbum original en versión remasterizada, dejando a todas y cada una de éstas fuera del proyecto, para decepción de muchos fans que esperaban una versión extendida. A saber: “I’ll Be Coming Home” (tradicional), “Shoot My Baby” (cover de Jimmy Reed), “Hold On I’m Coming” (Hayes/Porter, popularizada por el dúo Sam & Dave), “Rock Me Baby” (de King/Josea/James/Taub), “Downtown Suzie” (también conocida como “Downtown Lucie”, que más tarde apareció en el álbum METAMORPHOSIS), “Hamburger to Go” (o con su nombre alternativo “Stuck Out All Alone”), “Family” (que también formó parte de METAMORPHOSIS), “Sister Morphine” (más tarde editada en 1971 como parte del disco STICKY FINGERS), “Blood Red Wine”, “London Jam” (o “Lady”), “Still A Fool” de Muddy Waters (también conocida como “Two Trains Running”, o “Two Train Blues”) y “Highway Child” (o “The Vulture”, su título alternativo)

12. El disco mantuvo su título original en inglés en todas las ediciones locales mundiales, con la excepción de tres países: en Argentina recibió el nombre “Banquete de Pordioseros” y Chile decidió bautizarlo “El Banquete de los Mendigos”, mientras que Brasil lo tituló “O Banquete Dos Mendigos”.

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A 50 AÑOS DE LA EDICIÓN DE ‘STREET FIGHTING MAN’, LA CANCIÓN MÁS POLÍTICA DE LOS ROLLING STONES

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Cumpliéndose hoy 50 años del single STREET FIGHTING MAN/ NO EXPECTATIONS (editado en USA originalmente el 31 de agosto del ’68), dejo por aquí un extracto de la nota que escribí en el 2016, en la cual hago referencia a la canción.
NO ES SÓLO ROCK AND ROLL: 5 CANCIONES POLÍTICAS DE LOS ROLLING STONES
https://sonaglioni.wordpress.com/2016/10/19/no-es-solo-rock-and-roll-5-canciones-politicas-de-los-rolling-stones/

“Por todas partes escucho el sonido de pies marchando y que van a la carga, muchacho/ Porque llegó el verano y es el momento ideal para pelear en las calles, muchacho”. Con declaraciones semejantes, la canción que abría el lado B del gran álbum Beggars Banquet de 1968 no demoraría en traerles a sus creadores todo tipo de prohibiciones. Jagger se había inspirado en el escritor y periodista (y, más que nada, activista político de izquierda) de origen pakistaní Tariq Ali, quien ese mismo año fue el principal impulsor de una manifestación antibélica contra la guerra de Vietnam en la embajada norteamericana en Londres. Fue también a mediados de 1968 que un grupo de estudiantes secundarios franceses que protestaban ante la sociedad de consumo generalizada, a los que luego también se les sumarían los sindicatos, los obreros de la industria y hasta el mismísimo Partido Comunista galo, lograron la mayor revuelta estudiantil y huelga generalizada de la historia de ese país, a la que pronto se le sumarían otras naciones. El Mayo Francés fue el hecho que terminó convenciendo a Jagger de crear la letra de no sólo la canción más política que el grupo haya grabado, sino también uno de los himnos revolucionarios más significativos de la historia del rock. “Hey! Creo que es el momento indicado para una revolución en el palacio/ Porque donde yo vivo el juego que se practica es la solución de acuerdo mutuo”. Cuando la canción fue editada en agosto, ya las revueltas estudiantiles se habían expandido a lo largo de una buena parte de Europa y los EE.UU., por lo que la BBC se negó a pasar el disco, temiendo incitar a más violencia. Las autoridades decidieron tildar a “Street Fighting Man” de subversiva, y las estaciones de radio de la ciudad de Chicago, donde poco antes había tenido lugar una serie de disturbios callejeros durante la Convención Democrática Nacional (y en el mismo año del asesinato de Martin Luther King Jr.), también se opusieron a difundirla. La tapa original del single, que reproducía imágenes reales de represión policial durante una manifestación, acabó siendo retirada de circulación, hecho que más tarde la convertiría en uno de los ítems coleccionables más caros que existan. Entre tanto, Jagger no se perdió la oportunidad de haber formado parte de una de las tantas protestas públicas anti Vietnam en la plaza londinense de Grosvenor Square. “¿Pero qué puede hacer un pobre chico excepto cantar en una banda de rock’n’roll?/ Porque en la adormecida ciudad de Londres no hay lugar para un luchador callejero”